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sábado, 25 de febrero de 2017

Hace un Año CXVIII... La Habitación

La Habitación es una película que he acabado por ver gracias a las buenas opiniones que he leído y oído sobre ella, unas opiniones que la dejaban como un estupendo drama. Veamos si cumple.

La historia no podía ser más simple: una chica y su hijo viven juntos en una habitación, lugar que se ha convertido en el mundo del chico, ya que ha vivido siempre en él, desde el momento de su nacimiento.

Poco a poco (o desde el primer momento, si somos algo avispados) nos iremos dando cuenta de lo que sucede, y la película nos tendrá atrapados cosa mala durante la primera hora de metraje, una auténtica maravilla y demostración de lo que se puede hacer con dos o tres actores y un único escenario.
Pasada la primera hora la película se vuelve un drama algo más convencional, no exento de calidad e igualmente interesante, pero menos impactante.

No diré nada más de la trama ni de lo que va sucediendo, sólo tenéis que saber que es una película de esas que llegan, de las que saben cómo meterse dentro de ti para tocarte la fibra. No sé si es lo bien que lo hace el niño protagonista o que la historia es buena y está bien contada, pero el caso es que lo que podría haber sido un telefilm más se convierte en una historia que vale la pena recomendar y ver.

Como he dicho, que nadie espere una película de gran presupuesto, ésta es pequeñita, de esas en las que se cuidan los detalles y la cámara está cerca de los actores. De miradas y silencios, pero tierna y escalofriante a la vez.

Puede que el convencionalismo de los últimos cuarenta minutos hagan bajar un poco el nivel final de la película, pero no por ellos deja de ser una película muy buena, con mensaje, buena banda sonora, buen pulso narrativo, buenas actuaciones… Así que ya sabéis lo que toca: ved la habitación y me contáis qué os parece a vosotros.

Valoración Personal: 9.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Beasts of no Nation

Probablemente el primer producto con el que me animé cuando Netflix entró en casa fue la película Beasts of no Nation. Primero porque me la recomendaba, y segundo porque salía Idris Elba.

De qué va? Beasts of no Nation es una película que nos cuenta la historia de Agu, un chico que vive con su familia en un pueblo cualquiera de África cuando un buen día la guerra llega a su aldea.

No diré qué sucede allí, pero el resultado es que Agu acaba vagando sólo por la jungla, donde le encuentra uno de los jefes de la guerrilla, que le proporciona un arma y le convierte en un niño soldado.

Y eso es lo que nos encontraremos, la historia de cómo un chaval cualquiera puede encontrarse siendo un soldado en una guerra que ni le va ni le viene y qué supone para su vida entrar en un conflicto armado.

Es una película muy dura de ver, no porque esté mal rodada, sino porque trata un tema bastante sensible y lo hace con toda la crudeza necesaria (nunca gratuita). Una de esas películas que te remueve las tripas tanto por lo que te cuenta como por alguna de las escenas que ves mientras te lo cuenta.

En lo formal tenemos una película muy bien rodada, a veces cercana a un falso documental pero sin descuidar nunca ni la fotografía ni la iluminación. Es de esas películas que entran por la retina gracias a sus colores, pero luego acaban en el estómago por su desarrollo.

Los actores están muy bien, aunque hay que reconocer que salvo el niño protagonista e Idris Elba ninguno de los demás personajes tiene un papel demasiado complicado (realmente parecen extras contratados allí mismo en la jungla). Pero éstos dos hacen un trabajo increíblemente convincente, el primero como niño que va evolucionando según transcurre la película y el segundo como caudillo de la guerra.

Parece mentira que tenga que ser un canal de video bajo demanda el que produzca ésta película, un auténtico peliculón que da en ocasiones la impresión más de documental que de película, tal es realismo que se alcanza en muchas de las escenas y personajes. Netflix se apunta un tanto con ésta producción propia de calidad, de esas que vale la pena ver y que van justificando una tras otra el pago de una cuota mensual.

Resumiendo. Una muy buena película de la mano de Netflix, que sirve tanto como buen producto cinematográfico como de película denuncia de una problemática que sigue muy vigente y contra la que se hace realmente poco.

Y repito que es una película no apta para todos los públicos, que uno cuando se acerca a ella debe estar preparado para que le den una patada en el estómago y para ver sufrir a niños; pero es lo que está sucediendo en la vida real, y ese es el problema que tan bien retrata Beasts of no Nation. Así que ya sabéis: si creéis que no es vuestro tema, no la veáis.

Valoración Personal: 9,0.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Hace un año XLII... Boyhood

Hoy os traigo una película un tanto complicado, una de esas que se lleva infinidad de premios y nominaciones, amén de la alabanza unánime de la crítica (100 en Metacritic) y que a un servidor no acaban de hacerle gracia. Hoy hablaremos de Boyhood.

Lo primero que llama la atención es la propuesta de la película: usando a una serie de actores a lo largo de 12 años (39 días de rodaje) intentar contar la vida de un chaval y su familia desde la infancia hasta la entrada en la universidad.

Así, nos encontraremos con que los actores crecen, cambian, les pasan cosas… la historia de una serie de vidas durante esos años, contada de forma realista y sin ningún tipo de florituras.

Como experimento cinematográfico es simplemente soberbia, una idea única muy bien plasmada que sabe transmitir verosimilitud en aquello que estamos viendo.

Como película o producto de entretenimiento la cosa ya es distinta, un drama familiar de los de toda la vida en el que asistimos a la suma de un montón de momentos, pero que sumados tampoco nos dejan un poso especial, no es algo que no hayamos visto ya, y más cuando lo único que se propone la película es contarnos una vida cualquiera y mandar un mensaje.

Personalmente debo admitir que las más de dos horas y media se me han hecho largas, y que me aburrido en más de un momento durante el metraje. Ahora es cuando me tildáis de hereje y de persona sin corazón, pero he tenido la sensación de estar viendo las películas caseras (hechas por un profesional) de una familia que me importa tres pepinos y con la que sólo he empatizado en momentos contados.

Sinceramente esperaba más de ésta película más allá del rodaje y el crecimiento de los actores, o de ese viaje íntimo durante los doce años en que acompañamos al protagonista. Una película más que no creo que nadie recuerde dentro de cinco años más allá del experimento de su rodaje.

Entretenida pero sin chispa.

Valoración Personal: 6,5.