jueves, 14 de mayo de 2020

Pc - Spyro the Dragon


Uno de los juegos insignia de la primera playstation fue, sin lugar a dudas Spyro the Dragon (y sus secuelas). Uno de esos juegos que buscaban convertirse en la mascota oficiosa de la consola, esa que hiciera frente a Mario y Sonic. Un honor que compartió con Crash Bandicoot y, en menor medida, con Sir Daniel Fortesque.

Fue un juego que no jugué en su momento (al contrario que los de los otros dos personajes que comento) y siempre lo he sentido como un debe en mi lista de juegos por acabar.

Hasta ahora.

Gracias a humble bundle y con la excusa de que lo juegue mi hijo, me he hecho con él y me estoy jugando la trilogía. Pero vayamos primero con éste…

Historia: El malo de turno ha convertido a todos nuestros amigos (dragones) en estatuas de cristal, estatuas que debemos devolver a la vida, encontrar al malo y terminar con él.

Argumento casi inexistente pese a que tanto el protagonista como los dragones que salen tengan todos bastante carisma (para una frase que sueltan).

Apartado Técnico: Cuando se hace un remake de éste estilo la gracia es hacer todo el juego desde cero, respetando el gameplay y secretos pero con un motor gráfico a la altura, no limitarse a un mero port HD. Spyro the Dragon hace precisamente eso, poner a día de hoy un apartado técnico tremendamente bonito, alejándose de los port más chapuceros.

Una buena variedad de escenarios, un puñado de enemigos, pero bien diseñados, unos dragones que molan mucho… y una paleta de colores tremenda que hace que cualquier imagen del juego sea bonita de ver.

No será un juego top en carga poligonal, en escenarios abiertos, en movimiento de la cámara, pero es tan colorido, bien terminado y simpático que sabe entrar por la vista.

Puede que tenga un look algo infantil, pero entiendo que ya va con su público potencial.

La banda sonora? Tremendamente olvidable.

Jugabilidad: Controlamos a Spyro en uno de los primeros plataformas 3D que salieron, con un control sencillo con planeo, uso de fuego y una embestida. Con unos pocos comandos pasaremos por el juego de forma bastante sencilla.

Porque llegar al final es sencillo, no supone reto alguno y se siente como un plataformas clásico.

Lo que exige algo más al jugador es conseguir los coleccionables, más por el reto de la exploración que porque tenga una alta dificultad. Y es en ese empujarte a explorar (sin que sea necesario) donde el juego sí consigue atrapar.

Además, su corta duración (6/7 horas para más de 80% del contenido) ayuda a que el juego no se haga pesado.

Como contra tenemos una cámara que no funciona del todo bien en algún que otro momento, lo que unido a la poca precisión de la embestida hace que fallemos por no estar todo lo pulido que podría estar.

Opinión Personal: Reconozco que no esperaba más que un plataformas simpático de éste juego, y me he encontrado un juego bien diseñado, muy bonito de ver, con la duración justa y con ese extra de carisma que hace que quieras verlo todo y te empuje explorar.

Un juego que, aunque no se queda en ninguno de mis tops (por culpa a que a mí no me genera nostalgia alguna) pero que sí me parece una muy buena opción para los amantes de las plataformas 3D, o para iniciar en el mundillo a los más peques de la casa.

Un par de errores le alejan de ser un juego más redondo, y es una pena, porque hay momentos que elevan la dificultad por no estar del todo bien resueltos. Pero bueno, se le perdona al entender que la base viene de un juego con muchos años, y que entonces éstas cosas salían bastante peor…

Lo recomiendo? Si le tenéis ganas seguro que os gusta, y si tenéis peques también. Pero juegos como Super Mario Odyssey le han superado ampliamente en el género plataformero.

Valoración Personal: 7,5.


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