lunes, 20 de agosto de 2012

Glee T1

Y aquí llega otra serie nueva a la oficina. El cansarme después de tres o cuatro temporadas seguidas de la misma serie trae éstas cosas, que llega un momento que innovas con algo totalmente distinto.

Éste ha sido el caso de Glee. Y todavía no estoy muy convencido de si me ha gustado la serie o no. Pero mejor me explico antes.

Glee es una serie musical en un instituto. En dicho instituto hay un profesor que, añorando sus años mozos, recupera el Glee club (un coro que canta distintos tipos de música).

Lógicamente, el club empieza como un sitio donde van los inadaptados sociales del instituto, los que no "molan", encontrando su sitio en el club.

Con éste arranque lleno de topicazos nos encontramos con una serie que se ríe mucho de los topicazos. Vamos, que usa sus debilidades como punto fuerte y se ríe de ellas.

Además, no tardarán en aparecer los típicos problemas (que si la animadora embarazada, que si el chico Gay, que si quieren cerrar el club...) todos enfocados desde la óptica especial que tiene la serie.

En lo que a personajes se refiere tenemos de todo, desde los componentes del Glee Club (el chico en silla de ruedas, la negra gorda, el deportista idiota, las animadores con déficit de neurones, la animadora mas puta que las gallinas...) hasta los profesores de la escuela (la maniática de la limpieza, el profe de gimnasia pasado de peso, la entrenadora de animadores que se cree dios, el director que... bueno, mejor verlo XD).

El caso es que todos tienen sus cosas, su lado ridículo del que poder reír y hacer números musicales.

El problema que le veo a la serie es que lleva hasta tal extremo algunas situaciones que pasan a ser absurdas (sobretodo por parte de la mujer que quiere dehacer el club) y lo mezcla con algunos momentos dramáticos que no acaban de pegarle demasiado. Vamos, que o lo uno o lo otro, pero la mezcla como que chirría.

Además tenemos los números musicales (excelentemente hechos) que se hacen pesados por lo numerosos que son (hasta la mitad del capítulo) y porque en ocasiones no concuerdan con mis gustos musicales.

Y para acabar con los contras tenemos una duración de temporada que se ve que se alargó. Los primeros 13 capítulos resuelven casi todo lo que se plantea en ellos, y en el 14 se reabre otra vez. ¿Hacía falta?

Supongo que la audiencia manda y se hizo imperativo renovar con 9 capítulos mas, pero de no ser así hubiera quedado una serie mucho mas redonda.

Resumiendo: una serie divertida, que peca de estirarse cual chicle en la primera temporada, perdiendo frescura y ridiculizándose en exceso a sí mismo. Aun así merece la pena empezar a verla, porque las voces de los actores son de escándalo y no deja de ser una comedia bastante entretenida (pese a sus fallos).

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