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lunes, 23 de septiembre de 2013

Un Mundo sin Fin


Hete aquí otra serie basada en un libro de éxito, una serie que estaba cantada y que hoy pasaré a comentaros: un mundo sin fin.

La serie nos devuelve a la localización que ya visitamos en su momento en Los Pilares de la Tierra, la ficticia ciudad de Kingsbridge, y lo hace más de cien años después de los sucesos de la primera serie. Así, aunque los lugares sean los mismos o los protagonistas descendientes (algunos) de los ya conocidos, estamos ante un sitio que ha evolucionado y gente que no tiene nada que ver con lo visto anteriormente.

Corre el año 1300 y pico, y el rey Eduardo II ha sido derrotado, encarcelado y asesinado en prisión. De dicha prisión ha huido un tal Sir Tomas, un caballero que parece llevar consigo un oscuro secreto, y que para salvar su vida toma los hábitos en el priorato de Kingsbridge.
Tenemos también a los dos hijos de un noble desposeídos de tierras y títulos; el mayor pasa a ser escudero, mientras que el menor aprendiz de constructor.

Está además una familia de comerciantes de lana; el padre maestro del gremio, la madre enferma, ella aprendiz de sanadora. En dicha familia hay además la hermana de maestro del gremio y su hijo (que es sacerdote).

Por si fuera poco, también seguiremos las andanzas de algunos miembros de una aldea rural cercana, desde un chaval prometido con la hija de un terrateniente hasta la hija de un antiguo mercenario que malvive de lo que roba.

Y puestos los personajes toca ver la trama: varios lustros de Kingsbridge donde la población verá de todo, desde luchas por el poder en el priorato, la peste o campañas militares del rey inglés en Francia.

Una trama que se mueve según lo que viven y hacen los protagonistas, tanto los buenos como los malos; porque están todos claramente alineados casi desde el principio, siendo desde aborrecibles a carismáticos.

Los ocho capítulos que dura intentan ser un retrato de lo que era la vida de la época, con sus miserias y putiferio humano (como en cualquier época); siendo especialmente importantes las vidas de los ya mentados protagonistas.

Intento ser vago adrede para no spoilear demasiado; si queréis más información leed la reseña que hice en sudía del libro.

Los aspectos formales de la serie son bastante irregulares, pasando de batallas con decenas de extras a un salón del trono pobre y con paredes de gomaespuma. Ésta irregularidad se pega a todos los aspectos de la serie, lo que la hace normalilla.

Los actores mismos no acaban de destacar demasiado (excepto, quizá, dos o tres excepciones). La protagonista femenina, sin ir más lejos, tiene la misma cara mientras muere su madre que cuando cura a alguien, lo que se conoce como el síndrome Chuck Norris.

Y así con todo.

Por si fuera poco, los primeros capítulos (4) son bastante más flojos que los últimos, momento en el que la serie despega y pasa a tener algún interés. Si hubiera sido toda como de los capítulos 5 al 7 (incluso el 8, si me apuras) estaríamos hablando de una serie recomendable, que sin ser nada del otro mundo podría gustar a todo el mundo.

Pero tal y como está no puedo recomendárosla, y menos si sois fans del libro, porque cambia y obvia unas cuantas cosas, lo que los fanáticos seguro que no perdonarán.

A ver, no está mal y se deja ver, pero en una época donde hay series de calidad sobresaliente, ésta tiene momentos sonrojantes (compararla con Juego de Tronos es como comprar al Barça con el Hospitalet, por ejemplo).

Eso sí, si os pica la curiosidad, o os gustan las series de época, podéis mirarla y seguro que os entretiene.

viernes, 17 de junio de 2011

Un Mundo sin Fin

Al fin. He tardado algo mas de un mes, pero al fin he acabado Un Mundo sin Fin, de Ken Follet. La secuela espiritual de los Pilares de la Tierra me ha dejado con muy buenas sensaciones y la impresión de haber leído (de nuevo) una gran historia.

Veamos el porqué.

Historia: Dieciséis años después de la publicación de Los pilares de la Tierra, Ken Follet vuelve al fascinante mundo de Kingsbridge para presentar a sus lectores una magnífica saga épica marcada por el amor, la guerra y la peste.

Los pilares de la Tierra narra los acontecimientos de la ciudad inglesa de Kingsbridge entre 1135 y 1174. Con Un mundo sin fin regresamos a Kingsbridge, pero 153 años después.

El primer día de noviembre de 1327 cuatro niños escapan de la catedral de Kingsbridge para jugar en un bosque prohibido. Son, Gwenda, hija de un ladrón, Caris, una niña excepcional que quiere ser doctora y los hermanos Merthin y Ralph, el primero un genio con la cabeza llena de inventos y el segundo un tirano, cruel y vengativo. Allí en el bosque serán testigos de una pelea entre un caballero y dos soldados. Los soldados mueren y el caballero entierra un documento antes de ingresar en el monasterio de Kingsbridge para convertirse en monje el resto de su vida. El contenido de este documento secreto jugará un papel importante en varios momentos de la novela. Como adultos las vidas de estos cuatro niños se verán entrelazadas por la ambición, el amor, el odio y la venganza.


He cortado un trozo del texto de la contraportada (la mitad o así) por spoilear sobremanera casi dos tercios del libro. Avisados estáis, no leáis la contraportada antes de comprarlo.

Una vez dicho esto toca meterse con la trama de la novela.

Un Mundo sin Fin nos devuelve a la Inglaterra medieval, concretamente al siglo XIV. El emplazamiento es el mismo que en los Pilares de la Tierra, pero se me antoja una excusa para reconocer antes los lugares, o tomar simpatía por según que personajes.

Es un buen recurso, ya que se nombran en algunas ocasiones a los protagonistas de la novela anterior, dando una sensación de continuidad muy satisfactoria.

Un grupo de niños que no se conocen de nada (y de distintas clases sociales) asistirán a la muerte de dos hombres de armas a manos de lo que parece un caballero. Desde ese momento, sus vidas quedan extrañamente enlazadas, conformando parte de un tapiz que será la historia de la ciudad donde viven.

Cada uno de ellos tiene sus problemas y sueños, que intentará alcanzar de forma individual; pero cada una de éstas metas puede que afecte a los demás, aunque sea de forma tangencial.

Una novela sobre cuatro décadas de cada uno de éstos personajes, donde podremos cómo evolucionan, en qué se convierten y si alcanzan aquello que querían cuando eran pequeños.

Todo esto mezclado con las luchas de poder en la ciudad, las guerras del Rey Eduardo (creo que el 3º), los cambios en la Iglesia, la peste... un buen cúmulo de circunstancias que golpearán una vez tras otra a la ciudad y a los protagonistas.

Personajes: Una novela tan larga y que pasa por tantos años, está claro que debe tener una gran cantidad de secundarios (que van muriendo o apareciendo con el paso de los años). Aun así, intentaré centrarme en los que me parecen los personajes mas importantes de la novela:

Caris Wooler: Una chica espabilada, inteligente y que tiene claro que la vida de las demás mujeres no es lo que ella busca. Lo cuestiona todo y cree que debe haber algo que pueda llenarla sin tener que estar atada. Se enamora de Merthin, y su relación con él es uno de los ejes centrales de la novela.

Merthin Fitzgerald: Un auténtico genio que se dedica a la arquitectura. Tiene ideas revolucionarias que a otros nunca jamás se les hubieran ocurrido. Su gran obsesión es poder formar una familia algún día con Caris. Recuerda muchísimo al Jack de los Pilares de la Tierra (del que dicen que es descendiente).

Ralph Fitzgerald: El hermano pequeño de Merthin. Su sueño es recuperar la gloria perdida de su familia y convertirse algún día en caballero. Es un pendenciero que no tiene apenas remordimientos y que no ve porqué no puede tomar lo que quiere (nunca piensa en las consecuencias).

Gwenda: Una mujer pobre a la que le toca vivir una vida muy dura. Su amor imposible por un hombre comprometido, un padre horrible y un destino de sierva, no parecen ser capaces de doblegar su voluntad de buscar algo mejor. Es amiga de Caris, en la que se apoya en casos de necesidad.

Godwyn: Monje primo de Caris. En un principio se nos presenta como alguien reformista que cree que el actual prior no está a la altura de su cargo. Es un hombre manipulador, que intenta por todos los medios estar a la altura de lo que su madre espera de él.

Philemon: Hermano de Gwenda. Es un chico desgarbado y con poca confianza en sí mismo que hará lo posible porque los demás no se den cuenta de ésta falta de confianza. Es un personaje que evoluciona mucho a lo largo de la novela, volviéndose mas y mas mezquino a medida que avanzan las páginas. Ve en la vida clerical una salida a la horrible vida que le espera de quedarse en su familia.

Opinión Personal: Ésta continuación de los Pilares de la Tierra me ha dejado con sensaciones encontradas, y es que esperaba un poquito mas de lo que finalmente me he encontrado.

Y es que la primera parte le pesa, y mucho.

Me explico, como novela independiente, Un Mundo sin Fin es una muy buena novela, con una historia consistente y gran cantidad de tramas secundarias que se van uniendo hasta llegar al final.

Una ambientación en una ciudad de la Inglaterra medieval, luchas por el poder dentro de la Iglesia, encontronazos entre los protagonistas y el poder establecido, una historia de amor que traspasa las décadas, un malo sin escrúpulos... que es exactamente lo mismo que teníamos en la primera.

Es cierto que los nombres cambian, hay problemas nuevos y la trama es distintas. Pero la sensación de haber vivido ya lo que pasa no te abandona en ningún momento.

Además tiene otro gran problema al inicio del libro, y que puede dejarte con el cuerpo torcido: el saber lo que piensa todo el mundo cuando se te están contando las cosas desde el punto de vista de un personaje. ¿cómo leches lo sabe? Vale, ayuda a meterse mas rápido en la ingente cantidad de nombres que salen, y es una costumbre que abandona pasadas 150 páginas mas o menos; pero te deja la sensación de que no era necesario para nada.

Por lo demás una muy buena novela, que se lee fácil, interesa y te sumerge en la época. No cansa en ningún momento (y son casi 1200 páginas) y te deja con ganas de que haya una tercera otros 150 años después.

Me ha gustado mucho, pero queda por detrás de la anterior (que era una auténtica obra maestra, todo hay que decirlo). Supongo que cuando alguien consigue que su obra maestra esté a mitad de su carrera, se hace difícil que te comparen todo lo que sale con ese libro.

Si os gustó los Pilares de la Tierra, seguro que os gusta. Si no lo habéis leído, empezad por el primero y luego ya le dais una oportunidad a éste.

Valoración Personal: 9.
Nota en Amazon: 7,97.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Series TV - Los Pilares de la Tierra

Sé que ésta reseña estará un poco pasada cuando se publique, pero es lo que tiene no querer mover los posts programados que tengo ya listos XD.

Empiezo comentando un poco por encima de qué va la serie, para los que vivan en una cueva y no conozcan de Ken Follet.

Nos situamos en la baja edad media, concretamente en una Inglaterra a punto de entrar en guerra civil por la sucesión; un tiempo muy revuelto en el que las constantes victorias de ambos bandos hacían que la situación fuera cuento menos problemática.

Si a eso le añadimos los problemas típicos de la época, tenemos que no era un buen tiempo para vivir.

Pues bien, la trama de la serie usa el marco político para contarnos una trama de traiciones, ambiciones, amor, sueños, esperanzas, vamos como la vida misma. Y es que eso es precisamente lo que veremos: las vidas de varios personajes que tienen que sobrellevar lo que les pasa e intentar seguir adelante.

Por si la situación política no fuera suficiente, el la ubicación del relato le hace mas interesante si cabe. La construcción de una catedral era uno de los mayores acontecimientos de la época (por hombres empleados, intereses y símbolo de un Dios todopoderoso), metiendo a la Iglesia de lleno en la pomada de la serie (la vertiente ambiciosa y la de servicio a la sociedad).

Y es en la mezcla de todos esos factores en los que los Pilares de la Tierra sobresale.

En cuanto a la serie en sí, se trata de una única temporada de ocho capítulos, con lo que no se hace larga (al contrario) y se nos cuenta una trama con final sin tener que esperar un año a ver cómo sigue.

Los actores están todos bastante bien elegidos, con buenas caracterizaciones y buenas actuaciones.

Efectos especiales justos pero que cumplen y una muy buena localización para una serie que te mete con facilidad en la época que te está narrando.

Personalmente me ha gustado mucho, funciona perfectamente sin tener que leerse el libro y sirve como complemente para los que sí lo hemos hecho. Y digo complemento porque hay varios puntos donde difiere (bastante) la trama, lo que hace que te lleves alguna que otra sorpresa.

Hay que aclarar que éstos cambios respecto al libro están hechos para adaptarse mejor al ritmo televisivo y a la duración de la serie (recordemos que son 8 capítulos). Se saltan cosas¿? Sí, muchas. Queda todo bien atado¿? Sí, sin duda.

Resumiendo: Un muy buen producto que se sutenta por sí mismo, que adapta bastante fielmente la obra de Follet pero a la que quizá le falten otros cinco capítulos para hacerlo al 100% (y es por ello que se toma algunas licencias).

Si os atrae ésta época de la historia, no podéis dejarla pasar.

viernes, 30 de julio de 2010

Los Pilares de la Tierra

Rasetsu me regaló en su momento la novela de Ken Follet un Mundo sin Fin, sin saber que no tenía los Pilares de la Tierra. Y yo, a sabiendas que era su continuación (pese a tener tramas distintas), me resistía a leerme la segunda parte antes de la primera. Por suerte, en un siguiente regalo, me regaló Los Pilares de la Tierra, por lo que he podido leerla y traeros mis impresiones (y podré hacerlo con la 2ª parte en cuando tenga ganas de leerla XD).

Historia: El gran maestro de la narrativa y el suspense nos transporta a la Edad Media, a un fascinante mundo de reyes, damas, caballeros, pugnas feudales, castillos y ciudades amuralladas. El amor y la muerte se entrecruzan vibrantemente en este magistral tapiz cuyo centro es la construcción de una catedral gótica. La historia se inicia con el ahorcamiento público de un inocente y finaliza con la humillación de un rey. Los pilares de la tierra es la obra maestra de Ken Follett y constituye una excepcional evocación de una época de violentas pasiones.

El libro nos transporta a la inglaterra del siglo XII, concretamente a la aldea de Kingsbridge, donde, a lo largo de unos cincuenta años seguiremos la evolución en la construcción de una catedral.

Dicha construcción no nos será sino un punto de referencia sobre el que girarán las vidas de los protagonistas; gentes enredadas en juegos de poder que a veces les vienen demasiado grandes o sobre los que no querían saber nada.

Entre la familia de un maestro constuctor y un monje con grandes sueños para la aldea de Kingsbridge, la novela nos narra paso a paso todas las adversidades que ellos y sus seres queridos (que a medida que pasa el tiempo van cogiendo mas protagonismo que ellos mismos) tendrán que superar con tal de conseguir sus sueños.

La trama mezcla elementos políticos de la época, misterios sobre el pasado de los personajes y las inevitables relaciones amorosas sin las cuales el mundo no tendría el impulso que tiene.

Y lo hace marcando un muy buen ritmo y enfrentando a sus protagonistas a numerosas pruebas a superar, hasta llegar a uno de los finales mejor cerrados que recuerdo.

Personajes: Claramente, la novela basa gran parte de su atractivo en sus personajes y en las visicitudes a las que tendrán que enfrentarse a lo largo de los años (los personajes viven varios cambios debido al paso del tiempo, intentaré no contar ninguno). Éstos son los principales:

Tom Builder: Se trata de un hombre casado, con dos hijos y el sueño de construir algún día una catedral. De pelo negro y destacando por su gran altura y corpulencia se hace respetar por los demás debido tanto a su eficacia como a su talente. Tras la muerte de su mujer, abandona a su hijo recién nacido por no poder mantenerle. Mas adelante se juntará con Ellen y se convertirá en el padre adoptivo de Jack.

Jack: Hijo de Ellen, los primeros años de su vida los pasó en el bosque sólo con su madre, ya que su padre murió antes de su nacimiento. De pelo rojizo, intelecto despierto y soñador. Aprende de Tom el oficio de constructor y de su madre el no dejar de perseguir los sueños nunca.

Philip: Un monje de los que debían haber pocos: práctico, deboto, y completamente entregado a sus creencias y a hacer el bien a los demás. Se pone como objetivo el que el monasterio de Kingsbridge tenga una bonita catedral que pueda dar prosperidad tanto al monasterio como a su aldea.

Aliena: Sin lugar a dudas la principal protagonista femenina de la historia. Es la hija del conde de la zona de Kingsbridge, al que en su lecho de muerte le promete que recuperará el condado de manos del usurpador. Dicha promesa le lastra durante gran parte de su vida, haciendo que sus acciones vayan encaminadas a cumplirla en lugar de a satisfacer sus necesidades. Una mujer de carácter, calculadora, independiente y con una losa en su interior que le pesa mucho.

William Hamleigh: Uno de los malos de la novela. En su caso se trata del hijo de un lord de segunda que se hace con el título de conde que ostentaba el padre de Aliena. Él, enamorado de la chica de una forma muy retorcida consagra su vida a hacer imposible la de ella y a darse todas las satisfacciones personales que pueda. Es un alma mezquina a mas no poder con una gran inseguridad en sí mismo.

Ellen: La madre de Jack. Tras muchos años en el bosque huyendo de su pasado, se enamora de Tom, con lo que vuelve a la civilización. Es una mujer fogosa, independiente a mas no poder y con unas ideas muy peculiares sobre la religión (sobretodo para la época).

Waleran Bigod: La principal mente tras todos los complots dirigidos contra la catedral de Kingsbridge y su prior. Su ambición personal parece no conocer límite alguno, y su inteligencia hace que sus planes sea realmente retorcidos. Es un personaje poderoso que se cierne como una sombra sobre las vidas de todos durante la novela.

Richard: Impulsado por el mismo juramente que su hermana, Richard no ve todo lo que ella hace por él, y se limita a pedir mas y mas. Por su parte no es mala persona, y sólo aspira a llevar una vida de aventura y batallas cumpliendo el sueño de su padre.

Alfred Builder
: Hijo mayor de Tom. Es un chico alto, corpulento y sin demasiadas luces. Hace de ayudante de su padre, y en cuanto Jack se une a la familia empieza a hacerle la vida imposible (supongo que intimidado por el intelecto del otro mas joven que él).

Jonathan: El niño al que Tom abandona en el bosque acaba siendo recogido por un grupo de monjes y llevado con Philip al monasterio de Kingsbridge. Crece entre monjes y lleva una vida monacal sin saber quienes fueron sus padres ni porqué le abandonaron.

Opinión Personal: Los Pilares de la Tierra es una muy buena novela, mezcla con acierto elementos históricos (todo el fondo y algunos de los personajes de la trama son reales) interesantes, como pueden ser las luchas en Inglaterra por hacerse con la corona y ficción completamente inventada (con los personajes protagonistas y sus problemas).

Las tramas y los personajes evolucionan con el paso del tiempo (50 años son muchos años para la época en que se cuadra el libro), de hecho, los capítulos están separados por franjas temporales, tomando el protagonismo las generaciones mas jovenes de forma gradual.

Mantiene enganchado tanto por el carisma de los personajes como la intriga por conocer como superarán la siguiente dificultad.

Las descripciones de lo que ocurre no escatiman en detalles visuales (desde las relaciones sexuales hasta las muerte violentas), pero todo ello sin llegar a dar una imagen desagradable. Digamos que es como las películas de la edad media donde todo el mundo aparece limpio.

El vocabulario que se usa, incluso en los diálogos es completamente actual, lo que produce dos cosas: por un lado desubica un poco a los personajes del entorno (produciendo el efecto que he dicho de película limpia), pero del otro nos ayuda a meternos en su piel y a empatizar con ellos; así que creo que la elección es acertada.

Destacar también que hay pasajes del libro dedicados a alementos arquitectónicos, y que dichos pasajes son bastante extensos. Aun así, no llegan a hacerse pesados en ningún momento, e incluso harán que busquéis imágenes de catedrales para haceros una mejor idea de lo que se está explicando (a veces uno se pierde al entrar en vocabulario un pelín especializado).

Por último, decir que el final me ha encantado. Todos los libros deberían acabar como éste: con absolutamente todos los cabos sueltos bien atados, lo que da una sensación de satisfacción y de que no te han tomado el pelo que yo, personalmente, agradezco mucho.

Así pues, os recomiendo que leáis el libro, ahora que viene el veranito es un buen momento para hacerlo (eso sí, no lo aguantéis mucho en alto porque pesa XD).

Se nota que el autor es habitual de los thrillers, y sabe llevar una novela historica hacia su terreno.

Valoración Personal: 9,2.
Nota en Amazón: 8,55.