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jueves, 16 de abril de 2020

PC - Inside


De la mano de la Epica Games Store me están llegando un buen puñado de juegos, la mayoría de los cuáles no llegaré a jugar por falta de interés o tiempo. Pero entre tanto juego regalado me ha llamado la atención Inside, una obra de los creadores de Limbo que tuve en mi radar pero había pasado de largo. Vamos con él.

Historia: Es curioso cómo un juego que plantea un mundo tan particular parte sin una trama tal y como las conocemos. De hecho, arrancaremos el juego como un niño en un bosque, y sin que nos digan siquiera cómo funcionan los controles aprenderemos a movernos y nos daremos cuenta de que alguien nos persigue.

En ese momento empezará una huida hacia adelante en la que iremos viendo partes de un mundo un tanto distinto al nuestro, un mundo en el que ha pasado algo que nosotros, observando el entorno y lo que nos sucede deberemos deducir.

He estado mirando por internet distintas teorías sobre el verdadero argumento del juego, y la verdad es que, al estar sujeto a interpretación cada cuál puede montarse la suya. O pasar totalmente y disfrutar del apartado jugable.

Apartado Técnico: Tenemos entre manos un juego Indie, lo que acostumbra a dar como resultado un apartado técnico que se apoya más en lo artístico que el músculo técnico. Y ese es el caso de Inside.

Unos escenarios oscuros, una paleta de colores limitadas, unas animaciones estupendas, escenarios 2D con cierta profundidad, personajes sin rasgos faciales... y una iluminación realmente cuidada. Si a eso le acompaña un cuidado exquisito en los fondos acabamos por tener un juego muy particular en lo visual, que luce tremendamente bien (dentro de un estilo propio).

En el apartado sonoro no puedo decir lo mismo, ya que tenemos apenas algún que otro efecto de sonido (bueno) acompañado de mucho silencio. Una decisión creativa que no ha acabado de gustarme.

Jugabilidad: Es impresionante lo que han hecho al respecto en éste juego, sin ningún tutorial, con la cruceta y un botón... es un control tremendamente intuitivo, que te invita a interactuar con los elementos del escenario. Así, con un control tan simple deberemos seguir adelante, siempre adelante mientras superamos puzles que a veces ni somos conscientes de estar superando.

Variado, con cierto crescendo en lo que podemos hacer. Y tremendamente satisfactorio.

Entre dos y tres horas muy bien medidas.

Opinión Personal: Inside es un buen juego, que plantea algo distinto, con alma.

Acompañado de un apartado artístico muy bueno y un control excelente el juego nos quiere aportar una experiencia, con la que se puede conectar más o menos.

En mi caso hecho de menos uno de los elementos que más busco en un juego: que me cuenten una historia. Es algo que está en el juego, pero de una forma atípica y que no me llega. Problema personal? Sin lugar a dudas, pero ésto es mi opinión, y como tal os la hago llegar.

Por suerte jugablamente el juego responde a las mil maravillas, es una experiencia fluida, en la que será raro que os atasquéis más que unos pocos minutos y que os hará disfrutar del viaje del protagonista: buenos puzles y un acabado que te deja con ganas de ver qué será lo siguiente en aparecer en pantalla.

Su duración me parece un acierto, porque te deja con ganas de más pese a tener un producto redondo y terminado, y si lo encontráis a menos de 10 euros bien merece la pena darle un tiento.

Un juego distinto que vale la pena probar, eso sí, sabiendo lo que puedes encontrarte y que puede que no conectes con él. En mi caso me ha dejado un sabor de boca agridulce.

Valoración Personal: 7,5.

lunes, 6 de enero de 2020

NSwitch - The Red Strings Club


Otro juego indie que se pasa por el blog, en ésta ocasión le toca a un juego español que ha tenido muy buena prensa y he podido disfrutar en mi Switch. Veamos The Red Strings Club.

Historia: Posiblemente estemos ante el punto más potente del juego, una trama futurista Cyberpunk con una empresa que quiere lanzar un software que cambiará a la humanidad para siempre.

Nosotros encarnaremos a tres personajes, por un lado está un tipo que parece atado al bar que da nombre al juego, un traficante de información que emplea bebidas con sus clientes para cambiar su estado de ánimo y hacerles soltar más información de la que querrían.

Por otro tenemos a su pareja, un tipo que trabaja para una sociedad antiglobalización.

Y por último está un androide que debe poner módulos de ajustes de personalidad a los humanos que casen con sus deseos.

Con éstos mimbres iremos desgranando una trama compleja, rica, con ciertos personajes secundarios potentes y que nos durarán unas cuatro horitas más o menos.

Compacto y bien contado.

Apartado Técnico: Al contrario de lo que me pasaba con Celeste (que reseñé hace poco) aquí tenemos un pixel art de los bonitos de ver, con unas breves animaciones para los personajes y unos fondos estupendos (al menos la mayor parte del juego).

Es un juego con pocos escenarios, un buen ambiente cyberpunk y un gran diseño.

Aunque también es verdad que el acabado no es el mismo cuando nos ponemos con los mini juegos (como el de las bebidas) y que la falta de movimiento en pantalla ayuda a que estáticamente la cosa quede más bonita.

La banda sonora me parece más olvidable, que acompaña a la aventura pero no destaca en ningún momento.

Un juego bonito al servicio de la historia.

Jugabilidad: De entrada se podría decir que es una aventura conversacional en la que ir obteniendo información según hablamos y decidimos, que esa información nos ayuda a enterarnos más de la trama y que puede que nos ayude más o menos en la “pantalla final”.

Pero también tiene una serie de mini juegos, mecánicas que funcionan bastante bien en momentos puntuales (menos el de servir bebidas, que se repite) y le dan un rollo especial a la aventura. No son nada especialmente complicado, pero son agradables de hacer y te meten más en la piel de algunos personajes.

Mención especial para la ya mencionada “pantalla final” que me parece estupendamente diseñada.

Un juego sencillo de jugar, de estar atento a los detalles y disfrutar lo que te quieren contar.

Opinión Perosnal: The Red Strings Club me ha dado todo lo que le pedía: una aventura con una buena trama, buena ambientación, buenos personajes, y algunos toques jugables originales que la alejan de las aventuras gráficas de toda la vida o de lo que podría ser una aventura tipo “Telltale”.

Ha sido una historia que me ha dejado con ganas de más, con un camino muy interesante y que da para una segunda vuelta para ver momentos distintos.

Eso sí, es un juego sencillo, de unas cuatro horitas y que basa su atractivo en la trama. Si es suficiente para vosotros perfecto, en caso contrario se hace difícil recomendarlo aunque lo haya disfrutado muchísimo.

Valoración Personal: 8,2.

jueves, 2 de enero de 2020

NSwitch - Celeste


Una de las sorpresas en los video game awards para los juegos de 2018 fue la nominación de Celeste a juego del año. Y lo fue porque era un juego de un estudio pequeño, pixel art, de plataformas… y competía contra titanes como God of war o Red Dead Redemption 2.

Vale la pena éste juego? Vamos a verlo.

Historia: Encarnamos a una chica bastante normal, no especialmente apta para el deporte, que se propone escalar la montaña Celeste. El motivo? Lo iremos viendo por el camino, pero tiene que ver con marcarse una meta y ser capaz de conseguirla.

A lo largo de la historia iremos conociendo más a éste personaje, los motivos que le impulsan a seguir adelante y los problemas que puede tener. Es una trama sencilla, con cierto fondo, pero cuya gracia está en cómo se combina con la jugabilidad. Pero lo hablaremos luego.

Apartado Técnico: Hay quien dice que es un pixel art muy bonito, pero a mi me parece excesivamente simple.

Los sprites gordotes, los escenarios repetitivos dentro de cada una de las fases… me parece un juego antiguo, no uno moderno que intenta copiar el estilo de la época.

La banda sonora sí que me gusta más, porque se mezcla bien con los momentos que estamos viviendo y te sabe transmitir ciertos sentimientos, como la tensión o la calma.

Pero bueno, me parece un juego justito en lo técnico.

Jugabilidad: Tenemos un plataformas tradicional, con un botón para saltar (doble salto), uno para el dash (de un solo uso hasta que volvemos a pisar suelo) y otro para agarrarse a las paredes (durante un tiempo limitado).

Con éste control tan simple el estudio es capaz de ponernos delante una serie de pantallas con una curva de dificultad creciente, inmisericorde.

Porque la gracia del título está en la dificultad, en pequeñas secciones de plataformas que parecen imposibles y en la sensación de logro al terminarlas. Unas secciones en las que repetiremos una y otra vez y en las que poco a poco iremos viendo cómo tenemos que hacerlo…

Eso en el juego principal, en el que cuenta con ocho niveles repletos de minifases (que forman el nivel conjunto) en las que encontrar un buen puñado de coleccionables.

Si éste fuera todo tendríamos un juego desafiante pero no imposible, pero cada pantalla tiene una cara B, y una cara C. Dichas caras se desbloquean con unos coleccionables específicos y ya son la demencia total: he sido incapaz de acabar la cara C que he encontrado y sólo una B. Soy incapaz, me rindo.

Otra cosa a mencionar es lo bien integrado que está ese intento de superarse y no rendirse con la narrativa del juego. El auténtico motor de seguir adelante. Y vale la pena decir que el tiempo de carga entre muerte y muerte es inapreciable, lo que te empuja a probarlo una vez más…

Opinión Personal: Celeste es un juegazo de plataformas, cuya cara A supondrá un reto para la mayoría, momento en el que dejaréis el juego de lado y no querréis seguir adelante.

Pero los que perseveran, los virtuosos, esos tendrán casi dos juegos más en los que ponerse más y más a prueba.

Reconozco que no soy capaz de ir más allá, el juego ha podido conmigo y he llegado hasta donde he llegado (terminar la historia de las caras A) y me siento satisfecho con el reto, con el viaje y con el resultado.

No es un juego para todo el mundo, pero el hecho de tener “vidas infinitas” y no tener que esperar entre un intento y el siguiente hacen que te piques en esas cortas secciones a superar y no te canses hasta llegar a la cima. La cara A es asequible, creedme.

Vale la pena? Pues si sabes a lo que vas, sí, sin duda. Pero si queréis un plataformas bonito (que Celeste no me lo parece) y sencillote haceros con el Yoshi que cuadra más con lo que buscáis (o Donkey Kong, que tiene menos dificultad).

Valoración Personal: 8,0.

lunes, 4 de noviembre de 2019

PC - Northgard


Que estoy a tope con Humble Bundle no debería ser ninguna sorpresa si os pasáis por el canal de youtube (o de dónde creéis que saco los sorteos?) y de vez en cuando hay algún jueguito que me apetece probar, como es el caso de Northgard.

Historia: Encarnamos al heredero de un clan vikingo destruído por un clan rival. Nuestro cometido? Movernos por todas las tierras del norte intentando recuperar el cuerno de nuestro padre que nos identificaría como digno heredero, mientras hacemos aliados y vamos descubriendo algunos secretitos de la mitología nórdica.

Es una trama que no está mal, que sirve para hacerse las misiones (creo que son 18) e ir desbloqueando más opciones y personajes a medida que avanzamos. No es ninguna maravilla pero cumple perfectamente para lo que se espera en un juego de éste estilo.

Apartado Técnico: Es un juego pequeñito, que no hace ningún tipo de alardes.

Tenemos unos mapas que pueden llegar a ser bastante amplios, con un arte resultón y recuerda a lo que podría ser un warcraft remasterizado. No se sienten añejos pero no compiten en la misma liga que los juegos de estrategia top.

Poca variedad de tropas y diseños, pero un paso entre estaciones resultón.

Diría que es un juego resultón pero sin ningún tipo de pretensión en éste apartado más allá de mantener un framerate estable y poder correr en una amplísima gama de equipos.

Jugabilidad: Tenemos un juego de estrategia en tiempo real, que nos obligará a decidir bien en cada misión qué construimos y cuando.

La gracia del asunto está en que el mapa está dividido en “casillas”. En cada una de ellas se podrá conseguir algo y habrá que explorarlas primero para poder ir a ellas.

Una vez la vemos, tendremos que conquistarla, y luego colonizarla (lo primero con tropas, lo segundo con recursos). Cada una de éstas casillas soporta un máximo de edificios, con lo que nuestro crecimiento siempre estará condicionado.

Tendremos que vigilar también los recursos, ya que en invierno nuestra producción caerá y deberemos tener reservas suficientes... o vigilar nuestra población, y en qué la especializamos...

Os podéis dar cuenta de que tiene bastante profundidad, y eso es la gestión económica, porque luego está la militar, el tener que hacer frente a eventos del juego, investigar tecnologías, mejorar militarmente...

Es un juego con muchas opciones, con un tempo algo lento, pero que permite tomar las decisiones con cierto tiempo y margen.

Es un juego también complicado, sin nivel de dificultad fácil y exigente en sus últimas misiones (que he tenido que repetir bastante).

Con todo, creo que está un poco desbalanceado injustamente para incrementar la dificultad, y que un poco más de ritmo en las partidas le hubiera venido muy bien.

Opinión Personal: Northgard es un juego de estrategia bastante clásico, con una buena ambientación y una campaña interesante y desafiante.

Pero también es un juego de ritmo algo lento, lo que hace tedioso repetir las misiones de campaña en caso de perderlas.

Todo el tema de ir haciendo crecer a tu clan me gusta mucho, creo que las primeras diez horas o así son altamente adictivas y te empujan hacia delante para seguir jugando. Pero luego ves que el inicio de la siguiente misión será volver a hacer lo mismo, y que hasta llegar al punto en que se diferencia de las anteriores igual te pasa media hora...

Jugablemente es divertido, tiene opciones y creo que puede gustar a los fans de la gestión. Que puede que no del combate (mucho más simple).

Esperaba un poquito más de él, y éste tampoco será el juego en el que me quede enganchado intentando hacer mi “pueblo perfecto”. Pero sí un juego con una campaña que he disfrutado y con un multi interesante.

Quizá 28€ me parezca caro, pero si lo pilláis de rebajas por 15 o menos puede ser una opción muy interesante.

Valoración Personal: 7,5.

lunes, 23 de septiembre de 2019

PC - Bad North


Reconozco que soy bastante influenciable, lo que hace que me deje llevar muchas veces por recomendaciones. Si a eso le sumamos que la recomendación venía de Pazos64 (su última recomendación en la que había caído? Hollow Knight), pues me ha sido imposible resistirme a éste Bad North.

Historia: Una simple excusa para la ambientación que apenas aparece mientras juegas: dirigimos un clan y debemos detener las invasiones vikingas a nuestras aldeas. Y ya, no tiene ni textos de ambientación ni cinemáticas ni nada.

Apartado Técnico: tenemos entre manos un juego indie, uno no tiene presupuesto para mostrar barbaridades en pantalla. Es por ello que uno se estruja las meninges y acaba por dar con un apartado visual como el que tenemos aquí.

De entrada son islas pequeñas, que vemos enteras en pantalla en todo momento y que están rodeadas de mar. Podemos girar la cámara en todo momento, porque la gracia de las islas está en su diseño (procedural) y en cómo vamos a defenderlas.

Visualmente se opta por una acabado minimalista, con texturas planas y unas tropas pequeñitas, organizadas en batallones (máximo de cuatro por nuestro lado en cada isla) y que se mueven de forma bastante graciosa, pero todos al unísono.

Es curioso cómo se consigue que un juego entre por los ojos con tan pocos elementos, pero lo consigue.

El sonido es testimonial, con unos efectos cumplidores y una banda sonora casi inexistente.

Jugabilidad: Más allá de lo artístico, el meollo de la cuestión está en lo jugable, una mezcla de juego de estrategia (con microgestión) y roguelike.

Esto quiere decir que tendremos que superar isla tras isla con nuestras tropas mientras huimos de la invasión vikinga, consiguiendo dinero en cada isla (según los edificios que salvemos) y mejorando a nuestras tropas (incluso encontrando nuevas, que nos permitirán jugar varias islas por turno).

Y en cada isla? Tendremos que mover a nuestras tropas (de tres tipos distintos) y aprovechar el escenario en nuestro favor, así como sus (limitadas) habilidades para hacer frente a un enemigo claramente superior.

Cuando muramos o perdamos a algún batallón lo perderemos para siempre, y cuando los perdamos todos tendremos que empezar desde el principio otra vez.

En la repetición mejoraremos y sabremos usar mejor lo que tenemos contra lo que se nos viene encima, haciendo que cada vez vayamos un poco más lejos…

Es un juego difícil, en modo normal ya me ha costado horrores llegar al final, y en el difícil no he querido ni probarlo. Con partidas cortas (cada isla dura unos pocos minutos) que te pican y te hacen probarlo otra vez.

Opinión Personal: Cuando el bueno de Pazos64 recomienda un juego raramente se equivoca. Y con éste Bad North no se ha equivocado.

Tenemos un juego aparentemente sencillo (diseño de escenarios, variedad de tropas, acabado visual…) que sólo llega a su máximo potencial cuando llevas un rato jugando. Un juego uy bien diseñado en el que medir cada movimiento es clave, y en el que un error te puede costar la partida. Pero nunca es injusta.

Una mezcla de géneros muy bien medida, que se hace variada gracias al diseño procedural de sus pantallas y que da para una partida rápida que acaban siendo dos horas. No es un juego especialmente largo, en tres horitas te lo puedes acabar perfectamente, pero créeme que necesitarás bastante más para ver saltar sus créditos.

Personalmente me ha agobiado en algún momento, cuando he llegado a la fase final y he muerto en dos partidas seguidas he pensado hasta en dejarlo, pero como era culpa mía… lo he probado otra vez. Un juego que no es del todo lo que me gusta, pero que tiene una calidad más que evidente y que a poco que te vaya la microgestión seguro que os gusta.

Es baratito, y bien merece un tiempo. Eso sí, no será vuestro GOTY de la vida.

Valoración Personal: 8.

jueves, 23 de mayo de 2019

N Siwtch - Dead Cells


Reconozco que si no fuera por el canal de youtube de Pazos64 no me habría acercado a éste juego nunca. Es un juego indie perteneciente al género de los roguelike, y la verdad es que no me llamaba nada. Pero es que lo dejaba tan bien…

Historia: Somos una especie de babosa que cae a una prisión, sobre un montón de cadáveres. Allí, nos hacemos con un cuerpo, encontramos un arma y empezamos a matar a todos los enemigos que nos encontramos hasta llegar al final.

Con ésta premisa tenemos una historia que nos cuenta lo que ha sucedido allí, de forma contextual (con habitaciones escondidas, escenarios, enemigos, etc…) un poco como hace la saga Dark Souls, generando un mundo con cierta profundidad que está ahí al alcance del que quiera sumergirse un poco.

Tampoco esperéis una historia inolvidable, pero al menos existe y cumple su función.

Apartado Técnico: El primer indicio que uno se encuentra de que está ante un juego indie es su apartado visual. Generalmente porque intenta ser algo distinto, o tirar de retro… son juegos con un presupuesto mucho menor, que deben tirar de ingenio para destacar sobre los demás.

En Dead Cells nos encontramos un apartado técnico que recuerda a lo retro, pero que no lo es. Un juego que se genera de forma procedural (“aleatoria”) en sus mapeados y colocación de enemigos no puede tener el mimo de otros, que llegan incluso a estar pintados a mano. Pero aun así se consigue dotar de una atmósfera muy particular a la aventura, con enemigos bien diseñados, escenarios con unos fondos muy chulos (no tanto lo que vemos en primer plano) y lo mejor de todo: un personaje cuyas animaciones recuerdan poderosamente a las del clásico Prince of Persia.

Es un juego que gana mucho en movimiento, incluso en modo portátil creo que se ve mejor, porque esas zonas menos definidas quedan más escondidas en la pantalla pequeña, y al ver lo fluido que va todo a uno se le olvidan algunos detalles.

No sería un juego top dentro de lo indie como podría ser Hollow Knight, pero sí que tiene suficiente entidad como para destacar.

Eso sí, el apartado sonoro me parece pobre, no pasa de cumplidor y es totalmente olvidable desde el minuto 0. Una lástima.

Jugabilidad: En el arranque de la reseña decía que estamos ante un juego Roguelike. Esto quiere decir que tenemos niveles que se generan de forma procedural, con una única vida para llegar hasta el final (o hasta donde podemos) y donde al morir perdemos todo el progreso, haciendo que lo único que valga sea nuestra habilidad.

Con ésta premisa (y añadiendo algos elementos propios) nos da un juego de acción 2D con elementos Metroidvania (poder coger poderes para explorar de forma distinta los escenarios) y un sistema de combate medido al milímetro, donde cada enemigo es un reto hasta que los conoces al dedillo; y donde cada muerte es única y exclusivamente culpa tuya.

Así nos da un sistema de juego profundo y que te pica mucho a hacer otra partida. Además, sí que conservamos cierto progreso, mejorando algunas cosas o comprando algunas armas con las “células muertas” de nuestros enemigos, algo que hace que la frustración sea menor y tengamos cierta sensación de progresión más allá de nuestra mejoría con el mando.

Juego desafiante, divertido, de los de una partida más… pero en el que la muerte es parte de la mecánica, y donde moriremos muchas veces.

Tiene un buen puñado de caminos alternativos (niveles) a descubrir, y que son parte de la gracia de seguir jugando una y otra vez.

Opinión Personal: Reconozco que el roguelike no será un género al que vuelva con asiduidad. Eso de morir sin parar cuando no tenemos un progreso claro (como en un Dark Souls) o ciertos checkpoints…  no está hecho para mí. De hecho ha habido momentos en los que he muerto en el jefe final en el que he estado a punto de tirar el juego (consola incluida) por la ventana de la frustración.

Pero el juego va a eso, a jugar con la frustración del jugador, con el que quiera seguir una partida más. Igual que hacían las recreativas de los 80 y 90. Es algo que a día de hoy se lleva poco, pero que en éste juego funciona gracias a esa progresión secundaria que no te da la sensación de estar empezando al 100% de 0.

No es un juego para todo el mundo, es difícil, desesperante, con un apartado técnico distinto. Pero un juego con una jugabilidad deliciosa, en el que cada movimiento responde de maravilla y en el que cada combate es disfrutable. Y es ese sistema de combate divertido el que te empuja a volver a pasar los niveles una y otra vez.

En mi caso han sido más de 15 las horas necesarias para llegar al final, y aunque desvirtúe el tipo de juego hubiera agradecido un modo de dificultad adicional (no tiene) para mancos, en el que repetir las pantallas en lugar del juego entero. Sé que el juego no va de eso, pero lo hubiera agradecido como opción, la verdad.

Emitir un veredicto se hace difícil, ya que no tengo más experiencia en el género de los roguelike, con lo que únicamente  me puedo guiar por mis sensaciones y experiencias. Éstas han sido buenas, mejores de lo esperado para un género que, repito, no está hecho para mí. Y vistas las críticas de gente que sabe mucho más que yo, en caso de querer acercaros a éste género, Dead Cells es una opción magnífica (y en Switch más, por el tema portátil).

Valoración Personal: 8.

jueves, 26 de julio de 2018

PS4 - Rime


Si hubo un juego indie que se llevó las miradas de todo el mundo ese fue, ni más ni menos que Rime, una obra española que destacó por un apartado artístico tremendo que recordaba a las obras de Fumito Ueda y en el que se fijó Sony para invertir.

Los años pasaron, el juego parecía que no acababa de ser lo que se nos vendió y Sony abandonó el proyecto. Allí nos temimos lo peor, pero el juego acabó saliendo, y esto es lo que llegó hasta nosotros.

Historia: Rime es uno de esos juegos que nos cuenta la historia mientras jugamos, de estar atento a nuestro alrededor y disfrutar del viaje del protagonista (en eso me ha recordado a Journey). Aun así, el estudio sí que se preocupa para darnos un contexto y un final (muy bonico).

El punto de partida es muy sugerente (no diré más, el juego es corto y vale la pena descubrirlo por uno mismo), controlando a un niño con una capa roja que parece haber naufragado en una isla.

Así, empezaremos a investigar la isla, en un viaje que nos irá dando detalles sobre la misma y sobre lo que le ha pasado al niño.

De verdad, que aunque parezca que no, hay una historia trabajada y muy disfrutable en ésta aventura.

Apartado Técnico: El apartado por el que el juego llamó la atención, con un apartado artístico tremendamente colorido (que recuerda en el personaje a diseños del Team Ico), con unos escenarios aparentemente amplios, con ruinas que parecen antiguas y otros elementos que dan mucha personalidad al conjunto.

Es el exponente máximo de artístico sobre técnico. Siendo éste segundo más limitado, en un juego que no muestra grandes efectos en pantalla y rascando en el frame rate incluso jugando en una PS4 Pro (cuando el juego debería funcionar estupendamente en una PS3, vamos mal optimizado).

Pese a éstos fallos técnicos, repito que el apartado artístico se sale, y nos transmite más de lo que parece a simple vista.

El aspecto sonoro también hay que destacarlo, con un score tremendo, con unos pocos temas muy bien escogidos e instrumentados que nos transmitirán multitud de emociones. Quizás el tema cantado (en castellano) esté un poquito por detrás, pero el resto es una banda sonora para tener en Cd.

Jugabilidad: Aquí tendremos distintas zonas (creo recordar que cuatro) que explorar con mayor o menor libertad, intentando resolver los distintos puzles que se nos plantean.

El personaje no es ágil, no sabe luchar, no hay acción. Aquí lo que prima es el resolver esos puzles para seguir avanzando y ver más partes del mundo al que hemos caído.

Y es algo que se solventa con mucha sencillez: moverse, saltar, gritar y botón para realizar acciones. Y con eso podremos hacerlo absolutamente todo.

Quizás el desarrollo sea sencillo, pero creo que el juego prima el avance del jugador y se preocupa porque no se atasque (algo que se agradece, porque rompería el ritmo de la partida).

También hay que mencionar que es una aventura más bien corta (5 o 6 horas), algo que debe valorar cada cual. Y aunque tenga coleccionables, no alargan más que otro par de horas la duración de la misma.

Opinión Personal: Les he nombrado más de una vez, pero es que éste Rime recuerda mucho en el concepto al de las obras del Team Ico (Ico, Shadow of the Colossus y The last Guardian). Y lo hace no sólo por algunos elementos del plano artístico, sino que lo hace por algo más profundo: el concepto de juego.

Rime es un juego hecho por sustracción, es decir, se quitan los elementos innecesarios (como indicadores en pantalla o la acción) y se deja una jugabilidad muy básica para contarnos una historia más de sentimientos que narrativa pura. Es algo que consigue hacer, transportándonos al viaje de éste chico y haciendo que nos metamos en el mundo que nos propone.

Posiblemente el elemento que más te mete en ese mundo es la música seguida del apartado artístico, un portento que hay que disfrutar con los cascos puestos.

La lástima y lo que le aleja del sobresaliente viene desde lo técnico (rascadas de framerate inexplicables) y de unos puzles un tanto planos. No digo que tuvieran que hacer cosas complicadas e imposibles, digo que las mecánicas que nos presentan no acaban de explotarse, o que no hay ese puzle que recuerdes una vez terminado el juego.

Entiendo que lo hacen para que la partida sea fluida (casi sin parones), pero un pelín más de complejidad no hubiera ido en detrimento del ritmo (que en mi opinión cae en el segundo episodio del juego para remontar en el tercero y el cuarto), aunque sólo fuera un pelín.

Con todo el juego es una experiencia que hay que jugar, un juego distitno que abraza el espíritu de Fumito Ueda y lo interpreta a su manera, dando como resultado un juego corto, intenso y que a poco que se hubiera pulido un poquito más sería totalmente imprescindible.

A mí me ha encantado, y es un juego que recomendaré incluso teniendo en mente los errores que arrastra. Una experiencia contemplativa a la que los que sólo buscan acción no deberían acerarse. En cambio, si tenéis una tarde un poco larga y os apetece probar algo un poco distinto… hacer con Rime, no os arrepentiréis.

Valoración Personal: 8.

lunes, 20 de marzo de 2017

PS4 - Journey

Un juego que prensa y público coincidieron en decir que era imprescindible para PS3 era, sin lugar a dudas, Journey. Una obra pequeña, hecha con mimo y que conquistó a todo el mundo.

En mi caso no pude jugarlo en su momento, así que estoy encantado de poder hacerlo en la PS4. Aquí mi opinión.
Historia: Somos un ser que no tiene claro qué hace, pero aparece en medio de un desierto y sólo tiene la opción de emprender un viaje.

La verdad es que la historia que se nos cuenta la tenemos que intuir más que otra cosa, y no deja de ser una excusa para presentarnos la experiencia del viaje y optar por el apartado artístico elegido.

Relleno.

Apartado Técnico: Journey es un indie, un juego hecho por un estudio pequeño. Y como tal no se espera de él que muestra músculo gráfico de ninguna de las formas. Si a eso le sumamos que es un port de una consola técnicamente inferior, el resultado final es un juego que en lo puramente tecnológico se queda bastante corto. Te diría que mi móvil sería capaz de correrlo.
Donde sí que el juego destaca es en su apartado artístico. Se ha optado por un aspecto visual muy particular, que personalmente me ha recordado a las obras del estudio de Fumito Ueda. Un juego que entra por los ojos gracias a lo bien diseñado que está, lo que hace que no sirva para demostrar músculo técnico pero le hará envejecer mucho mejor.

Otro aspecto a destacar es su sensacional banda sonora, un auténtico lujazo y lo que más me ha gustado del juego, así os lo digo.

Jugabilidad: En esto también tenemos un juego muy sencillo, la mayoría del tiempo nos limitaremos a avanzar hacia delante superando una serie de fases de plataformas muy sencillitas.

Es un juego fácil de jugar, que apuesta por la atmósfera para enganchar al jugar pero que no supone ningún tipo de reto. Digamos que es más una experiencia.
Opinión Personal: Journey es un juego distinto, eso no hay quien se lo quite. Un juego que propone un viaje, una experiencia, más que una obra puramente jugable. Es un viaje que no nos llevará más de un par de horas, y que podremos repetir cuantas veces queramos.

Es cierto que vivir la experiencia que propone vale la pena, se siente como algo especial, que te envuelve gracias a su espectacular música y cuidado apartado artístico, dos elementos que ayudan a meternos en la piel del personaje que controlamos.

Pero personalmente creo que el juego es mucho menos de lo que me habían vendido, una demostración de que se pueden hacer cosas distintas con pocos recursos, pero más un experimento que un videojuego propiamente dicho. Que juegos como éste tengan puntuaciones superior (en mucho) a obras como The Order 1886 no sólo me indigna sino que no entiendo la forma de puntuar de los medios especializados.

Qué vale la pena? Sí. Pero yo no pagaría por él. Creo que como demo o algo similar sí que podría tener su recorrido, pero no veo en Journey la obra de culto que he leído y oído que es; veo en Journey una curiosidad que te entretiene las dos horas que dura, pero poco más.

Vosotros lo habéis jugado? Qué opiniáis?

Valoración Personal: 6.

lunes, 21 de noviembre de 2016

PS4 - Gone Home

Sigo un tanto frustrado por la poca entidad que tienen los juegos del servicio PS Plus para la PS4, aunque por suerte los estoy aprovechando para las otras consolas de Sony. Incluso así, sigo probando los pequeños indie que aparecen para dicho servicio, uno de los cuales es éste Gone Home que comentaré a continuación.

Historia: Encarnamos a una chica que vuelve a casa tras un viaje por Europa, por suerte o por desgracia parece que no hay nadie en la misma, únicamente una serie de pistas o notas que nos irán contando cosas sobre la familia y sobre la hermana de la chica.

Así, explorando y reuniendo dichas notas nos haremos con la historia que el juego quiere contarnos, una historia bastante convencional pero que sirve de acicate para no dejar de movernos por la casa.

Apartado Técnico: Muy sencillito, un juego en primera persona que no destaca por absolutamente nada y que nos recrea una casa (grande) sin demasiados alardes. Estoy convencido que éste juego funcionaría igual en PS3 e incluso en móviles.

Al menos el sonido sí que está bastante cuidado, con los sonidos de la tormenta siempre en el exterior y nuestros pasos por el interior de la casa.

Muy justito para la plataforma en la que ha salido.
Jugabilidad: En ésta aventura no tendremos ningún tipo de acción o complicación más allá de resolver algún que otro puzzle (sencillito) para poder seguir avanzando por la casa o encontrar todos los pedazos de información posibles.

Habitación tras habitación lo registraremos todo, encontrando mensajes de nuestra hermana que nos darán una visión más amplia con cada uno de ellos.

La verdad es que poco hay que hacer quitando el pasearse y tocarlo todo.
Opinión Personal: Gone Home es más una experiencia que un juego, una forma distinta de contarnos una historia utilizando el mando en lugar de un corto y haciéndonos partícipes de la historia encarnando a la chica que vuelve a casa.

Porque quitando ésta sensación de querer descubrir qué ha pasado el juego no tiene ningún tipo de aliciente, ni tensión, ni acción, ni mecánicas que enganchen… simplemente entre una y dos horas de exploración por una casa en la que nosotros seremos el único habitante.

Personalmente es una experiencia que me ha gustado, pero que no puedo recomendar a nadie pagar por ella. Quizá integrada en Vr o añadiendo algún susto (la ambientación se prestaba mucho a ello) el producto final hubiera sido más destacable, pero al final se queda en una simple curiosidad que probar si te regalan pero por la que no vale la pena pagar.

Curioso y prescindible.

Valoración Personal: 5.

jueves, 17 de diciembre de 2015

PS4 - Limbo

Esperando a mi cumpleaños me puse a jugar a uno de los juegos gratuitos del PS Plus, para hacer tiempo hasta que llegara un juego guapo de verdad (Batman Arkham Kinght). El elegido fue Limbo, una aventura plataformera de puzles cuya demo me había llamado la atención en PS3.

Historia: Encarnamos a un niño en un mundo de luces y sombras, un chaval que aparece en dicho mundo como despertándose, y sin saber por qué empieza a avanzar por un mundo que no para de intentar acabar con su vida.

Es curioso que un juego de ésta índole tenga historia cero, sin argumento para ir hilando nuestro avance en la aventura o para mantener cierto interés respecto al futuro del protagonista.

Inexistente.

Apartado Técnico: Es lo que hace que el juego llame la atención desde el primer momento, un apartado visual que recuerda al dibujo animado pero que basa su atractivo en un genial juego de siluetas, blancos, negros y grises.

Para ser un plataformas 2D de los de toda la vida, el juego cuenta con un apartado técnico muy bonito, minimalista y que nos ofrece lo mejor de la aventura.

El sonido pasa completamente desapercibido, así que nada a destacar

Jugabilidad: Es evidente que un juego sin historia no puede apoyarse en un apartado artístico trabajado como único punto fuerte, así que el estudio detrás del proyecto ha intentado ofrecer una experiencia jugable algo distinta a la habitual.

Cómo se juega a esto? Pues tenemos un control muy sencillo, con un salto casi inexistente y que nos va proponiendo distintos retos para superar, todo en una pantalla gigante y sin tiempos de carga. Nuestro objetivo será ir evitando los obstáculos que intentan acabar con la vida del personaje usando la inteligencia, superando distintos puzles.

La dificultad del asunto radica en que no siempre la respuesta al acertijo es obvia, y encima hay algunas que requieren mucha sincronización, lo que dispara la frustración en momentos muy puntuales (hacia el final).

El control está bien medido, pero me parece que la curva de dificultad no consigue engancharnos, más bien desespera en el tramo final, dando la sensación de superar los retos más por suerte que por habilidad.

Opinión Personal: Limbo es un juego al que le tenía ganas, pero que una vez ha pasado por mis manos me ha parecido una experiencia global bastante pobre, un juego que puede pasarse en muy poco tiempo (3 horas me ha llevado a mí, pero he visto videos que no llegan a los 60 minutos) y que pasa de reto divertido a frustrante a medida que todo avanza.

Si hubiera tenido un hilo conductor el conjunto podría haber aguantado bastante mejor, pero el que sea un juego especial visualmente no me parece motivo suficiente para recomendarlo, ya que no me ha parecido demasiado divertido que digamos.

Así que a mí me parece un juego tan justito que no suspenderá porque tiene sus momentos y me ha salido gratis, pero que sólo vale la pena probar a ese precio.

Una lástima, porque el inicio me gusta bastante, lo que después me desengancha progresivamene.

Valoración Personal: 5.


PD: Lo mejor es el humor negro que destila el juego.

lunes, 16 de noviembre de 2015

PS4 - The Unfinished Swan

Sigo en racha con los juegos indie para PS4. Como ya sabéis la suscripción la PSPlus no deja de darnos juegos de éste estilo (de mayor o menor calidad), dejándose los juegos grandes para el futuro (al menos a junio 2015, que es cuando escribo esto).

Entre éstos indies uno debe discriminar o se pasará el tiempo de ocio jugando a ellos, perdiéndose los auténticos juegazos por los que se ha comprado la consola (The Witcher III). Pero de vez en cuando pruebas uno y te llama la atención, como ha sido el caso de Unfinished Swan.
Historia: Somos un niño cuya madre acaba de fallecer, dejándonos en herencia una pluma muy especial y un cuadro inacabado. La pluma es especial porque la usaba para pintar todos sus maravillosos cuadros, y el cuadro también porque muestra un pato (o cisne) al que le falta un trozo por acabar.

Así que ni cortos ni perezosos nos acercamos al cuadro, entrando en un mundo de blancura total que iremos descubriendo gracias a nuestra pluma (o pincel).

Un mundo con unas cuantas pequeñas historias que se irá desgranando según avancemos y descubramos algunos de sus secretos.

La trama se nos cuenta a modo de cuento, de los de siempre, con moraleja incluida. Además, lo hace poco a poco y con buen gusto. De todos modos es algo accesorio que no llega a atrapar y que simplemente se agradece.
Apartado Técnico: Si por algo entra the Unfinished Swan es por los ojos, con un apartado artístico que además influye en la jugabilidad del título. Así, nos encontramos con un escenario totalmente blanco (al principio) que iremos viendo según le tiremos tinta encima, destacando los bordes de los objetos y paredes.

Esto poco a poco irá cambiando, adquiriendo más colores y ganando incluso en amplitud los escenarios.

Se trata de un juego muy bonito de ver, cuyo tramo inicial me parece una auténtica maravilla que va perdiendo en capacidad de asombrar a medida que avanzamos en la trama.

Como he dicho, es en lo artístico en lo que destaca, siendo un juego que perfectamente podría funcionar en PS3 e incluso creo que en la 2 (texturas planas, sin apenas enemigos, escenarios cerrados, etc…).

En lo sonoro nada que destacar, totalmente minimalista y discreto.
Jugabilidad: Tenemos delante una aventura en primera persona que nos empuja a continuar resolviendo puzles con la tinta que suelta nuestro pincel, ya sea negra al inicio o en forma de agua más adelante (y pudiendo mejorar mediante unos globos coleccionables).

Es una premisa muy sencilla, con puzles que juegan con el espacio más que con otra cosa pero que desgraciadamente se van repitiendo. Así, puede que un tramo del juego se supere de una forma, el siguiente de otra, y así, mezclando en muy pocas veces los distintos métodos para dar más variedad.

En éste sentido tenemos un juego que peca de sencillez, apostando más por la repetición que por la auténtica originalidad.
Opinión Personal: Al empezar el juego pensaba que sería uno de esos que abandono a la hora para pasar a cosas más serias, pero el caso es que durante lo (poco) que dura me ha tenido muy entretenido, disfrutando de los contrastes de su apartado visual y avanzando sin problemas por una aventura sencillita que niños de siete años podrían terminar sin mayores problemas.

Con éste enfoque ha sido un juego que me ha parecido original, pero más por lo poco que me acerco a propuestas con puzles que porque el juego realmente lo sea, ya que las mecánicas (más allá de la sorpresa inicial) no son nada del otro mundo, y te invita a seguir jugando por la curiosidad de qué será lo siguiente que verás en pantalla.

Es un juego que vale la pena recomendar? Creo que no. Un juego de éste estilo es un entretenimiento ligero para cuando no hay otra cosa, que no quedará en la memoria de los jugadores por nada más allá de algunas vistas concretas, olvidándose rápidamente.

Así, sólo os diría que le echéis un tiento si lo veis por menos de un eurete (en steam es bastante posible) y os ha llamado la atención. Es un juego especialillo, que a mí me ha gustado pero que no me atrevo a recomendar.

Valoración Personal: 6,5.
Valoración Metacritic: 8,3.