lunes, 7 de octubre de 2013

Mad Men T3


Y seguimos on fire con las series, si es que parece mentira la de tiempo que ocupo con ellas… en fin, a lo que vamos, que me lío.

Hoy toca la tercera temporada de la archipremiada Mad Men, la serie de los publicistas de Nueva York.

Ésta tercera temporada viene marcada por la compra (al final de la anterior) de la agencia donde pasa casi todo por parte de una compañía inglesa. Compañía que impone sus criterios desde fuera del país, lo que afecta en mayor o menor medida a todos los miembros del reparto.

Y la vida sigue, los meses no se detienen y los personajes van evolucionando. Desde la secretaria que deja el trabajo por su marido hasta la competición entre dos amigos por un mismo puesto de trabajo, o las continuas infidelidades del matrimonio protagonista, pasando por la relación de uno de los socios con una mujer de la edad de su hija.

Real como la vida misma, que creo es lo mejor que tiene ésta serie: retrata una época desde todos los ángulos y sin dejarse temas en el tintero, pero lo hace sin detenerse y centrándose en las vidas de los personajes. Así, por ejemplo, veremos desde el asesinato de Kennedy hasta la problemática que tenían los homosexuales reprimidos en esa época. De verdad que tenemos personajes e historias para todos los gustos.
Me gusta, y mucho. Lo único negativo que le sigo viendo a la serie es que se trata de un producto para ver con calma, sentado en el sofá de casa y sin tener que pensar en nada más. Es entonces donde la vida de los años sesenta en ésta agencia de publicidad nos atrapa y envuelve sin soltarnos.

Además, la temporada conforma un todo bastante redondo, que desde el primer hasta el (excelente) último capítulo mantiene el tipo en todos y cada uno de los episodios, sin decaer y manteniendo nuestro interés en las vidas de esos ejecutivos y los que les rodean.

Creo que a poco que queráis saber más sobre cómo se vivía (gente de cierto dinero) en la época os gustará. Y a los que os gusten los dramas pausados con multitud de personajes y perfectamente ambientados, también. Creo que con ésta tercera temporada se consagra (en mi caso) como una muy buena serie, decidiéndome a recomendarla.

Únicamente absteneros aquellos que busquéis algo que ver de reojo mientras hacéis otra cosa.

Publicar un comentario