viernes, 22 de mayo de 2015

El Año de la Purificación - La Espada de la Verdad XXI

Vuelvo a la carga con el penúltimo libro de la trama principal (luego hay alguno más pero va a otra cosa) de la Espada de la Verdad. Un libro al que le tenía muchas ganas y cuya opinión os dejo a continuación.

Historia: Con El año de la purificación Timun Mas alcanza la vigésimo primera entrega de una de las sagas de fantasía de mayor éxito de todos los tiempos. 

Mientras Nicci pone en funcionamiento la caja del Destino y designa a Richard como jugador, éste por fin encuentra a Kahlan. Pero la Confesora no tiene ni idea de quién es él y, además, ambos están cautivos de la Orden Imperial y tienen pocas posibilidades de escapar. 

Por si esto fuera poco, un descubrimiento inesperado llevado a cabo por Jagang podría dar al traste con todo y precipitar el fin de la guerra a su favor. 

Todo parece confabularse contra Richard y su lucha por liberar al mundo del yugo de la Orden.

Vamos llegando al final de lo que ha sido una de las sagas de fantasía más longevas de las últimas décadas, con un volumen veintiuno que nos sirve como libro preludio del fin.

La novela sigue exactamente donde lo dejó la anterior (algo habitual en los cinco últimos), casi como si fuera la misma novela. En ésta ocasión veremos cómo los planes de la Orden Imperial (a la que personifica estupendamente su Emperador) están a punto de fructificar, con el asedio e inminente asalto sobre las murallas de la última ciudad que resiste libre de la influencia de la Orden.

Por si fuera poco tenemos también a Seis (una Bruja) con sus propios planes, y que de entrada ya ha privado de su don a Richard, o la amenaza de las Cajas del Destino (con las que empezó la saga) e incluso el temible hechizo Cadena de Fuego (capaz con el tiempo de destruir la mente de todo el mundo) o las consecuencias de los repiques: el inminente final de la vida en el mundo.

Y encima los que luchan por el bando del bien están o cautivos o en una situación desesperada, buscando soluciones a los problemas del mundo.

Éste libro nos muestra todas esas situaciones desesperadas y cómo los héroes intentan enfrentarse a ellas sin perder la esperanza, cada uno a su manera y todos confiando en que Richard aparezca y resuelva la papeleta.

Como elemento original en éste libro tenemos una mayor presencia del deporte brutal del que el Emperador es fan.

Un buen montón de hilos sueltos que no se resuelven en éste libro pero que sí se recuperan e identifican para volver a ellos en el siguiente.

Personajes: Con veinte libros a sus espaldas es de recibo que el número de personajes de peso sea importante, así que intentaré centrarme únicamente en aquellos que tienen más peso durante ésta novela.

Richard: Capturado, atado, sin poderes, sin espada… Richard está en una situación desesperada de la que intentará salir como buenamente pueda. Un personaje que usa sus grandes dotes físicas y su inteligencia para intentar encontrar una oportunidad que le permita dejar de ser un esclavo o rescatar a su amor perdido.

Kahlan: Vuelve a gustarme ésta Kahlan sin memoria pero con la actitud que hizo de ella tan buen personaje en sus inicios. Cautiva pero sin rendirse, la mujer va atando cabos de los retazos de información que llegan a sus oídos.

Nicci/Zed/Cara: De éste trío es de los que recibimos toda la información sobre las amenazas que se ciernen sobre el mundo, los tres intentan encontrar soluciones para que Richard pueda salirse con la suya una vez reaparezca, ya que tienen claro que él es el único capaz de evitar la destrucción de toda la vida. Ya sea investigando o discutiendo entre ellos tienen una serie de capítulos que están muy bien llevados.

Jagang: El Emperador, el Caminante de los Sueños, el hombre a la cabeza de un ejército de millones de hombres, un hombre inteligente y brutal que empujado por sus convicciones intenta aplastar toda oposición que se encuentra en su camino. Le veremos en su salsa, dominando la situación como pocos, incluso aquellas que a priori no debería ni conocer (si no fuera por ser un cabrón sádico sería el héroe de la saga XD).

Opinión personal: Parece mentira que nos encontramos ante la primera mitad del libro que finiquitará (en teoría) toda la trama de las Cajas del Destino y de la Orden Imperial, una trama que nos ha ocupado la práctica totalidad de los veintiún libros y que ya va tocando a su fin. Y digo que parece mentira porque a falta de 319 páginas las cosas no están más solucionadas que antes, al contrario, la situación es desesperada hasta límites insospechados.

Dejando de lado el supuesto final del siguiente libro, a lo largo de éste hemos ido viendo cómo las distintas piezas se posicionaban tanto en lo referente a la guerra como a las distintas amenazas, y hemos visto también cómo éstas amenazas se hacían más y más reales.

Ha sido una novela interesante, con acción cuando tocaba Richard; revelaciones en los capítulos del Alcázar y sufrimiento en los de Kahlan. Los tres polos principales del libro que han sabido mantener el interés durante el mismo.

En el lado negativo sigue la sensación general en la saga del Deus Ex: su autor tira de ello cuando no sabe de dónde salir, y aunque en ocasiones le dé explicaciones razonables, en ésta van siendo ya tantos los malabares que tengo miedo de que se le caigan al suelo.

Tenemos también la ya mentada sensación de estar ante un libro del medio de una saga, no ante el preludio del fin. La epicidad, las batallas, el héroe tirando rayos y enfrentándose al enemigo… todo eso no está ni se le espera. Tad Williams ha decidido que su protagonista no sepa usar sus poderes después de tanto tiempo, y así seguirá: con un quiero y no puedo constante que hace del conjunto de la saga (y del libro) algo notable pero que se aleja del excelente por decisiones del mismo escritor.

Éste Año de la Purificación es un buen libro de fantasía por sí mismo, con suficientes elementos como para resultar de lo más interesante a los fans del género; pero se echa de menos ese plus de calidad (que si tenía al principio la saga) que se espera en un tramo final.

Veremos el siguiente, a ver cómo acaba todo.

Valoración personal: 8.

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