lunes, 30 de julio de 2012

Los Tudor T3

Ahora sí, con ésta tercera temporada de los Tudor la serie me ha dado ese plus que hace se convierta en una gran serie y que la haya disfrutado como un enano.

Durante los escasos 8 capítulos que dura (dos menos que las demás), veremos como Enrique cada vez está un poco mas ido (especialmente buenas las escenas con su bufón): entre la herida supurante de la pierna y la enfermedad genética que sufría, su cordura se resiente a medida que cumple años.

Además, asistimos a la primera revelión importante que tuvo que afrontar: la separación de la Iglesia y el cierre de monaserios y abadías se cobró su precio, y al principio de temporada veremos cómo los súbditos del norte se alzan en armas.Por si fuera poco con la disensión interna, también veremos a dos nuevas reinas (el hombre no ganaba para reinas, parece que no tenía suerte) y el nacimiento de su hijo varón y heredero.

Ah, y que no se me olvide la caída en desgracia de Thomas Cromwell, un hombre de baja cuna que venía siendo su consejero y que cae por las envidias de los nobles (y por cosas que hace, que también tiene lo suyo).

Gran serie histórica, que sigue adaptando la vida de Enrique VIII y su reinado; tanto sus relaciones familiares y de amistad, sus enfermedades, sus mujeres, los pactos a los que tuvo que llegar para tener un hueco en la Europa de la época, sus reinas, sus rebeliones, sus nobles, sus cambios de humor... una serie histórica de personaje, pero que no descuida a todos los que le rodeaban.

A falta de una temporada por ver, ahora ya no tengo excusa para recomendárosla. Son 38 capítulos (las cuatro temporadas) de una gran factura técnica (simplemente impresionante) y con unos actores que el peor merece un 8 (mención especial tanto para Cronwell como para el rey).
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