jueves, 4 de diciembre de 2014

PS4 - Bound by Flame

Que soy amante de los videojuegos y de la fantasía no debería ser un secreto para nadie, así que ante la falta de títulos decentes para mi PS4 me llamó mucho la atención la propuesta de Bound by Flame.

Ha valido la pena la compra?

Historia: Estamos en el típico mundo de fantasía medieval, con sus elfos y todo. En él han aparecido unos seres conocidos como los Señores del Hielo, mago de inconmensurable poder que han levantado ejércitos de no muertos y han atacado las tierras conocidas por el hombre.

En éste envoltorio encarnaremos a un experto en explosivos de un grupo mercenario contratado por los escribas rojos para protegerles mientras intentan un ritual con el que conseguir el poder necesario para hacer frente a los Señores del Hielo. Pero algo sale mal, y lo que sucede es que nuestro personaje es poseído por una especie de demonio con poder sobre el fuego que nos hace a nosotros la última esperanza en ésta guerra perdida.

La trama nos hará hacer frente a los ejércitos enemigos (o a sus tropas) acompañados por un grupo que tiene sus propias opiniones y siempre pendientes de no perdernos a nosotros mismos y ser suplantados por éste misterioso demonio.

Una trama que está bastante bien, con bastantes elementos para vestirla, pero que desgraciadamente se pierde un poco a medida que avanzamos, centrándose en uno sólo de los Señores del Hielo cuando lo chulo hubiera sido conocerlos a todos.

De todos modos estamos ante un apartado cuidado y con el suficiente empaque como para hacernos seguir jugando.

Eso sí, hay que destacar negativamente que varias de las conversaciones son cuanto menos risibles
Apartado Técnico: Bound by Flame es un juego transgerenacional, lo que implica que está hecho pensando en las consolas anteriores (PS3 y XBOX360) en mente. Y eso qué consecuencias tiene? Que dejando aparte la resolución, estamos ante un juego que no explota para nada la consola en la que lo he jugado.

Por norma general seguiremos la acción con una cámara muy cercana a nuestro personaje, un protagonista con un alto nivel de detalle (mucho, es lo mejor del juego con diferencia) y unas animaciones más que decentes. Ésta cámara hará que lo veamos todo desde muy cerquita, sacándole las vergüenzas a más de una textura y a algún que otro personaje secundario.

Dicha cámara tiene también otra consecuencia: se opta por pasillos estrechos (en lo jugable) durante casi toda la aventura, con muy pocas salas amplias. Esto, que debería ayudar a dar un despliegue visual mayor (tipo Mass Effect 2 o 3) tampoco está aprovechado, quedando el juego bastante por detrás de los dos ejemplos citados, y eso que tienen ya sus añitos.

Los enemigos (bastante repetitivos) y los compañeros son los otros dos elementos que están bastante cuidados.

En el lado más negativo están los escenarios, pobres por lo general pero sangrantes a veces en lo artístico, ya que no se aprovecha siquiera un acantilado para currarse unas buenas vistas, o una catarata para mostrar efectos de luces molones… como si hubieran podido hacer algo más redondo pero lo hubieran dejado de lado por falta de presupuesto o de talento.

La música y las voces tampoco son nada del otro mundo, aunque al menos no molestan.
Jugabilidad: El tipo de juego al que nos enfrentamos no es otro que un hack and slash, de esos de ir avanzando por el mapeado matando a los enemigos. Intenta ser una especie de Demon Souls en lo que a planteamiento del combate y dificultad se refiere, pero se queda algo corto.

Primero porque entiende mal el tema de la dificultad, haciendo unos enemigos con unas cantidades de vida absurdas y un daño desproporcionado más que buscando patrones de ataque interesantes que nos empujen a mejorar.

Y segundo porque no es para nada tan exigente, simplemente obliga al jugador a ser más paciente y a evitar los combates en grupo.

Como resultado tenemos unos combates largos, en los que tendremos que emplearnos a fondo y no jugárnosla nunca porque el juego nos penalizará demasiado.

Y con qué contamos para hacer frente a nuestros enemigos? Primero con una progresión en forma de distintas ramas centradas en los tipos de combate a desarrollar: arma a dos manos (potente pero algo lento), dos armas de mano (rápido y que premia el sigilo, pero que hace los combates aún más largos) y magia (un apoyo para los otros dos tipos de combate).

Lo bueno es que el sistema funciona, lo que unido a un inteligente sistema de crafteo (personalizando armas y armaduras) y la posibilidad de hacer trampas o pociones con el material que encontremos hace que en conjunto sea divertido jugar a éste juego.

Para alargar algo la vida del juego tenemos una serie de misiones secundarias, incluidas las de nuestros compañeros que harán que podamos incluso tener romances con ellos (y desbloquearán bastantes de los trofeos del juego).

Resumiendo: no tiene nada original, está algo pasado de vueltas, pero incluso así es divertido.
Opinión Personal: Bound by Flame no es un mal juego, de hecho en el momento en que escribo éstas líneas (finales de mayo de 2014) es una de las pocas alternativas que hay si quieres jugar con tu PS4. Y la única si te van el rol y la acción medieval.

Desgraciadamente se trata de un juego con bastantes problemas, entre los que destaca un apartado visual muy por debajo de lo que uno esperaría en una máquina con la potencia que se le supone a PS4. Y no sólo porque el músculo gráfico no está a la altura, es que parece que no se han molestado en trabajar el apartado artístico más allá de las armaduras y armas del protagonista, viviendo en un mundo genérico que olvida que a veces hay que mostrar escenas espectaculares.

Pero se redime en el apartado jugable, que sin ser ninguna maravilla sí que resulta divertido y empuja a seguir jugando, intentando conseguir más experiencia para mejorar a nuestro personaje, o conseguir materiales para una nueva pieza de armadura.

Y por otro lado está el argumento, con un planteamiento muy chulo en el que te imaginas luchando contra los Señores del Hielo y sus ejércitos acompañado de tus fieles compañeros, en una aventura épica en la que luchas contra tu demonio interior. Pues no del todo. Y es que cuando la cosa debería despegar o los personajes atraparte, llega la recta final y te quedas un poco con cara de tonto.

Creo que al equipo de desarrollo le ha faltado tanto tiempo como dinero, y que con los elementos que han tenido han conseguido sacar un juego decente, de los que ves dentro de un tiempo en la estantería y recuerdas con cariño, pero que no hacen sino cubrir un hueco en la jugoteca que suplirá con mucha mayor calidad un producto como Dragon Age 3 (convencido estoy).

Vale la pena? Sólo si tienes a tu consola muerta de risa y en el momento en que se publica la reseña no han salido ninguno de los bombazos esperados (como el mentado Dragon Age).

Valoración Personal: 6.

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