viernes, 10 de abril de 2015

La Biblioteca Secreta - La Espada de la Verdad XX

Casi sin pausa me leo el siguiente libro de la Espada de la Verdad, no sea que se me olvide lo sucedido en el anterior y me quede esa sensación rara de retomar un producto mucho tiempo después.

La biblioteca secreta supone el veinteavo libro en castellano, y ésta es mi opinión al respecto.

Historia: Con La biblioteca secreta Timun Mas alcanza la vigésima entrega de una de las sagas de fantasía de mayor éxito de todos los tiempos. 

Tras averiguar que el Primer Mago Baraccus le dejó un libro con el fin de ayudarle a manejar su don, Richard decide emprender la búsqueda de ese objeto con la esperanza de que le sea también útil para hallar un modo de invertir el hechizo Cadena de Fuego y salvar a Kahlan. 

Richard sabe que si Kahlan no descubre pronto quién es en realidad, se convertirá involuntariamente en el instrumento que desencadenará la aniquilación del mundo. 

Si quiere sobrevivir en el turbio mundo del engaño y la traición, Kahlan deberá descubrir por qué es una figura tan fundamental en el mundo desgarrado por la guerra que se arremolina a su alrededor. Pero puede que con ello salgan a la luz secretos más siniestros de lo que hubiera imaginado jamás.

Y seguimos imparables con una saga que no parece tener fin, concretamente con el volumen que hace veinte en la lengua de Cervantes (diez en la Shakespeare), una cantidad nada despreciable de libros que hacen que el mundo donde se desarrolla la saga vaya teniendo un background importante.

La trama sigue con Richard tomando una decisión importante respecto a cómo enfrentarse a la Orden Imperial, intentando esquivar las profecías que hablan de una batalla final y intentando encontrar una forma de vencer lo que parece será el fin de la libertad para toda la humanidad.

Por si fuera poco debe hacer esto mientras su mujer sigue desaparecida, las míticas Cajas del Destino están en manos de las Hermanas de las Tinieblas, una bruja quiere capturarle, le persigue una bestia inmortal, no sabe dominar su Don, y hay un hechizo en marcha que puede acabar con toda la magia del mundo.

Con todos éstos melones abiertos el autor opta por lo que acostumbra a hacer: olvidarse relativamente de algunos de ellos (dejándolos de lado para cuando se acuerde de ellos) y centrarse en las soluciones a los problemas una por una.

Es curioso ver cómo a lo largo del libro lo que es una historia con multitud de personajes implicados se vuelve de nuevo la historia de Richard y Kahlan, bajando la escala épica pero sin olvidarse de poner a los personajes contra las cuerdas una y otra vez.

Debo admitir que no esperaba lo que sucede en el libro, pero hay giros que me los creo menos ya que las muertes en el universo Marvel, así que me da que muchas de las cosas que parecen irreversibles se arreglarán en futuras novelas. Pero al menos tenemos un libro entretenido que hace de puente en una trilogía centrada en la Orden Imperial, algo que ya tocaba y se supone acabará en el siguiente (o dos en castellano) libro.

Para los que hayáis llegado hasta aquí en la saga estoy seguro que lo disfrutaréis.

Personajes: En ésta novela hay unos cuantos personajes con bastante peso, aunque muchos de ellos no acaben de quedar definidos del todo y queden a la espera del siguiente libro para mostrar todo su potencial. Los más importantes son los siguientes:

Richard: Sobre el que recae todo siempre tendrá una novela en gran parte en solitario y que le devolverá a sus inicios. Un personaje que ya no sé qué más le puede pasar y que parece crecerse como peor lo tiene todo. Veremos cómo sale de la situación en la que se mete durante la novela.

Kahlan: La esposa del protagonista vuelve a un primer plano incluso sin saber quién es. Un personaje que incluso en la situación en la que se encuentra (sin memoria y bajo el poder de los malos) saca fuerzas de flaqueza y demuestra la fuerte personalidad que tiene. Me gusta especialmente éste personaje durante la novela, y eso que llevaba un tiempo que no podía ya con ella.

Apoyos de Richard: Salen bastante menos, pero los sospechosos habituales (Cara, Nicci, Zed o Nathan) tienen un papel más activo que el protagonista en la lucha contra la Orden Imperial, así como en la búsqueda de soluciones para los problemas que acechan al mundo. Lástima que no salgan más.

Malos: Las que hasta ahora se habían puesto en primer plano (Hermanas de las Tinieblas) desaparecen enseguida de escena, poniendo de nuevo al verdadero villano de los últimos libros en primer plano: el Emperador Jagang, un hombre con un poder desmesurado y mucho más carismático que esas Hermanas de las Tinieblas.

Por otro lado está Seis, la bruja que parece desinflarse como villano tras muy pocas páginas, veremos en qué estado está en las próximas novelas.

Otros: Hay algún otro personaje más o menos secundario con relevancia, como la reina Violet o la cautiva Rachel, pero son personajes con menos peso que los principales y que salen en capítulos bastante contados, más para que veamos lo que sucede en otros lugares que por tener una personalidad arrolladora.

Opinión personal: Sigo pensando que con La Espada de la Verdand tenemos entre manos una saga de literatura fantástica con una calidad potencial muy alta, ya que cuenta tanto con unos personajes carismáticos (bastantes) como con un mundo rico en trasfondo.

El problema lo tengo con el desarrollo que le da en ocasiones el autor, dejando de lado una épica que se hace necesaria para volver a repetir esquemas una y otra vez (que capturen a Richard es ya cansino); unos esquemas que han funcionado otras veces pero que dan la sensación de refrito a un libro que tiene cosas realmente buenas.

Porque los diálogos y las conversaciones entre personajes inteligentes (como Nicci y Zed) se hacen muy interesantes, planteando temas complejos e incluso morales con mucha facilidad.

Lástima que de la sensación de alargamiento a lo largo del libro y no concluya ninguna de las tramas que venían planteadas, así que se puede decir que estamos ante otro libro de transición hacia lo que espero sea un final en los dos siguientes (al menos de ésta trilogía dentro de la saga) y no siga poniendo más cosas sin acabar ninguna.

Otro tema controvertido es lo poco explotados que están elementos de trasfondo importantes (un ejemplo sería el ser del Custodio que se hizo amigo de Richard y que desapareció de la narración hace eones), un mundo con cantidad de naciones, elementos mágicos, trasfondo potente, historia interesante… que acaba limitándose casi siempre a lo que hace Richard, insinuando constantemente cosas pero sin acabar de concretar casi nunca.

Creo que a éstas alturas de la saga ya deberíamos saber al 100% cómo funciona el poder de Richard, qué hay en el Templo de los Vientos, cómo será la batalla contra la Orden Imperial, o simplemente tener conocimiento de todas las Profecías que hacen referencia al protagonista (que cada libro hay alguna nueva) y no olvidar (como si no existieran) temas que a los fans nos intrigan desde hace libros.

Con todo esto no digo que sea una saga mala, simplemente expongo los elementos negativos que incluso un fan como yo puede ver y que en la referencia absoluta del género (la Rueda del Tiempo) simplemente no suceden: el trasfondo tiene importancia, todo lo que se cuenta tiene relevancia y va creando una enorme bola de nieve que dota de una riqueza mayor a cada libro que sale.

Me da la impresión que en el siguiente libro tendremos la solución a bastantes incógnitas, pero podría haber apuntado al menos alguna en éste libro, porque si no el sabor de boca final es el de relleno.

Lo recomiendo? Como siempre digo al reseñar un libro de ésta saga probad por el principio, si os gusta seguid, en caso contrario dejadlo porque el nivel no sube, es más o menos constante (con algún que otro bache).

Valoración personal: 8.


Publicar un comentario