jueves, 22 de octubre de 2015

El Ministerio del Tiempo T1

 Los que seáis asiduos os habréis dado cuenta que el producto nacional tiene muy poco hueco en el blog, eso hace referencia a unos gustos personales en los que a un servidor no le gustan ni las series ni las películas españolas, e incluso los libros escritos originalmente en castellano le tiran para atrás.

Pero eso no quita que cuando algo tiene críticas favorables por parte de gente de la que me fío no le dé una oportunidad. Y éste ha sido el caso del Ministerio del Tiempo.

Ésta serie de televisión española de ocho capítulos (hora y diez cada uno) es un oasis en el desierto dentro de la ficción nacional.
La serie nos cuenta la historia de un ministerio secreto español que controla una serie de puertas que van a momentos y lugares muy variados de la historia del país. Dicho ministerio se ocupa de arreglar posibles fallos temporales para que la historia siga como está, ya sea mejor o peor.

Nosotros entraremos al ministerio a la vez que un nuevo grupo de personajes: un enfermero de nuestros días, la primera universitaria española y un soldado de los tercios de Flandes. Tan pintoresco grupo vivirá aventuras bastante dispares hacia distintos tiempos de nuestra historia.

Lejos de centrarse en los aspectos históricos, nos encontramos con una serie de aventuras auto conclusivas bastante desenfadadas (y que se pasan por el forro gran parte de la continuidad temporal) en las que los personajes harán frente a distintas amenazas.

Los cuatro primeros capítulos son un continuo crescendo en el que te haces con los estupendos personajes (tanto principales como secundarios), una declaración de intenciones que te atrapa y te hace engancharte a la serie.

Los cuatro últimos se vuelven más oscuros, algo menos auto paródicos y bastante más dramáticos.

Personalmente prefiero la primera mitad, pero el conjunto deja una primera temporada bastante buena con cosas por pulir en futuras entregas.

Los puntos fuertes son evidentes: los personajes, la riqueza histórica a la que ir (y su buena recreación) y un humor muy saludable.

En el lado negativo tenemos algunas escenas algo pobres por falta de medios, una dicción actoral mejorable (la primera media hora me hubieran ido bien unos subtítulos) y una falta de coherencia interna (y con las leyes temporales) flagrante.

Personalmente creo que a ésta serie se le ha dado cierta cancha por el simple hecho de ser española. Ésta misma ficción nos viene de fuera y le damos de palos hasta en el carnet de identidad, en cambio, al venir de dónde venimos, hay que valorar de forma inequívoca la valentía de sus creadores (y de televisión española) por querer hacer una serie moderna y arriesgada y ya sólo por eso merece un voto de confianza.

De cara a futuro tiene mucho que mejorar, pero a poco que cojan lo bueno y se vayan puliendo podemos tener serie para años y años.


Antes de despedirme ya sólo me queda recomendar su visionado: son sólo 8 capítulos, que aunque se hagan largos (cuando aprenderemos a hacer duraciones más americanas?) no suponen una hipoteca en tu vida, y son capítulos muy entretenidos y que vale la pena ver.
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