miércoles, 10 de febrero de 2016

Los Muertos Vivientes #13 Demasiado Lejos

Ha pasado bastante desde que tuve el placer de acabarme el tercer tomo gigante de los Muertos Vivientes, pero parece que me he portado bien porque los reyes me han traído el siguiente tomo, que os iré comentando dividiéndolo en los tomos más delgados que lo componen.

Éste volumen llama mucho la atención porque lo estás leyendo y tienes una sensación distinta de lo visto hasta el momento: las cosas están calmadas, el grupo está unido, pero no dejas de tener la mosca detrás de la oreja. El motivo? La comunidad de Alejandría es demasiado tranquila, y a veces hasta te preguntas cómo lo han hecho para sobrevivir ajenos a lo que sucede más allá de sus muros.

Es ésta tranquilidad la que hace que la comunidad no vea cosas evidentes, cosas que Rick sí que ve enseguida y que hacen que por momentos de la sensación de que se le ha acabado de ir la cabeza.

Lo mejor del tomo es el tiempo que se toma para que los personajes se relajen, vean lo que podría ser una vida similar a la que tenían antes y reaccionen en consecuencia (unos haciéndose líderes de un pelotón de trabajo, otros empezando a negar ciertas evidencias, etc…)

Al contrario que en otras colecciones en las que la calma antes de la tormenta se hace pesada, en ésta ocasión es un bienvenido oasis entre tanta muerte, algo que sabemos que no durará demasiado pero que ya venía apeteciendo.

Como siempre, los Muertos Vivientes cumplen estupendamente con lo que prometen y nos siguen enseñando la supervivencia en éste mundo que se ha ido a la mierda.

Termino ya diciendo que me he acostumbrado al dibujo, me sigue pareciendo normalito y mucho peor que el de los primeros números pero para una serie tan sucia como ésta no le va mal del todo.


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