martes, 26 de abril de 2016

La Espada del Inmortal #1 a #4

Con Bakuman acabada de nuevo, la serie elegida para volver a pasar del tirón por mis manos y por el blog en forma de “sagas” ha sido la Espada del Inmortal. Estamos ante una obra que ha costado mucho tener terminada y cuyos tomos finales venían tan espaciados que no acababa de disfrutarlos del todo, así que para darle la lectura que se merece releeré los treinta tomos que la componen.

Para el primer comentario he cogido los cuatro primeros tomos, en éstos se nos presenta la historia: por un lado tenemos a una chica cuyos padres son asesinados buscando venganza, una venganza para la que contrata a Manji, un espadachín inmortal. El objetivo: encontrar a los miembros del grupo que asaltó el dojo de los padres de la chica y matarlos, en especial a su líder. Un líder que está intentando unificar las escuelas de esgrima para devolver a la lucha su antiguo sentido.

Durante éstos cuatro primeros tomos conoceremos a los tres personajes principales, así como a algunos de los secundarios que nos acompañarán durante casi toda la obra. Es interesante ver cómo la protagonista incluso llega a dudar de si está haciendo lo correcto, entendiendo lo que intenta hacer el “malo”.

Para darle chicha al asunto iremos viendo cómo los personajes no son simples estereotipos, teniendo algunos de ellos relaciones complicadas o simplemente viendo cómo evoluciona la relación entre los dos protagonistas. Es un manga en apariencia sencilla en su argumento (al menos ahora al principio) pero que esconde bastantes reflexiones entre sus páginas.

El esquema ahora al inicio es siempre el mismo: encontrar a miembros de la banda del malo, pelear, matarlos, ir a por los siguientes. Con la salvedad que éstos malos son carismáticos y se quedan como algo más como el villano de turno (además de tener varios capítulos cada uno de ellos).

En el apartado visual tenemos a un mangaka al que le gusta mucho trabajar a lápiz, y que cuando le apetece nos regala algunas viñetas hechas simplemente a lápiz realmente espectaculares. Por el contrario sabe mal que no todo el manga tenga el mismo estilo, siendo entintado en su mayor parte (con lo que el dibujo pierde un poquito, en mi opinión).

Otro elemento distintivo ya desde el principio es lo salvaje que es la acción, aquí veremos desmembramientos sin problemas, y temas bastante adultos tratados con toda normalidad.


Vamos, cuatro tomos en los que se nota que está buscando el camino a seguir pero que se disfrutan gracias tanto a su peculiar apartado visual, como a sus personajes (tanto “buenos” como “malos”). Gran manga de samuráis.
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