lunes, 11 de julio de 2016

PC - Mordheim: City of the Damned

Ya os habréis dado cuenta que una de mis múltiples aficiones son los juegos de miniaturas, siendo Warhammer al que más tiempo le he dedicado, y con diferencia. Bien, pues resulta que derivado del juego de batallas apareció hace muchos años un juego de bandas dentro de una ciudad, un juego que fue abandonado por Games Workshop pero que a día de hoy todavía cuenta con adeptos, o no se explicaría que hayan sacado recientemente una versión para Pc.

Historia: Hace muchos años cayó sobre la próspera ciudad de Mordheim un meteorito lleno de piedra bruja. Dicho meteorito hizo inhabitable la ciudad, pero a su vez contenía uno de los materiales más raros que existen, por contenter gran cantidad de magia en su interior.

Desde entonces han sido muchas las bandas que han entrado en las ruinas de la ciudad, con el objetivo principal de acumular riquezas y tesoros como nadie haya visto antes.

Nosotros encarnaremos a una de esas bandas (la haremos nosotros mismos) a elegir entre un limitado número de opciones, para en una campaña con muy poco de narración alzarnos como los más poderosos de Mordheim.

Una mera excusa a la que pocos recursos han dedicado

Apartado técnico: Ésta ha sido mi primera decepción con éste juego. Porque no puede ser que tratándose de un juego 2015 se vea como si hubiera salido antes de 2010.

Ni las ciudades tienen demasiado detalle, ni las tropas variedad. Un conjunto que podría haber entrado por los ojos como la ciudad gótica y corrompida que es y que acaba por hacerse tedioso e incluso llega a sacarte de la partida por lo poco actual que es.

Esto no sería demasiado sangrante si no estuviéramos ante un juego con un escenario bastante pequeño en el que no se mueve nada en tiempo real y con unos personajes con unas animaciones bastante ortopédicas.

La música y efectos de sonido simplemente acompañan.


Jugabilidad: Si la historia es una excusa y el apartado técnico es ve desfasado, la jugabilidad debe ser a prueba de bombas, no¿?

Pues más bien no.

Nuestro objetivo es mover por turnos a nuestras tropas por el escenario, con la esperanza de encontrar a las del enemigo y acabar con ellas mientras recogemos lo que podamos de la ciudad. Así dicho no suena mal, pero luego nos encontramos con que la mayoría de las veces nos encontraremos el enemigo por una de éstas dos razones: casualidad o que nos aprendemos de memoria el mapa y sabemos dónde puede estar si no lo estamos viendo.

Ésta forma de jugar hace que enseguida pierdas el interés, porque la sensación de estar ante algo aleatorio hace que la experiencia en la estrategia se pierda totalmente.

Por si fuera poco las opciones de personalización de nuestras bandas (si no recuerdo mal hay sólo 4 distintas) son bastante escasas, con pocas cabezas o cuerpos que elegir para las tropas, y eso vuelve a tirar para atrás cuando parte del encanto de Mordheim es hacer único a cada soldado.

Por otro lado el sistema de experiencia funciona buen. El oro y puntos de experiencia que consigamos se podrán gastar en mejorar a nuestras tropas y héroes; además, puede que en batalla suframos heridas que nos empeoren a un personaje, incluso pueden llegar a morir perdiéndoles para siempre. Así que al menos la sensación de progresión está bien conseguida.
Opinión personal: Mordheim ha sido para mí una de las mayores decepciones de los últimos años. Un juego basado en una franquicia de Games Workshop que se me ha hecho aburridísimo de jugar y que no me ha transmitido para nada la sensación del juego de miniaturas (algo que sí hicieron obras anteriores como Blood Bowl o los Dawn of War).

Fue empezar con el editor de la banda y tener la mosca detrás de la oreja: pocas bandas y poca personalización. Pero bueno, esperaba poder desbloquear algo a medida que avanzara jugando (que no).

Luego a jugar. La primera partida no tengo muy claro que hice, pero acabé ganándola de paliza. Los enemigos aparecían de sopetón, no sabía dónde estaban mis unidades unas respecto a las demás y los combates se limitaban a elegir el tipo de ataque o defensa a emplear.

Y luego jugué unas cuantas partidas más, pensando que sería de esos juegos con una barrera de entrada complicada pero que esforzándome un poco conseguiría disfrutar de él.

Y no. Pasadas unas cuantas horas seguía siendo todo igual de aburrido e intrascendente, haciendo que desinstalara el juego del pc sintiéndome totalmente estafado.

Esto es una beta, y encima con un sistema jugable que se debe pulir sí o sí, ya sea dando la opción de tener una vista aérea o un simple mapa para saber dónde leches están tus tropas; porque hoy por hoy es el azar el que decide si ganas o pierdes.

Con lo dicho os habrá quedado claro que no debéis acercaros a éste Mordheim, una auténtica tomadura de pelo.

Valoración Personal: 2.

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