lunes, 13 de marzo de 2017

Narcos T2

Narcos supuso toda una sorpresa dentro del panorama audiovisual, una serie semibiográfica que se centraba (en su primera temporada) en la figura de Pablo Escobar a la vez que veíamos evolucionar Colombia y a los agentes de la ley intentar atraparlo. Fue un bombazo gracias a la gran calidad de la misma, fundamentada sobretodo en un buen guion.

La segunda temporada tenía el listón altísimo y la obligación de terminar la historia de Pablo, y vaya si lo ha conseguido.

Prácticamente nunca se ha hecho tan evidente el dicho de: más y mejor.
Si en la primera entrega veíamos al auge de Escobar y del narcotráfico a nivel global, en ésta segunda veremos su caída, cómo entre competidores y ejército le van acorralando poco a poco, quitándole su poder hasta que… bueno, eso lo veis si no lo recordáis de cuando sucedió.

No descubriremos nada nuevo en ésta ocasión, pero sí que veremos cómo lo de la primera entrega se va radicalizando (aún más), profundizando en la figura de algunos de los personajes (como Peña o el mismo Escobar) y siendo atrapados sin remisión por los diez capítulos que tenemos ante nosotros.

Porque no sólo tenemos una temporada excelente, sino que cada uno de los capítulos que la componen vale la por sí mismo, tiene algo que contarnos y algún momento por el que vale la pena verlo.

Las actuaciones son más redondas si cabe, con los personajes ya metidos del todo en su papel (y el acento del que hace de Escobar perdonado), creando personajes de una complejidad tremenda que, en ocasiones, tienen suficiente con una mirada o un gesto para hacernos entender lo que están pensando.

Y luego está la producción: un lujazo para la vista. Se nota que Netflix tiene dinero y lo invierte bien, con panorámicas de algunos puntos de Colombia simplemente magistrales o recreando a la perfección los ambientes sórdidos donde transcurren partes de la trama.

Avisados estáis (otra vez) del alto nivel de violencia de la serie, aquí veréis multitud de muertes, incluso momentos macabros que os golpearán el estómago aunque no queráis. Así que ya sabéis, estómagos sensibles abstenerse.

Para concluir debo decir que, con sólo dos temporadas, Narcos se ha convertido en un auténtico referente de la televisión. Una serie a la altura de las mejores de los últimos años y que justifica la suscripción a Netflix. Si siguen así no pienso darme de baja nunca.
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