jueves, 14 de junio de 2018

PS4 - Destiny


Con la segunda parte en la calle, repleta de problemas (por falta de contenido Endgame y una primera expansión cochambrosa) creo que ha llegado el momento de traeros mi experiencia con Destiny, la obra de Bungie (Halo) y uno de esos juegos de fondo de armario que tanto me gusta jugar.

Historia: A lo largo de los años la historia de Destiny ha ido evolucionando, añadiendo nuevas amenazas y personajes para darle mayor riqueza. Pero aun así, el punto de partida era muy sugerente.

La Tierra ha sido arrasada hasta el puntod e que parece haber únicamente una gran ciudad que aguanta contra el enemigo: un lugar protegido por una entidad extraterrestre del tamaño de un Satélite (tipo Luna, no Sputnick) capaz de otorgar su luz a unos pocos elegidos.

Nosotros seremos uno de éstos elegidos, alguien que al morir recibe el poder de volver de la muerte (una y otra vez) y a una inteligencia artificial que le acompaña.

De ésta guisa tendremos que viajar por el Sistema Solar, enfrentándonos a las tres amenazas que tiene en ese momento la Tierra (tres razas alienígenas distintas) cumpliendo distintas misiones.

Es una historia bastante buena, no hasta el punto de ser memorable, pero sí que acompaña bien a la acción y te hace estar interesado mientras dura.

Apartado Técnico: Éste juego tuvo un problema que arrastran muchos de los primeros juegos de la generación PS4/XBOX One. Y ese no es otro que el compartir tiempo con la generación anterior. Con esto quiero decir que la mayoría de juegos quieren salir también para la anterior (mayor parque de consolas) y eso es algo que lastra el resultado final de la versión “mayor”, quedando un escalón por debajo de lo que podría haber dado.

Con esto no quiero decir que sea un juego malo visualmente (de hecho está bastante bien) sino que no supone ese punto de inflexión que podría haber dado en su momento.

Al ser un juego en primera persona siempre se puede poner más carga poligonal en escenarios y efectos, y eso es precisamente lo que se hace aquí. Tenemos un juego muy bueno artísticamente y de notable en lo técnico. Algo que nos da como resultado un juego muy vistoso (aunque no llegue a los 60fps deseables en los shooters).

Donde sí creo que el juego destaca muchísimo es en la banda sonora, epicidad pura de un nivel que no tiene que envidiar nada a las grandes producciones de cine. Un compendio de temas que se quedan en la memoria y que acompañan a las mil maravillas a la acción (como el doblaje, muy bueno y hecho por actores muy reconocibles).

De notable, lástima que podría haber sido de sobresaliente si no fuera por las ya mencionadas versiones inferiores.

Jugabilidad: Lo comentado un par de veces, pero el alma del juego no es otra que un juego de acción en primera persona, en el que iremos haciendo misiones (o explorando algunas zonas abiertas) mientras eliminamos a nuestros enemigos.

Para darle un poco más de gracia al asunto se añaden ciertos elementos roleros (como elegir una clase, subir de nivel desbloquear poderes nuevos, mejorar el armamento y la armadura…) que le dan color al conjunto y hacen que seguir jugando para conseguir mejor equipamiento sea un pique constante.

Cuenta también con el elemento online permanente (compartiremos partidas con jugadores y habrá lugares a los que sólo podremos acceder en grupo), lo que da un elemento social importante, con la formación de clanes.

Además de las misiones, el juego propone mazmorras (a por un jefe) para tres jugadores y otras más grandes para seis. La lástima es que las grandes sólo las podremos hacer si tenemos amigos con el juego, ya que éste no hace matchmaking (búsqueda automática) con otros jugadores.

La guinda del pastel la pone un pvp muy interesante (con sus propios objetos a desbloquear) que tiene múltiples modos de juego (más a medida que salían las expansiones) con los que pasar horas y horas.

Porque eso sí que lo tiene el juego: una jugabilidad muy refinada y decenas de horas de contenido.

Opinión Personal: Destiny es (o fue) un juego que cayó víctima de su Hype. No me entendáis mal, un juego que dura unos años, con expansiones y una comunidad amplia y fiel no es un fracaso (al contrario); lo que estoy intentando decir es que se esperaba una obra maestra de los padres de Halo. Y no fue así.

El juego era ambicioso: un universo nuevo con mucho background (que veíamos en la app que acompañaba al juego), contenido para aburrir, varios planetas que visitas, componente online, pvp… todo hacía presagiar un juegazo como la copa de un pino.

Pero lo que salió tenía sus carencias. Las primeras técnicas, al tener el lastre de la generación anterior no era un juego Top (que era lo que se esperaba) y las segundas jugables, porque no rompía con absolutamente nada, “simplemente” era un shooter con componente online permanente (y sin servidores donde viéramos a centenares de personajes a la vez). Era un paso más, pero para nada una revolución.

La trama tampoco daba ese plus para elevarlo, siendo bastante tópica en mucho momentos y perdiendo fuelle, no sólo en el juego base sino también en las sucesivas expansiones. Posiblemente éste sea el elemento que más rabia me dé, porque los elementos que hay para jugar son muy buenos (mitología, enemigos y escenarios) pero el desarrollo cae en los clichés cosa mala.

Con todo les quedó un juego de notable alto, que se fue puliendo según salieron las expansiones (especialmente el Rey de los Poseídos) pero que no acabó de llegar en ningún momento a las grandes expectativas puestas en él.

Un juego para pasar horas y horas? Sí. Pero no ese juego por el que valía la pena dar el salto a la nueva generación de máquinas ni un vendeconsolas. Un juego de fondo de armario de los buenos, y ya.

Valoración Personal: 8.

PD: Las valoraciones profesionales son del juego base, la mía de la experiencia con las expansiones.

Publicar un comentario