viernes, 17 de septiembre de 2010

El Origen del Mal - Crónicas Necrománticas III

Tercer libro ya de ésta curiosa saga de “vampiros” y humanos con poderes especiales. En ella seguimos a Harry Keogh, un hombre capaz de hablar con los muertos (entre otras cosas) de nacimiento.

Historia: La invasión de la Tierra por un ejército de seres monstruosos podría producir espeluznantes reacciones. Sin embargo, sería muchísimo peor si esos invasores fueran, además..., ¡vampiros! El nigromante Harry Keogh ha descubierto que los científicos soviéticos han abierto, sin querer, una puerta hacia la peor de las pesadillas que puede imaginar la humanidad. La fuente de todas las Leyendas Negras se hace accesible para todo aquel que se atreva a cruzar la Puerta. Y también para algunos que no se atreven..., pero que no tienen más remedio que cruzarla.

La más pavorosa saga de vampiros de todos los tiempos, iniciada en El que habla con los muertos y ¡Vampiros!, continúa ahora en El origen del mal y nos ofrece nuevas y aterradoras dimensiones de todo el horror de otro mundo.


En ésta ya tercera parte de la saga del necroscopio, seguimos a un Harry Keogh mas adulto, encerrado en un cuerpo que no es el suyo y con su mujer e hijo desaparecidos de éste universo.

El pobre Harry lleva años buscando a su hijo (a su mujer la da por perdida ya tras los acontecimientos del libro anterior); investigando hasta el mas alejado rincón del planeta y sin encontrar una sola pista sobre su paradero.

En medio de éste triste panorama, los rusos han creado por accidente una puerta con otro universo, uno en el que los wampyri parece que lo controlan todo. Éste nuevo universo le da esperanzas a Harry, ya que puede que su hijo huyera a él.

Por otro lado, tenemos a un agente británico (de la misma organización que Harry) investigando las instalaciones; y a un dirigente soviético que teme mas a lo que pueda salir por la puerta que a las amenazas externas sobre las instalaciones.

Una trama que salta entre un pequeño puñado de personajes, y que pese a no aportar gran cosa, entretiene y atrapa por su ritmo.

Personajes: De nuevo, parte del atractivo del libro recae en sus personajes y el ritmo que le imprimen a la novela. Éstos son los principales:

Jazz Simmons: Agente especial de los británicos que tiene como misión descubrir qué pasa en una base rusa perdida en las montañas. De ella escapó unos meses atrás una criatura amorfa bastante peligrosa; y los ingleses envían a uno de sus mejores hombre a investigar el suceso. Jazz es un muy buen agente, al menos sobre el papel, ya que carece de experiencia real. Al pobre le tocará pasarlas canutas, pero entre su optimismo y su excelente preparación, sacará probecho cada vez que pueda. Desde su perspectiva veremos lo que pasa al otro lado de la puerta.

Harry Keogh: El hombre capaz de hablar con los muertos y eje de la saga tendrá en éste libro la difícil tarea de encontrar a su hijo, a Jazz Simmons y descubrir que pasa en la base rusa. En éste libro Harry está un poco mas harto de todo, y es que el jovial joven que fue las ha tenido que pasar canutas.

El Habitante: Misterioso personaje que se supone llegó al otro mundo hace bastante tiempo, y que se es el contrapunto como fuerza “benévola” a las fuerzas vampíricas del territorio.

Wampyri: Hay varios de éstos seres durante el libro, aunque ninguno de ellos llega a tener un protagonismo tan importante como el que tuvieran en libros anteriores. Se nos explica como se crean, los tipos que hay, como viven, el sistema que les rige, etc... y siguen siendo la fuerza oscura contra la que hay que luchar.

Rusos del complejo: La base rusa donde se ha abierto la puerta al otro mundo está un poco patas arriba. Entre los nervios de lo que puede salir por la puerta, la certeza de estar siendo investigados por servicios de inteligencia extrangeros y los problemas internos de la base, tendremos un pequeño polvorín esperando a explotar.

Opinión Personal:
Hacía ya unos añitos que tenía pendiente el seguir con ésta saga. El primer libro me encantó, el segundo me gustó bastante, y éste tercero baja un poquito respecto a los dos anteriores, pero se abre caminos para que la saga pueda continuar.

El libro en sí sigue siendo una enorme ida de la olla en cuanto a las explicaciones que da (algunas retorcidas y cogidas con pinzas), pero el ritmo narrativo me parece tan bueno, y las ganas por leer lo siguiente son tan grandes, que se le perdonan las incoherencias y se disfruta la novela.

Es un libro pelín atípico: los vampiros son tratados de una forma bastante distinta a la habitual (y original); y la aparición de su mundo natal nos da una nueva perspectiva sobre los hechos de los otros libros (lo que se agradece).

Lo único que no me acaba de gustar del libro es que la trama de espionaje propiamente dicha, y que tenía bastante peso en la primera novela (y la intriga que proporciona) desaparecen casi completamente en éste tercer libro, quitándole parte de la gracia.

Aun así, una novela que se lee rápido, con dosis de adrenalina, momentos muy buenos, muchos estereotipos, y unos personajes que enganchan.

Recomiendo que os leáis el primero. Si os gusta, no podréis dejar de leeros los demás (a no ser que el cuarto sea mucho peor que éste).

Valoración Personal: 8.
Nota en Amazon: 9,09.
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