lunes, 6 de septiembre de 2010

House T6

Estaba claro que House tenía que romper por algún sitio, y tras los cambios que hubo en la temporada anterior, con un House desquiciado, con idas de la olla, brotes psicóticos... estaba cantado que debía acabar en una institución mental.

Así, los primeros capítulos nos narran los días de House en la intitución para curarse de su adicción a las pastillas, y cómo allí dentro empieza a intentar abrirse mas a los que están a su alrededor.

Una vez rehabilitado, nos encontramos un House ligeramente cambiado, no nos engañemos, es el mismo cabrón de siempre; pero tiene algún puntillo de bondad que hasta el momento no mostraba.

La temporada a mí me ha gustado mucho, sobretodo porque los personajes siguen evolucionando poco a poco (igual 13 y Foreman no), pero los demás van avanzando hacia algún sitio (aunque sea incierto). Es importante que nuestros protagonistas no se estanquen, o podría pasar lo de la tercera temporada (que a mí me aburrió).

Por lo demás lo de siempre: casos raros, House jugando con sus empleados, conversaciones con Willson, celos por Cuddy... pero enfocado desde un punto ligeramente distinto que le sienta muy bien a la serie.

Si los guionistas siguen con ideas frescas que renueven la serie poco a poco, a la vez que mantienen el espíritu del protagonista mas o menos intacto, por mi pueden alargarla hasta el infinito.

De las que mas disfruto.
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