sábado, 2 de octubre de 2010

Final Fantasy XIV - Primeros Pasos

Al fin, Final Fantasy XIV ha llegado a mis manos. El juego llegó a la oficina el jueves por la mañana; y yo con las ganas de jugar que tenía me tuve que esperar al mediodía para poder instalarlo.

Una instalación que empezó como siempre en éste tipo de juegos: autoejecutable, media horita grabando datos al disco duro para tener el bonito icono en el escritorio. En esas que les doy esperando una actualización pequeñita. Iluso.

Hasta el viernes al mediodía sin apagar el ordenador para que se descargara la puñetera actualización de contenido, es decir, un día sin poder jugar. Sniff.

Una vez con el juego metido en el pc y con la actualización hecha, toca registrar el juego y comprar un hueco de personaje (cada hueco vale pasta mensual: 10€ por el juego+3€ por personaje que queramos crear).

Un proceso que debería ser rápido (poner targeta de crédito y tira pa lante), se convierte en algo un poco pesado, ya que te pide hacerte una cuenta en un sistema de pago. Yo por mi parte, al tener cuenta de Paypal, decido comprar cristales (una moneda square) y con ellos "pago" la suscripción (y lo pongo entre comillas porque el primer mes no te cargan nada).

En fin, una vez con una cuenta activa y dos huecos para personajes (por si Rasetsu se anima a jugar) toca crearse el personaje. Las opciones iniciales no están nada mal.

Para empezar debemos ponernos con la raza, donde hay humanos, elfos, unos elfos mas elitistas, unos bichos chiquitines y kawaii, unas chicas con orejitas y cola, y unos hombretones grandes y bastante anchos.

Cada una de éstas razas tiene un par de posibilidades mas, que cambian el transfondo y la orientación inicial para elegir luego la clase.

Las opciones de personalización son normalitas, y me da que veremos una gran cantidad de personajes clónicos. En éste aspecto era muchísimo mejor el editor del aion, aunque solo fuera por la mayor variedad de peinados.

Una vez hemos conseguido un avatar que nos guste visualmente (muy importate, mas que nada porque le veremos durante mucho tiempo); toca elegir la orientación (guerrero, mago, recolector, creador de objetos) y su especialización.

En mi caso me he pillado un guerrero marauder, y es que quiero un personaje con una gran hacha. Aun así, el tema de la profesión la podremos cambiar al cambiar el equipo.

Y ya para acabar, tendremos que elegir nuestra ciudad de inicio. Hay tres, cada una con sus particularidades y zona adyacente. Aquí me he cogido una ciudad portuaria hecha en torres de varios niveles y con muchas pasarelas para ir de un lado a otro.

Ahora sí, con el personaje hecho, la cuenta creada, la ciudad elegida... toca entrar en Eorzea.

Mi buen Darlantan Silverwing, que podéis ver en la imagen adjunta, se despierta en un barco con camino a Eorzea: un nuevo continente que se ha descubierto no hace demasiado y al que los aventureros están viajando en busca de fortuna.

En nuestro mismo camarote se encuentran una serie de aventureros y mercaderes con los que conversar un rato. Cada uno tiene unos motivos distintos para emprender ésta aventura, y todos tienen grandes esperanzas.

Cuando pasa un ratillo y ya no tenemos mas que hacer en el camarote, nos vamos hacia la cubierta superior, a ver si nos da un poquito el aire.

Y aquí nos asalta el primer misterio: nos internamos en una niebla a medida que subimos las escaleras, una música empieza a sonar y somos arrastrados a un mundo vacío en el que caen cantidades ingentes de meteoritos desde el cielo.

Alguien nos habla y nos devuelve al presente: la nave en la que viajamos está siendo atacada por unas criaturas bastante extrañas; y mientras unos cuantos se esconden en las cubiertas inferiores, nosotros queremos demostrar nuestra valía, sacando el hacha y dando cuenta de unos cuantos enemigos.

En la cubierta quedan otro par de personajes que parecen importantes: un Roegadyn como nosotros, que empuña un hacha y una pistola (y es quien acaba con la mayoría de enemigos) y una Miqo'te de pelo blanco y poderosas habilidades mágicas (que nos protege de algún enemigo).

Tras acabar con los enemigos entra en escena una enorme serpiente marina, que parece el bicho del que huían los seres a los que hemos aniquilido. Qué será ese monstruo tan enorme?

Antes de poder responder a la pregunta, la serpiente se va, y con ella la tormenta y los enemigos que estaban azontando nuestra embarcación.

Momentos después vemos como nuestro barco tiene a la vista la ciudad de Limsa Lominsa, una auténtica belleza sobre el mar. Parece que llegamos, y con nuestra llegada empieza la auténtica aventura. Qué peligros nos esperan?
Publicar un comentario