jueves, 3 de octubre de 2013

Downton Abbey T3


Antes que nada, aclaro que he escrito el post en dos días distintos. Primero cuando he acabado los capítulos regulares, y luego al ver el especial de navidad. Pero por no hacer un post únicamente hablando de un capítulo, creo que queda más claro todo junto.

La temporada en sí se compone de ocho capítulos. Dichos capítulos siguen la trama por donde quedó en la temporada anterior, con Bates encarcelado por asesinato, la hija pequeña habiéndose fugado a Irlanda con el novio o la relación entre la pareja joven protagonista más o menos resuelta.

Pues la temporada que nos ocupa sigue por esas líneas, teniendo siempre en cuenta que intenta ser un retrato de una casa, donde van pasando cosas y las vidas de la gente avanzan.

Cabe destacar la incorporación de dos nuevos lacayos al servicio y una ayudante de cocina, dichas incorporaciones dan mucho juego, y es que la gente joven viene con las hormonas revolucionadas.

Además, hay algunos trozos que nos cambian el escenario, lo que ayuda también a hacerse una idea más global, no sólo de la casa. Desde la cárcel donde está Bates o algunos sitios de Londres hasta parte del pueblo que rodea a Downton. Son momentos puntuales (no os preocupéis, lo importante sigue siendo lo mismo) pero ayudan a ambientarse incluso mejor.

Y hasta aquí ha llegado el trozo de spoilers, más que nada porque son poquitos y poco importantes. Prefiero no desvelar los problemas con los que tendrán que lidiar, siempre es mejor descubrirlos por uno mismo.

Lo que sí puedo decir es que me ha gustado incluso más que las anteriores. Si hasta el momento no acababa de estar del todo enganchado a la serie, siendo una buena serie que no me hacía tilín, con ésta tercera temporada ya he cruzado la línea y me declaro fan de Downton.

Los personajes han conseguido un grado de maduración grande, estando todos en su salsa, por pequeño que sea el papel que tengan. Y pasan más cosas, o más deprisa, que en temporadas anteriores, lo que engancha más. Y por si fuera poco, se atreve a tocar ciertos temas un poco más de cerca (la homosexualidad, la religión, el papel de la mujer, cómo el progreso hacía que modelos como Downton cayeran, el avance en la sociedad…) y lo hace sin perder ese punto un poco voyer que nos permite tener una ventana a hacer casi cien años, a una casa de la nobleza y sus dos niveles.

Creo que es de esas series que vale la pena ver sin prisas, tirados en el sofá.

Espacio reservado para el capítulo de navidad, que aún no le he visto.

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