viernes, 4 de octubre de 2013

El Vacío de los Sueños - El Vacío I


Mi autor favorito es Brandon Sanderson, pero probablemente, detrás de él estaría el autor de ésta novela Peter F. Hamilton. Un hombre que con éste libro continúa unos siglos después lo que inició con la Estrella de Pandora, con una nueva trama, pero en el mismo universo.

Veamos cómo empieza la trilogía del Vacío.

Historia: Año 3589. En el corazón de la galaxia se encuentra el Vacío, un microuniverso que se expande en todas direcciones y consume todo lo que se encuentra a su paso. Ni siquiera la más antigua y avanzada de las razas inteligentes, los raiel, sabe cuál es su origen o su propósito.

Íñigo, un astrofísico, comienza a tener vívidos sueños. Dentro del Vacío, ve el paraíso. Gracias al campo gaia, una red neuronal con la que se conecta la mayoría de los seres humanos, esos sueños pueden compartirlos millones de personas. Nace así una religión, Sueño Vivo, con Íñigo como su profeta. Pero entonces este desaparece sin dejar rastro.

Una nueva oleada de sueños difundidos por un segundo soñador desconocido sirve de impulso para una peregrinación masiva al Vacío, una peregrinación que podría acelerar la aniquilación que devoraría miles de mundos...

Peter F. Hamilton empezó a escribir en 1987 y desde entonces es una estrella refulgente en el firmamento de grandes figuras literarias del Reino Unido.

En el futuro, la humanidad se ha expandido por las estrellas, encontrando nuevos mundos, avanzando lo indecible en tecnología y alcanzando de forma real la inmortalidad.

En ese futuro hay un punto de la Galaxia, en su centro, donde existe el Vacío, una zona que cada vez que se expande engulle sistemas solares y del que razas más antiguas que la nuestra nos han advertido.

Pero un humano ha tenido sueños sobre cosas que hay en el interior del Vacío, y esos sueños han creado una potente religión, que cuando dicho humano desaparece, quiere entrar en ese Vacío.

Con ésta premisa seguiremos a distintos grupos de personajes, todos muy distintos entre sí y con objetivos aparentemente muy alejados. De entrada conoceremos muy poco sobre dichos objetivos, pero a medida que avancen las páginas iremos uniendo retazos de información para empezar a hacer el cuadro general.

Como he dicho ya, cada personaje es un mundo (y se ambienta al menos, en uno de ellos); pero todos se ven envuelto de una forma u otra en las luchas de poder internas del centro de la humanidad: ANA (una supercomputadora donde los seres humanos más antiguos han descargado sus conciencias y que se divide en varias facciones).

La mezcla de las distintas historias y sus escalas (desde una chica que quiere meterse en el negocio inmobiliario hasta una especie de superhombre amnésico que se mueve por impulso y quiere encontrar al soñador) hace de éste libro una experiencia distinta, en la que cuesta entrar pero que te atrapa desde el momento en que empiezas a atar cabos.

Una trama rica y profunda, que te deja huérfano al entrar y te pide algo de esfuerzo para hacerlo, pero que una vez lo haces ya no hay vuelta atrás.

Personajes: Son muchísimos los personajes que Hamilton saca para ésta novela, hasta el punto que siguen apareciendo nuevos incluso a 50 páginas del final. No en vano es el primer libro de una trilogía.

Son tantos y tan ricos, que os pondré sólo a los que considero los más relevantes intentando no spoilearos.

Iñigo: Un hombre que apareció de ninguna parte y compartió sus sueños de lo que había en el interior del Vacío con el resto del universo. Con ello fundó una religión que se expandió de forma muy rápida. Y es con su desaparición que la novela empieza.

Miembros de ANA: Los auténticos poderes detrás de la sombra no son otros que los que se descargaron en ANA y sus agentes físicos en la galaxia. Son entes de pensamiento puro capaces de adoptar un cuerpo y que tienen distintas ideas sobre cómo debe evolucionar el ser humano como especie. Entre ellos hay viejos conocidos de su saga anterior, además de algunos agentes de campo bastante interesantes.

Aaron: Una auténtica máquina de matar humana que se despierta sin recuerdos sobre su persona en el mundo central de la religión de los soñadores. Cree trabajar para una facción de ANA, pero no sabe para cuál, simplemente sigue sus instintos e intenta encontrar a Íñigo viajando por la galaxia.

Araminta: Una chica muy joven (veintipocos en universo con gente que tiene cientos de años) que acaba de divorciarse e intenta hacerse un hueco en su planeta por sus propios medios. A medida que avanza el libro, su personalidad va afianzándose, así como se nos va revelando su importancia dentro del gran esquema de la novela.

Troblum: Un investigador obsesionado con lo sucedido en la primera saga que el autor ambientó en éste universo; pero es también un físico de gran talento que parece tener un proyecto capaz de desestabilizar el poder entre las facciones de ANA

Otros: Como he dicho ya, hay muchos otros personajes que parece van a tener un peso u otro durante la saga, y van desde los compañeros de Edeard dentro del Vacío hasta algún agente libre, terroristas estelares o simplemente las demás razas que comparten espacio con la humana o el líder actual de la religión de los Soñadores. Son todos personajes complejos y bastante ricos, con unas motivaciones claras y entendibles.

Opinión Personal: Cada vez que reseño una novela de Peter F. Hamilton creo que digo algo similar: no es un libro para todo el mundo.

Sus descripciones de cada planeta, artilugio tecnológico o material pueden llegar a rallar en la obsesión y hacer que a quién no le guste ese tipo de recurso se le haga una novela densa y le de la sensación de que no va a ninguna parte.

Si a eso le unimos una serie de tramas que tardan mucho en darte una idea global de lo que está pasando y que a veces desaparecen durante cientos de páginas y unas cuantas facciones que ni se nombran hasta pasada la mitad de la novela… tenemos que no se trata de una lectura que lo ponga fácil al lector.

De hecho, cuando atas algún cabo o relaciones alguna trama con otra te da hasta cierta satisfacción.

Dicho lo cual me rindo de nuevo a sus encantos.

Éste buen hombre tiene una imaginación desbordante, nos coloca multitud de piezas que parece que no tienen nada que ver, casi en universos distintos, y a medida que avanzan las páginas empezamos a ver pequeñas relaciones, atisbos de lo que puede haber detrás de lo que se nos cuenta y que nos hacen seguir adelante para seguir atando cabos.

Y no sólo de cosas densas vive el libro. Cuando hay acción la hay por todo lo grande, con explosiones, vísceras, edificios que se caen… igual sucede con el sexo, tema en el que no se corta para nada y en el que plantea ideas cuanto menos curiosas (como los múltiplos, un tema que los que hayáis leído el libro entenderéis).

Son muchos elementos, distintos pero unidos, y que en su totalidad forman una novela que engancha cosa mala y deja la puerta abierta a dos novelas más simplemente apasionantes. Porque no nos engañemos, con éste libro simplemente se sientan las bases, estoy seguro que quedan muchos personajes por aparecer, secretos que desvelar y tramas que ir juntando.

Hace trampas? Alguna que otra vez, pero son trampas de las que se perdonan, esas que hacen que te enganches más a la novela y no te enfades con el autor en ningún momento, porque él no nos ha dicho que eso no era posible…

Resumiendo: es una novela de ciencia ficción como la copa de un pino, para la que es recomendable haberse leído previamente el Ciclo Commonwealth (dos novelas geniales por sí mismas, lo mejor que he leído nunca de ciencia ficción) y que nos da material suficiente para estar deseando ponerle las manos encima a su continuación.

Si os va la ciencia ficción debéis leer la Estrella de Pandora (primera novela relacionada con ésta) y si os gusta ir siguiendo con Judas Desencadenado y ya luego empezar con el Vacío de los Sueños.

No es imprescindible leer las dos anteriores, pero te pierdes muchas referencias y la ilusión de reencontrar a viejos conocidos.


Valoración Personal: 9,5.


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