sábado, 21 de junio de 2014

Indiana Jones En Busca del Arca Perdida

Durante las próximas semanas os comentaré un ciclo de películas bastante especial, de esas que todos hemos visto en algún momento y que han marcado un hito en el mundo del cine, igual no por su calidad, pero sí por hacer bien el traer un género a la palestra. Os estoy hablando de Indiana Jones.

Una saga que nace de la mente de George Lucas y que se encarga de dirigir (gracias a Dios) Steven Spielberg.

La primera película, que os comento hoy, no es otra que en busca del Arca Perdida. En ella, el profesor de arqueología Indiana Jones (un hombre de acción que busca reliquias mientras no enseña en la universidad) se ve envuelto en la búsqueda de la mítica Arca de la Alianza.

Ésta búsqueda es un patrón que se repetirá en todas las cintas, el del objeto mítico de gran poder con raíces históricas.

Durante dicha búsqueda tendrá que hacer frente a otro cazatesoros contratados por los nazis (la película se ambienta en el año 1936). Y es que se dice que aquel que controle el Arca tendrá acceso a un poder absoluto (dando a la película cierto toque sobrenatural).

Cuando nos metemos en arena lo que nos encontramos no es otra cosa que una película de aventuras, con un personaje canalla (que recuerda a Han Solo cosa mala) y las dosis de humor justas para que la cosa pase bien.

Es una película con más años que yo (de 1981), y que pese a ello no ha envejecido demasiado mal (por suerte no tiene efectos hechos por ordenador), manteniendo un ritmo endiablado que te atrapa de principio a final.

No es un peliculón, pero sí que es una cinta que da lo mejor que el cine de aventuras puede darte: entretenimiento y diversión en estado puro, a lo que hay que sumar a un Harrison Ford que parecía hacer suyo a ese personaje canallesco que se salva en el último momento y del que tanto se ha bebido en producciones posteriores (Tomb Raider, Uncharted…)

Posiblemente lo mejor de la película es que supuso el poner de moda un género olvidado, con una cinta bien rodada y que sentó bases para lo que vino después. Un mito del cine que se sigue dejando ver (ideal para ver en familia) y que vale la pena revisitar.

La edición en Bluray trae la consabida mejora de la imagen, pasándola a la alta definición, aunque sinceramente no es de los productos que más se benefician de éste cambio (aunque se ve bastante mejor que el DVD).

Ah, y la banda sonora simplemente legendaria.

Valoración Personal: 8,3.


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