viernes, 26 de diciembre de 2014

Hace un año... V La Vida Secreta de Walter Mitty

Ésta ha sido la primera semana de las cinco en las que llevo haciendo ésta sección en la que tenía una pereza horrible por ver la película: las referencias no eran demasiado buenas y el tráiler me había dado una impresión de psicodelia sin argumento que tiraba de espaldas.

La vida secreta de Walter Mitty nos cuenta la historia de dicho Walter, cómo un buen día la revista para la que ha estado trabajando 16 años es comprada y desmantelada, siendo él el encargado de buscar la imagen para la portada de la misma. Una imagen que ha desaparecido y que le llevará a cambiar bastante su forma de vida.

Porque Walter es un soñador, pero de esos a los que se les va la cabeza en medio de una conversación, evadiéndose de la realidad y viviendo sus sueños como experiencias reales (de allí lo que parecía psicodelia en el tráiler).

Por suerte la cinta va separándose poco a poco de ese Walter con su mundo interior para ir hacia un Walter distinto y del que no os contaré nada.

Personalmente debo admitir que la película me ha gustado bastante, un argumento de crecimiento personal (eje central de la película) aderezado con una fotografía simplemente soberbia y una gran banda sonora.

Me detengo un momento en la fotografía porque es realmente buena, con una paleta de colores muy determinada consigue imágenes preciosistas tanto en los exteriores como en algunos de los interiores, notándose sobremanera el gran trabajo que se ha realizado en éste aspecto.

En cuanto a los actores, no pasan de ser correctos, destacando el protagonista: un Ben Stiller mucho más contenido de lo habitual y que da bastante el pego como Walter Mitty. No será una actuación memorable pero sí que está bastante bien.

La lástima es que al inicio de la película hay unas pocas escenas (cuando Walter está “ausente”) que sacarán a más de uno del metraje (mi padre, por ejemplo); son escenas que sirven para ver lo totalmente metido dentro de sí mismo que está el protagonista, pero están algo pasadas de rosca y se hubieran podido hacer de otra manera.

Dicho lo cual creo que es una buena película para ver con calma y disfrutar de sus evocadoras imágenes. No es para todo el mundo, pero sí que creo que vale la pena verla (no llega ni a la hora cincuenta).

Valoración Personal: 8,1.


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