lunes, 8 de diciembre de 2014

PS3 - Ni No Kuni: La Ira de la Bruja Blanca

Como siempre digo, más vale tarde que nunca, y es por eso que hoy publico la reseña de éste Ni No Kuni, un juego que salió hace ya un tiempecito (como todo lo que pasa por el blog) y que supuso una de las mejores obras del rol japonés que he tenido el gusto de jugar en mi PS3.

Vamos a ver el porqué.

Historia: Estamos en nuestro mundo encarnando a un chaval jovencito cuyo sueño es arreglar y preparar junto a su amigo un coche de carreras. Es el típico pueblo simpático, con estética del estudio Ghibli en lo que a tecnología y personajes se refiere.

Pues bien, como consecuencia de algo que pasa sólo empezar el juego, la madre del chico muere, dejándole huérfano y triste llorando en su habitación… hasta que un peluche que su madre le cosió cobra vida en la forma de un duende que nos transporta a un mundo paralelo donde puede ser que consigamos salvar a la madre.

Así, a caballo entre los dos mundos (pero más en el fantástico) iremos avanzando en una trama que ve envueltos a varios reinos, una bruja mala y espíritus que atacan nuestro mundo tomando posesión de los sentimientos más negativos que albergan nuestros corazones.

Una aventura amable que va avanzando a buen ritmo y que cuenta con suficientes elementos (personajes secundarios, compañeros, ciudades, momentos de épica, etc…) para atraparnos por sí sola como si de un cuento para niños se tratara.
Apartado Técnico: Si algo tiene Ni No Kuni es que entra por los ojos como ningún otro juego del género con el permiso del Final Fantasy XIII. Porqué? Pues por su particular (y muy trabajado) estilo gráfico.

Estamos ante un juego que parece una película de animación, llevando hasta cotas nunca antes vistas (por mí) la técnica del Cel shading, y creando un efecto especialmente chulo en las ciudades con el contraste entre lo que es la ciudad propiamente dicha y los personajes.

Pero no por peculiar sólo destaca, también se nota que el motor del juego ha estado muy trabajado, con detalles simplemente geniales como las texturas del primer pueblo que visitamos, una paleta de colores perfecta y unas animaciones y enemigos diseñados por el estudio Ghibli.

Sí, el famoso estudio de animación se vio envuelto en la producción de éste juego, y eso es algo que se nota no sólo en el apartado sonoro y visual (geniales ambos), también se deja notar en el ambiente durante el juego y el tipo de historia que nos cuentan.

Y ya que mento el apartado sonoro, destacaré la genial banda sonora, que sobresale por encima de un correcto doblaje (en inglés) y unos efectos sonoros normalitos (magias, ruidos de los enemigos, etc…)

Una joyita que cualquier poseedor de una PS3 debería tener aunque fuera sólo por lo bonita que es en pantalla.
Jugabilidad: Estamos ante un juego de rol bastante tradicional en lo que a su planteamiento jugable se refiere, con un mundo grande por explorar lleno de secretos y unos personajes que van subiendo de nivel y mejorando sus habilidades a medida que progresan en la historia.

Lo original viene en un par de elementos muy chulos que le dan color al juego y que lo alejan de los combates repetitivos (casi siempre), o al menos los hacen un poco más interesantes.

El primero de éstos elementos es el poder moverse por el escenario y cambiar en cualquier momento al personaje que controlamos. Todo en tiempo real, lo que hace que debamos ser rápidos y colocarnos bien para tener éxito en los combates más complicados. Pero es un falso tiempo real, ya que las habilidades tienen un tiempo de recarga, tanto las nuestras como las de los enemigos, lo que da una base de combate por turnos que no esperan a que seleccionemos nuestras acciones (lo que le da mayor velocidad a las decisiones y un punto de agobio en algunos combates).

Y el segundo es la posibilidad de capturar a nuestros enemigos y entrenarlos, haciendo que combatan por nosotros, suban de nivel e incluso evolucionan a formas más poderosas (al más puro estilo pokemon). Unos tipos de bicho son potentes contra otros, podemos llevar tres con cada personaje (y los podemos cambiar en cualquier momento) y encima ocupan el lugar del personaje en combate, con lo que si tenemos un bicho invocado no podremos realizar acciones.

Juntando los dos elementos tenemos un combate rápido, lleno de posibilidades (hay mucho enemigos distintos que capturar y evolucionar) y que pica para conseguir capturar a todos los bichos y hacer un equipo imbatible.

El juego cuenta, además de con el combate normal, con una serie de pruebas de habilidad adicionales, un casino o varios elementos a coleccionar que nos harán pasar decenas de horas intentando conseguir aquél elemento que nos falta y que tanto queremos.
Opinión Personal: Si os gustan los juegos de rol de estilo japonés estáis ante lo mejor que podéis compraros si tenéis una PS3, así de sencillo.

Es un juego que destaca en todos y cada uno de sus apartados, con una historia más que decente, unos gráficos y sonido muy buenos y una jugabilidad clásica pero con suficientes elementos nuevos como para darle una vuelta y ser atractiva.

Posiblemente lo compréis porque os entrará por los ojos, si es el caso adelante, no os arrepentiréis.

Eso sí, no todo es bueno en el juego, hay un elemento que puede tirar para atrás a más de uno, y ese no es otro que un envoltorio (a todos los niveles) bastante infantil. Que nadie se espere una trama adulta (aunque tiene muertes y momentos tristes), estamos ante una aventura con un marcado aire juvenil que disfrutarán aquellos que no tengan manías y sepan meterse en un cuento de éstas características (los que vean el producto demasiado infantil ya lo verán directamente por su apartado visual).

A los que sepáis aceptar lo que ofrece el juego, tendréis una aventura muy bonita, con unos personajes entrañables y un viaje precioso en busca de ese algo que salve a la madre del protagonista a la par que salve al mundo en el que se ha visto envuetlo.

Divertido, bonito y hecho con mucho mimo. Simplemente excelente.

Valoración Personal: 9,1.

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