jueves, 4 de febrero de 2016

Fear the Walking Dead T1

Una de las sorpresas de ésta temporada ha sido la aparición del primer spin off de The Walking Dead, una miniserie de seis capítulos que venía con la etiqueta de explicarnos qué pasó los primeros días de la infección zombi que manda el mundo que conocemos a tomar por saco.

La premisa es interesante: seguir a una familia moderna (padre divorciado con nueva novia que tiene dos hijos, mientras que éste mismo hombre tiene uno de un matrimonio anterior) desde los últimos días como familia normal hasta que está todo desatado.

Supongo que la mayoría esperábamos encontrar noticieros diciendo lo que pasaba, hipótesis sobre el foco de infección, etc… algo similar a lo visto en Guerra Mundial Z en cuanto a planteamiento pero con esos zombis lentos que tanto nos gustan.

Pues bien, para nada nos vamos a encontrar eso, aquí lo que prima es el drama de la familia, que por casualidad está en pleno apocalipsis, pero a ellos parece que les dé un poco igual. Y es que se han pasado con los clichés de los personajes, con el miedo de que en seis capítulos no nos diera tiempo a empatizar con ellos (cosa que se puede hacer perfectamente en uno como demuestra la francesa les Revenants).

Porque tenemos: al hijo yonki, la hija choni, la madre tonta del culo, el padre que merece un capítulo aparte, el hijo del otro matrimonio activista, etc… personajes que si hubieran estado bien escritos podrían haber dado juego, pero con el tratamiento que reciben se hacen cansinos a más no poder.

Y es que creo que el principal problema de la serie viene de guion, es algo de base que no arreglan ni con el buen capítulo final. Cosas como tener a dos hijos esperando con el coche para huir y decirle a tu hijo que se ponga al volante cuando no sabe conducir (y en la siguiente escena está al volante igualmente en lugar de la hermanastra que sí que sabe…) errores, uno tras otro que se suman a un protagonista (el padre de familia) soso y atontado como él sólo, hasta el punto de que da rabia.

Una pena, porque los elementos están allí: el mundo es el mismo, y a poco que hubieran hecho mejor los personajes o retratado algo más los últimos días de la humanidad hubiera podido quedar un buen producto. Pero el resultado es el que es, un producto de relleno sin la calidad del original hecho para hacer tiempo hasta que llegue éste y que ha aguantado el tirón por el nombre que tiene y por algún destello de lo que podría haber sido.


Personalmente os recomiendo que no la veáis.
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