martes, 8 de agosto de 2017

La Cumbre de los Dioses #1

Una vez terminado mi repaso a Rave, con sus 35 tomos de puro shonen, mi idea era cambiar a una obra más asumible, algo cortito y más adulto. Así, mirando por la estantería y recordando lecturas satisfactorias la cosa acabó entre Bateador y la Cumbre de los Dioses, dos obras de 10 con planteamientos y desarrollos muy distintos. La elegida? La obra de Taniguchi, básicamente por tener una extensión menor (sí, soy así de simple).

En el primer volumen de la Cumbre de los Dioses veremos cómo un fotógrafo, tras una expedición fallida al Everest encuentra una vieja cámara de fotos, cámara que pudo haber pertenecido al fotógrafo que acompañó a dos grandes mitos del alpinismo cuando desaparecieron subiendo el Everest. Tirando del hilo sobre la autenticidad de la cámara acabará encontrándose a un montañero japonés, un hombre desaparecido durante años y del que querrá saber más.

Durante las casi trescientas páginas de éste volumen veremos cómo el interés del fotógrafo se va convirtiendo poco a poco en una obsesión, investigando el pasado del montañero y descubriéndonos un personaje carismático y una historia que nos atrapará igual que a él.

El tomo es una auténtica delicia, uno de esos que destilan pasión por los cuatro costados y que acerca al lector de forma apasionante al mundo del alpinismo, y todo mediante una figura magnética, una historia muy bien contada y una sensación constante de querer seguir leyendo para saber más.

Como introducción a la obra (son cinco tomos en total) funciona de lujo, y no creo que haya nadie que se acerque a éste volumen y no se haga con el siguiente.


De las obras imprescindibles.
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