viernes, 16 de noviembre de 2007

Crónicas de la Dragonlance

Las Crónicas de la Dragonlance son uno de los clásicos de la literatura fantástica. No llega a la calidad literaria del Señor de los Anillos o otras obras más "serias", pero tiene algo que te engancha y hace que guardes un gran recuerdo de ellas.


Se trata de una triología, la primera que se hizo sobre ese fantástico mundo que es Krynn, y que nació como una alternativa en cuanto a ambientación para el juego de rol dungeons & dragons. De hecho se trata de una partida de rol "pasada a limpio"!

Está dirigida a un público principalemente adolescente, con una historia plana, la clásica lucha entre el bien y el mal. Con una escritura sencilla y fácil de leer, con multitud de diálogos y de escenas de acción.

La trama empieza cuando un grupo de amigos se reúnen cinco años después de separarse, trayendo consigo las noticias de lo que está pasando en el mundo: ejércitos en movimiento, criaturas oscuras que se dejan ver, malestar... y la orden de caballería que se ha enfrentado tradicionalmente a éstos males completamente desprestigiada.

Es un mundo sin dioses, donde la gente se ha olvidado de su existencia y ha perdido toda esperanza. Una época oscura en la que parece que no hay salida... Pero no, al encontrarse de nuevo, el grupo de amigos se encuentra con una misteriosa joven que porta una vara de cristal azul, y que dice algo sobre los antiguos dioses.

En fin, un ir y venir por el mundo de los personajes en busca de los dioses (algunos) o aventuras, sin saber que sus movimientos por el mundo cambiarán la faz de Krynn (el nombre del mismo) para siempre.

Los personajes son posiblemente lo mejor de la triología, teniendo un arquetipo para cada personalidad, pudiendo identificarse fácilmente el lector con cualquiera de ellos. A continuación los enumero (a los principales) ya que el comentario no sería completo sin conocer a los Héroes de la Lanza:

Tanis el semielfo, o Tanthalas, es el líder del grupo; su ingenio y carisma hacen que los demás le sigan ciegamente. A él se le hace raro, ya que en su interior la sangre élfica y la humana luchan por saber cuál es su verdadera personalidad. Un personaje que se tortura sólo durante toda la triología, pero que al final halla una respuesta.

Flint Fireforge, un enano cascarrabias que actúa como el padre del grupo, preocupándose por todos y volviéndose entrañable a medida que pasa el libro.

Raistlin Majere, un mago que sólo ansía el poder. De los más queridos por los aficionados, por lo complejo de su forma de ser. Enfermizo, cínico, y porqué no decirlo: un cabrón con todas las de la ley. Seguro que os gusta.

Caramon Majere, gemelo de Raistlin tiene todo lo que le falta a su hermano: fuerza, carisma, vaya, que se hace querer por sus amigos. Se desvive por su hermano, sintiendo una compulsión hacia su bienestar nada sana.

Tasseloff Burfoot (me da que lo he escrito mal...) es un kender (una especie de hobbit hiperactivo) y le da el toque de humor a los libros, siendo el otro personaje más querido de los libros (junto a Raistlin) pero por cosas totalmente opuestas.

Goldmoon, se trata de una princesa bárbara, que porta consigo la esperanza de encontrar a los antiguos dioses.

Riverwind, es el enamorado de Goldmoon, el que le trae la vara de cristal. Una persona hosca y reservada, pero capaz de dar la vida por sus amigos sin apenas pensarlo.

Tika Wayland es una antigua camarera, jovial y pícara, que siente algo por Caramon; poco a poco va cogiendo protagonismo.

Sturm Brightblade, un poco mayor que Caramon y Raistlin, tiene sobre sus hombros la herencia de los defenestrados caballeros de solamnia, moviéndose por un estricto código de honor, que le tiene bastante encorsetado.

Kitiara Majere, hermanastra de los gemelos que aparece una vez avanzado el libro y que tiene una personalidad curiosa. Egocéntrica, lujuriosa y posesiva: vaya todo un carácter.

Luarana (o Laurananthasa Kith Kanan), princesa élfica enamorada de Tanis. Posiblemente el personaje que más evoluciona durante los libros, de niña mimada a mujer responsable.

Hay muchos más peronajes (como Fizban), todos bien definidos, aunque la mayoría bastante más planos.

En fin, unos buenos libros de aventuras, con dragones, magia, traiciones, caballeros, dioses... tiene de todo. Igual un poco infantil, pero es el público al que va dirigido. Si tienes unos cuantos años más, no te preocupes, los disfrutarás de forma distinta, y te abrirá las puertas a la colección de la Dragonlance.

PD: La imagen de arriba pertenece a la edición de coleccionista, en que vienen los tres libros en uno sólo; junto a anotaciones de los autores (Margaret Weis y Tracy Hickman)

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