jueves, 25 de febrero de 2010

Dragonlance - El Caballero de Solamnia

Volvemos a tirar de Dragonlance para hacer un reseña ésta semana que no he acabado ningún libro. Concretamente de una de las socorridas triologías, la de los héroes de la Dragonlance.

Éste es el tercer libro de la primera triología de héroes, y, además, el primero de la saga de Galen Pathwarden (lío de cojones con las numeraciones). Vamos a ver qué tal es éste “heroico” libro.

Historia: Galen Pathwarden, "La Comadreja", procuraba esconderse y evitar la aventura, el peligro o el heroísmo. Pero la suerte le deparó un camino muy distinto y, de la noche a la mañana, se convirtió en escudero de Sir Bayard Brightblade del Alcázar de Vingaard, Caballero de la Espada y defensor de las tres órdenes solámnicas, quien va a tomar parte en un torneo y así aspirar a la mano de la bella heredera del Castillo di Caela. Sir Bayard, Galen y Agion, un centauro que los acompaña se verán involucrados en un sinfín de aventuras y deberán superar las maquinaciones de un siniestro personaje, llamado el Escorpión.

En éste libro seguiremos las primeras andanzas de Galen Pathwarden como escudero de la familia Brightblade.

El tal Galen es lo mas lejano que os podéis imaginar de un héroe, y es capaz de vender a su padre sin remordimientos con tal de salvar el culo.

La historia nos sitúa casi en los inicios de la historia solámnica, con una orden fuerte de caballeros dedicados a hacer el bien por el mundo; y en medio de todo esto tenemos a un Galen que se ve envuelto en los planes de un personaje que se hace llamar el Escorpión; una persona que hará lo posible porque sus planes lleguen a buen puerto.

Personajes: Importantes hay realmente muy poquitos, pero tienen el suficiente carisma como para merecerse una mención especial:

Galen Pathwarden: El antihéroe de ésta novela; es un joven (muy joven) noble que vive con su familia y que haría todo lo que estuviera en su mano para que le dejen tranquilo. En algunos momentos da una rabia realmente importante, y cuesta mucho imaginarle como el caballero que se supone llegará a ser. Protagoniza una de las escenas mas de hijoputismo que he visto en un libro (y que tiene que ver con su padre, un ladrón y el miedo cerval que puede llegar a sentir).

Bayard brightblade: uno de los caballeros de solamnia con mas renombre del mundo, ve alguna cosa (inexplicable) en Galen y le toma como escudero. Es un hombre justo, honorable, y que lleva por bandera los principios de los que hace gala la caballería.

El Escorpión: Pasa poco a poco de malo lamentable, a alguien con oscuros planes y poderes sobrenaturales. Y es que (para mi) el inicio de éste malvado es bastante desafortunado, restándole un punto de credibilidad de allí en adelante. Aunque hay que reconocerle que mejora bastante a medida que va haciendo apariciones (directas o indirectas).

Opinión personal: Como he dicho ya en mas de una ocasión, hubo una época de mi vida en la que devoraba libros de la Dragonlance. Prácicamente no leía nada mas, y me trabagaba absolutamente todo lo que salía sobre esa franquicia.

Éste libro, al estar englobado dentro de la triología de Héroes, se suponía que debía tener su puntillo heroico; contando los inicios de la familia Brightblade, o algún hecho destacable de la historia de la caballería solamnica.

Pues no, mas bien es una historia entretenida sobre como un maldito mamoncete se va convirtiendo en algo mejor (pero sin dejar de ser nunca lo que era en un principio).

Las dificultades que tienen que superar no dejan de ser algo bastante tópico dentro del género fantástico (y ya dentro de una franquicia ni te cuento); y lo único que puede atraer el interés hacia ésta novela es lo atípico que es el protagonista.

A mi fue de las que menos me gustaron de las leídas durante esa época, pero aun así tiene un punto la escena comentada en el prefil de Galen. Por lo demás un libro completamente prescindible que pasa sin pena ni gloria por mi estantería.

Valoración personal: 6.
Nota en Amazon: 7,2.
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