jueves, 6 de enero de 2011

Me llamo Earl T2

Puff, como me he llegado a reír con el humor absurdo del que hace gala me llamo Earl.

Es cierto que es una serie que voy mirando sólo y a capítulos sueltos; pero las aventuras que pasa Earl para poder ir tachando cosas de su lista son a cada cual mas estrambótica.

En ésta segunda temporada, con los personajes ya presentados, la serie coje velocidad de crucero. Un Earl que está que se sale a base de tachar, un Randy que cada día es mas tonto, y una cantidad de secundarios que ya quisieran para sí otras producciones con mucho mas presupuesto.

Por si fuera poco, en ésta segunda temporada no se limitan a ir tachando cosas de la lista, no. Las acciones tienen consecuencias (de allí el Karma), lo que hace que algunas de las cosas de la temporada afecten a su, excelente, final.

Y aquí es donde la segunda temporada me ha gustado mas. Lejos de quedarse inmóvil y seguir a base de tachar sin parar, la serie mete un final coherente con toda la temporada y con éste nuevo Earl que ya lleva casi 50 capítulos haciendo el bien.

Hay algún capítulo realmente memorable (el del tío de los huevos enormes o los tres últimos son un perfecto ejemplo de lo mejor de la serie).

Sólo me queda por deciros que si no conocéis la serie, o simplemente creéis que es demasiado friki; dadle unos capítulos de margen: son cortos y entretienen a base de bien.
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