sábado, 5 de enero de 2013

El Hobbit: Un Viaje Inesperado


La película que hoy os traigo es, con excepción de la última de Batman, la más esperada del 2012 que acabamos de dejar atrás. Os hablo cómo no de la primera parte del Hobbit, de Peter Jackson.

Para los que hayáis vivido en una luna de Marte, el Hobbit es un cuento corto que hace de semiprecuela del Señor de los Anillos. Un libro con un carácter bastante más infantil, en el que Bilbo, un grupo de enanos (numeroso) y el mago Gandalf se van de aventuras para recuperar un antiguo reino enano de manos de un poderoso Dragón.

Y la película es… lo mismo. Dos horas cincuenta de metraje en el que veremos el inicio del viaje de Bilbo y los enanos. Un viaje que les lleva por distintos puntos de la Tierra Media y a tener varios encuentros por el camino.
La película ha sido investida de algo más de épica que el libro, teniendo un tono algo más adulto, pero sin llegar ni de lejos a las cotas de oscuridad que había en el Señor de los Anillos.

Me parece que estamos ante una película impecable como tal, con una producción visual perfecta (paisajes, vestuario, caracterización, localizaciones subterráneas…) y unas buenas actuaciones (destaca el actor que hace de Bilbo).

Es una de esas películas en las que todos los aspectos han estados cuidados hasta niveles totalmente absurdos, en las que se nota cariño y muchísimo mimo en todos sus planos.

Casi tres horas que pasan casi sin darse cuenta, con un buen ritmo y suficiente acción como para satisfacer a cualquiera (igual demasiada).

Así que sí, como película funciona perfectamente y es de esas que vale la pena ir a ver al cine con un buen bol de palomitas para disfrutar y olvidarse de todo.

Ahora para los más críticos, aquellos fans del libro que no le perdonarán ciertas licencias (Radagast y sus conejos son un ejemplo) y despotricarán cosa mala sobre Peter Jackson y lo que ha hecho con libro: lo principal está todo allí, los añadidos le dan más profundidad y las fantasmadas son eso, divertimento para el cine y añadidos de humor/acción para hacer la película más disfrutable.

Porque no nos engañemos, el Hobbit no es un libro para tener de cabecera, de hecho me parece hasta flojito, con lo que o cambiabas cosas o era imposible hacer una trilogía que no te hiciera dormirte en la butaca.

Porque sí, me gusta mucho más ésta primera parte de la trilogía fílmica que el libro original entero (ala, ya podéis pegarme todos).

La recomiendo? Sin dudarlo. El 90% del público se lo pasará genial siguiendo las aventurillas de Bilbo y los enanos. El 10% restante sólo buscará los fallos que pueda tener, así que no sabrán disfrutarla.

Ah, antes de que se me olvide, como aspectos negativos del film en sí (que no afectan para nada a su disfrute) no puedo dejar de mencionar unas escenas de acción algo más caóticas (que se apuntan a la moda de mover la cámara y no saber qué enano se está pegando con quién) y que Gandalf lleva lentillas, y se ven XD.

Dicho lo cual, si no la habéis visto, ya estáis tardando.

Valoración Personal: 9,6.
Nota en Filmaffinity: 7,5.
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