viernes, 18 de enero de 2013

La Voluntad del Dios Errante - La Rosa del Profeta I


Hace unos años salió la primera colección de literatura fantástica de esas coleccionables, una buena opción para tener en una edición decente algún que otro clásico del género.

Pues bien, antes de empezar con ésta novela sólo me quedaban tres para acabar de leer todo lo que me llegó en su momento. La trilogía de la Rosa del Profeta.

Una trilogía que he dejado para el final por aquello de ser de dos autores a los que tenía mucha devoción a principios de milenio: Margaret Weis y Tracy Hickman.

Preparados para el primer libro de la saga?

Historia: Cuando Akhran el Errante, el dios del desierto, decreta que dos clanes deben unirse a pesar de su ancestral rivalidad, la primera reacción es de rebeldía, aunque acaban doblegándose al mandato. Enemigos desde siempre, el impetuoso príncipe Khardan y la voluntariosa princesa Zohra tienen que contraer matrimonio para impedir que Quar, el dios de la Realidad, la Avaricia y la Misericordia, esclavice a sus pueblos. Pero ¿podrán Khardan y Zohra evitar traicionarse entre sí y mantener la frágil alianza hasta el tan deseado florecimiento del legendario cactus llamado Rosa del Profeta?

Imaginaos un mundo amplio, como el nuestro, en el que hay una gran cantidad de Dioses que reclaman fieles para sí, y que dependen de ellos para seguir existiendo.

Ahora, que esos Dioses tienen a ser inmortales trabajando para ellos, a modo de intermediarios con sus creyentes, y que cada uno de los Dioses los usa de forma distinta.

Ahora, que dos de ellos mueren, justo después de la desaparición de sus inmortales; y que parece ser que uno de ellos está detrás.

Pues en éste clima es donde veremos cómo Akhran, uno de los Dioses, obliga a dos de las tribus que le son fieles (y que luchan continuamente entre sí) a unirse mediante matrimonio, y a permanecer en el mismo sitio (un oasis) hasta que una mística flor no se abra.

Los dos elegidos para casarse son Khardan y Zohra; cada uno de una tribu distinta y que no se soportan entre sí. De hecho están a punto de matarse mutuamente ya en la noche de bodas.

Si a eso le sumamos la aparición de un mago completamente desorientado tras la muerte de sus compañeros, una ambientación en el desierto (a lo mil y una noches), ángeles, djinn, riñas entre jeques, inmortales que siguen desapareciendo, un ejército de otro Dios que convierte a los infieles a modo de espada y un artefacto mágico muy misterioso, tenemos elementos suficientes como para hacer una novela la mar de entretenida y con varios frentes abiertos (guerra, amor, amistad…).

Personajes: Hay bastantes, los suficientes como para dar la sensación de que no están los protagonistas solos en el mundo (defecto presente en otras novelas de los autores). Los principales son los siguientes:

Khardan: Hijo primogénito de un jeque cuya tribu se dedica a la cría de caballos, a los que consideran parte de la familia y con los que hacen incursiones sobre otras tribus para robarles el alimento que ellos no producen. Un hombre orgulloso y buen guerrero.

Zohra: La primogénita de un jeque cuya tribu se dedica al pastoreo de ovejas, y que recibe las incursiones continúas de los jinetes. Ella es una maga de cierto poder entre su gente, además de tener un carácter difícil (por decir algo) y ser pronta de genio.

Mateo: Tarda un poco más en aparecer, y lo hace como enviado (junto a otros magos y sacerdotes) de su Dios Promenthas. Él es un joven que sabe hablar el idioma de los hombres que viven en el desierto, al que han llevado los demás magos consigo debido a su aptitud e ingenuidad. No tiene vello corporal, lo que unido a su poca corpulencia hará que lo tomen por una mujer en el país en el que acaba. Es el personaje que peor lo pasa y más tumbos da de la novela.

Dioses: Se nos presenta su organización y nombres al inicio de la novela, pero no es hasta que los hemos oído algunas veces que no nos mentalizamos de cómo son (al menos los tres que actúan durante el libro). Es interesante el que su poder dependa de la fe de los creyentes.

Djinn: Uno de los tipos de inmortales que tienen bajo sus ordenes los Dioses. En el caso de los Djinn, los usan para que estén en contacto con el pueblo, siendo consejeros o chicos para todo, según se tercie (y lo decida el amo del Djinn). Por el contrario, otros Dioses tienen a sus inmortales apartados del común de los humanos (como nuestros ángeles). Entre los Djinn hay alguno que va tomando protagonismo durante la novela, ya sea por liar las cosas sin darse cuenta o por estar coaccionado.

Jeques: Hay tres en la novela: los padres de Khardan y Zohra, dos hombres orgullosos de sus pueblos y que no se soportan mutuamente. Luego, aparece un tercer jeque, jefe de una tribu de criadores de camellos y guerreros.

Secuaces de Quar: Siendo como es en el libro Quar el “Dios malo”, estaba claro que los antagonistas de la novela debían ser sus servidores. Y lo son: desde un Djinn mayor a sus ordenes hasta sacerdotes o generales de sus ejércitos.

Opinión personal: La Rosa del Profeta es el primer volumen de una trilogía, con lo que ello acostumbra a llevar: muchas presentaciones y poca chicha.

Pues bien, sí, pero no.

Digo que sí porque presentaciones las hay, como no podía ser de otro modo se usan más páginas en la presentación del desierto, ciudades, tribus, magia, dioses… de lo que se usará en las futuras entregas de la trilogía.

Pero por el otro, tiene bastante chicha. Y es que sus autores son auténticos maestros en eso de hacer novelas entretenidas. Igual no son los que mejor escriben, pero saben llevarse la fantasía a sitios un poco originales (ambientación en un desierto no es habitual) y mezclar con personajes especiales y que se hacen querer (la relación entre Zohra y Khardan, el Djinn Pukha, o el desgraciado de Mateo).

La trama no avanza demasiado, presentándose algunos enigmas a resolver en futuros libros y jugando (igual demasiado) con el tira y afloja de las dos tribus acampadas por orden de su Dios.

Creo que se abusa de situaciones de la pareja para sacar una sonrisa, así como del personaje de Pukha, que pese a salir poco lía las cosas como si fuera un Kender (o Simkin).

En mi caso he disfrutado mucho, porque he vuelto a visitar a dos de los autores que han sido mis favoritos; con sus muletillas habituales y en un mundo nuevo. Por el momento no llega a la altura de la Espada de Joram, el Ciclo de la Puerta de la Muerte o sus novelas en Dragonlance. Pero éste primer libro de la Rosa del Profeta es un más que digno inicio para una saga que promete entretenimiento del bueno.

La recomiendo? Me reservo la opinión para cuando me acabe el segundo libro, de momento me parece un libro notable, pero alejado las obras maestras más recientes del género (como Nacidos de la Bruma o la Rueda del Tiempo).

Valoración personal: 8.

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