sábado, 4 de mayo de 2013

Ironman 3


Éste mismo miércoles (el día del trabajo, para los que tenemos la suerte de seguir teniendo uno) nos fuimos al cine a ver Ironman 3, una película que sabíamos nos iba a gustar ya que las dos anteriores lo han hecho, y teniendo a Robert Downey de protagonista divertida iba a ser seguro.

La película nos lleva a unos meses después de lo que sucedió en los Vengadores, y eso en mi caso es un hándicap, ya que no la he visto… pero bueno, baste saber que lo sucedido en esa otra peli ha trastornado sobremanera a Tony Stark, que desde entonces apenas duerme, tiene ataques de ansiedad y se ha dedicado en cuerpo y alma a la creación de armaduras.

Pero aunque él se encierre, el mundo no se olvida de Tony ni de Ironman, de tal forma que cuando aparece un terrorista llamado el Mandarín, ambos se desafían y empiezan las hostilidades.

La trama no es nada rebuscada, sabe lo que quiere contar y cómo hacerlo. Así pues, durante las más de dos horas que dura veremos cómo compagina la vida privada, la de superhéroe y sus propios terrores.

Hay unas cuantas referencias a cosas del pasado del protagonista, varios elementos sueltos que se nos van presentando uno por uno y que a medida que la cinta avanza le dan coherencia y dan un resultado mucho más sólido.

Si a eso le sumamos un villano mucho más carismático que los dos anteriores y un buen sentido del humor (facilón, pero tiene momentos que te hacen reír incluso en medio de la tensión) tenemos como resultado un divertimento de los buenos, de esos que vale la pena ver en pantalla grande.

Y digo lo de la pantalla grande porque el festival de efectos especiales es importante. No sólo por las explosiones y las escenas de lucha (ya vistas en otros lados) sino por efectos menos habituales como el del calor o la regeneración, que están realmente logrados.

Como puntos negativos podríamos tener a un niño metido con calzador (pero bueno, no queda del todo mal) y unos toques oscuros (los ataques de ansiedad mismos) que se dejan de lado con mucha facilidad, y que creo no serían necesarios para que la peli fuera igual de buena.

Así que ya lo sabéis, si os van los superhéroes o simplemente no sabéis que ir a ver al cine, Ironman 3 es de las pocas películas por las que vale la pena pagar la entrada.

Valoración Personal: 8,2.

PD: El papel de Ben Kingsley es simplemente épico.
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