viernes, 21 de junio de 2013

Crash


Tras disfrutar como un enano del primer libro de la colección de literatura fantástica y ciencia ficción que cayó en mis manos (Las Furias de Allera), tenía muchas ganas de probar con otra obra de la colección, para lo que elegí la muy distinta Crash.

A ver qué tal.

Historia: El automóvil como metáfora sexual.

Aterrorizado y subyugado, el narrador de CRASH es arrastrado vertiginosamente a un clímax siniestro: una perturbadora visión del futuro donde el sexo y la tecnología consuman un matrimonio de pesadilla.

"He tratado el automóvil no sólo como una metáfora sexual sino también como una metáfora total de la vida del hombre en la sociedad contemporánea. En este sentido la novela tiene una intención política completamente separada del contenido sexual, pero aún así prefiero pensar que Crash es la primera novela pornográfica basada en la tecnología. En cierto sentido, la pornografía es la forma narrativa más interesante políticamente, pues muestra como nos manipulamos y explotamos los unos a los otros de la manera más compulsiva y despiadada. Crash es una advertencia contra ese dominio de fulgores estridentes, erótico y brutal, que nos hace señas llamándonos cada vez con mayor persuasión desde las orillas del paisaje tecnológico." - J.G. Ballard

"Un poema en prosa, a la manera de Rimbaud, en el escenario de las autopistas que llevan a Londres. Nadie que conozca estas carreteras u otras semejantes puede dejar de responder a esta feroz explotación imaginativa de las gentes que allí viven y conducen." - Anthony Quinton

Ésta cortita novela nos transporta hacia el pasado, durante unos posibles años cincuenta/sesenta (es lo de menos). En esa época seguiremos la historia de un hombre que tras un accidente de coche empieza a ver el automóvil y los accidentes como metáforas sexuales.

Un libro con una altísima carga sexual y lúbrica, que junta los elementos de los coches, los desperfectos que éstos pueden causar y distintas obsesiones autodestructivas.

Una especie de crítica hacia el mundo del automóvil, que usa el accidente como metáfora del despertar y del ver las cosas de otra forma.

Como trama es sencilla y directa, con multitud de elementos y descripciones sobre el incremento de la obsesión del protagonista.

Personajes: Muy poquitos, de hecho, aunque haya más que los dos que destacaré a continuación, es la relación de ellos dos lo que hace la novela perturbadora. Digamos que los demás con una buena comparsa.

Ballard: El protagonista. Trabaja en spots publicitarios, tiene una vida más o menos normal (con infidelidades consentidas) y es más o menos feliz. Hasta que tiene un accidente de coche que le deja secuelas físicas, momento desde el que empieza  a ver la unión entre carne y metal o las secuelas en otros de accidentes como algo sumamente sexual. Además, al conocer a Vaughan, sus obsesiones van dirigiéndose más y más hacia su persona.

Es curioso que éste personaje lleve el nombre del autor, que se mete a sí mismo en la novela de ésta forma. Un autor que nos cuenta el porqué de éste libro en el prólogo.

Vaughan: Otro hombre que ha sufrido un accidente, momento desde el que se obsesionó de tal forma con los accidentados y las formas de morir en un coche que sintoniza la radio de las ambulancias para llegar a los accidentes de coche y poder fotografiarlos. Un hombre algo tosco, pero con un magnetismo innegable que atrae como la luz a las polillas a aquellos que han empezado a obsesionarse por lo mismo que él.

Otros: Como he dicho, hay más personajes. Desde la mujer del protagonista, una mujer que disfruta con las aventuras con otros hombres y las perspectivas que las mismas dan a su vida matrimonial hasta varias personas a las que los accidentes han cambiado su vida y tienen como punto en común a Vaughan.

Opinión Personal: Crash es un libro distinto, atípico, con una gran carga sexual, pero que lejos de excitarnos, nos producirá cierta repulsa. Y es que esas escenas en las que los fluidos, genitales y elementos del coche se funden como parodias de accidentes de tráfico me han producido rechazo en toda la novela.

Por otro lado, tenemos la obsesión cada vez más manifiesta del protagonista por los accidentes y la figura de Vaughan. Dos cosas no necesariamente separadas y que le harán meterse más y más en el mundo retorcido del otro personaje.

Una novela que sin duda no es recomendada para menores, que sabe lo que quiere y como contarlo, pero que desgraciadamente no me ha acabado de llegar (aunque como he dicho, sí que me ha hecho sentir algo, lo que ya es mucho).

La recomiendo? Es difícil, muy difícil recomendar ésta novela (casi tanto como ponerle nota), así que de entrada os diré que no, que si os interesa busquéis un poco más de información sobre la misma, y que si aun así seguís queriendo leerla, no os cortéis.

Una experiencia distinta, que no me ha gustado demasiado tener, pero que precisamente por lo distinta adquiere su valor. Lo que nadie podrá negar es que tiene personalidad propia.

Valoración Personal: 6,5.


PD: Genial la edición española, así como la portada. Me encanta el look de la colección.
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