viernes, 28 de junio de 2013

El Viaje de Hawkwood - Las Monarquías de Dios I


Tras un par de novelas un poco decepcionantes (con Crash a la cabeza) me apetecía mucho embarcarme en una nueva saga, pero quería algo no demasiado largo y que ya estuviera acabado.

Buscando por la red me encontré con Las Monarquías de Dios, de las que tenía buenas referencias y que cumplían mis dos condicionantes. Así que hoy os traigo su primer volumen: el Viaje de Hawkwood.

Historia: “Una nueva y potente voz ha surgido en la fantasía” - Robert Silverberg

“Uno de los mejores mundos de fantasía jamás creados... De duro y robusto realismo... Kearney retrata la sangre, el sexo y la sed de poder con colores vívidos.” - SFX

“Una saga impresionante por su percepción humanística, su inusual sistema de magia y su espléndida mezcla de elementos históricos y puramente ficticios.” - Locus

“Una aventura de fantasía repleta de acción y de ritmo trepidante”. - SF Site

Año del Santo de 551. Normannia es un continente dividido. En oriente, las noticias no pueden ser peores: la ciudad de Aekir, centro espiritual de las Monarquías de Dios, ha caído ante los embates del sultán de Ostrabar y sus feroces merduk. El legendario comandante John Mogen ha perecido en la defensa, y el sumo pontífice de la fe ramusiana hadesaparecido y se presume que también ha muerto. Ahora sólo queda reagrupar a las fuerzas defensivas desbandadas, y elegir el lugar donde presentar la última resistencia.

Mientras, en el otro extremo del continente, la represión religiosa de la orden inceptina siembra el terror en el próspero reino marítimo de Hebrion.

Sus víctimas: aquéllos que practican las artes mágicas del dweomer o, simplemente, son extranjeros sospechosos de desafecto hacia la verdadera fe. En medio de este caos surge la figura de Richard Hawkwood, un experto marino curtido en mil travesías y elegido por el rey de Hebrion para capitanear una misión inaudita: navegar hacia el extremo oeste del mundo, en busca del fabuloso continente occidental, con un cargamento de magos exiliados a bordo. El viaje promete ser inolvidable.

Puff, pedazo de parrafada que nos sueltan en la contraportada, pero bueno, parece que el editor (o quien la haya hecho) tiene grandes esperanzas puestas en la novela, y eso que es la primera de una saga de cinco…

Una historia que nos lleva a un nuevo mundo, parecido al que había en Europa cuando la edad media empezaba a tocar a su fin, con un sistema muy feudal, pero con armas de pólvora y mayor refinamiento.

Con una iglesia que parece estar en los peores momentos de la Inquisición, y con una guerra en el país más occidental del continente, que está siendo invadido a lo bestia por las tribus salvajes (o musulmanes, siguiendo el paralelismo).

La novela arranca con la caída de la ciudad santa, una proeza que nadie creía posible y que pone (lógicamente) nerviosos a los gobernantes que están bajo el amparo de la iglesia, las conocidas como monarquías de Dios.

Durante la novela seguiremos las intrigas entre los reyes, las peticiones de tropas, las luchas por el poder en el seno de la iglesia y la evolución de la guerra.

Todo ello (por si fuera poco) aderezado con un viaje al oeste por mar en busca de un continente legendario en el que nadie parece creer.

Así mezclaremos los momentos de tensión en el barco, los asedios, las huidas del ejército infiel, las luchas por el poder y las maniobras políticas en una trama muy bien construida y que en contra de lo que pueda parecer no queda para nada saturada pese a desarrollar todo eso en apenas 340 páginas.

Parece que tengamos tres tramas distintas (el viaje, la guerra y la política) en una sola novela, todas y cada una de ellas igual de importantes que las demás. Todas igual de importantes y con sus momentos para el recuerdo, tratadas de forma adulta y sin escatimar en ningún momento con la salsa de tomate.

Una historia rica y compleja con buenos personajes que se nos plantea a la perfección en ésta primera novela, que no por ser una introducción deja de tener sus puntos álgidos.

Personajes: Uno de los puntos fuertes de la novela, tanto por la gran cantidad de principales que hay como por el peso que sabe darles el autor en todo momento, pareciendo tan importante el mago encerrado en la bodega de un barco como el sacerdote que aspira al pontificado. Los más destacables son los siguientes:

Richard Hawkwood: El capitán del barco que embarca hacia lo desconocido, un hombre de mar que parece preocuparse únicamente por el bienestar de su barco y sus tripulantes.

Corfe: El único soldado superviviente de la caída de la ciudad Santa. Viaja hacia el interior de su país intentando olvidar a la mujer que dejó atrás y la vergüenza de no haber caído junto a sus camaradas. Un hombre muy práctico que intenta sobrevivir por cualquier medio, peor que cuando vea la oportunidad de redimirse no la dejará escapar. Desde su punto de vista veremos cómo avanza la guerra y las distintas batallas.

Abeleyn: El rey de Hebrion, un país que empieza a tener demasiada influencia de la Iglesia y cuyo monarca intenta mantener el equilibrio y seguir ostentando el poder. Es un rey joven y bien preparado que no comulga con los preceptos más radicales de la religión. De su mano veremos los movimientos de los reyes para mantener su independencia de la Iglesia mientras intentan hacer frente a la invasión.

En el barco: Dentro de los viajeros que se embarcan hacia el oeste tenemos multitud de practicante de la magia que huyen de las piras donde se queman a los herejes, un contingente de soldados, una mujer lobo junto a su mago guardián, un par de sargentos y al noble que ha tenido la idea de la expedición. Ah, y un sacerdote que embarca en el último momento.

Dicho noble es el primo del rey Abeleyn, un hombre que intenta encontrar un nuevo lugar del mundo en el que ostentar el poder absoluto. Alguien que no soporta que le lleven la contraria y un ligón nato.

Musulmanes: Es muy interesante ver varios momentos el punto de vista del general del ejército merduk (como llaman a los invasores en la novela), un hombre que se basa en el honor y que lleva muchas décadas batallando por su sultán. Alguien que se preocupa por sus hombres y que ha hecho lo que nadie creía posible: tomar la ciudad santa.

Me gusta que salgan porque se ve cómo no son los infieles estúpidos que algunos piensan, siendo gente que respeta la cultura y a sus enemigos, además de dar un buen trato a los pueblos que ya han conquistado.

Vale la pena nombrar también al sultán y a su mago, dos personajes que seguro dan juego en el futuro.

De reyes y sacerdotes: Con ellos tenemos la parte más política del libro, desde el sacerdote (cardenal) que quiere optar al sumo pontificado, para lo que empieza a quemar herejes y a hacerse fuerte con el lado radical de la iglesia. Un hombre con ansias de poder que hará lo posible (hasta dejar caer países) para mantenerse en el cargo.

En los capítulos de éstos estamentos sociales veremos las cosas desde una perspectiva más amplia (de solicitudes de refuerzos a posibles alianzas con países de fuera de las monarquías de Dios). Muy interesantes y tratados de forma muy realista.

Opinión personal: Desde las Furias de Alera que no me encontraba con una novela que me atrapara tanto como lo ha hecho ésta, un libro que consigue mantener un ritmo envidiable pese a saltar de una punta a otra del continente, y de seguir tramas que no siempre están enlazadas.

Casi diría que lo mejor de todo es lo bien que sabe mezclar los distintos puntos de vista, sin dejarse a nadie (desde el comandante de las fuerzas infieles hasta el capitán del barco que hace el viaje a lo desconocido, pasando por reyes, nobles, magos y desertores).

Y lo hace manteniendo un mundo reconocible por parecerse tanto al nuestro, lo que ayuda muchísimo a entender las diferencias entre algunos reinos o el creciente poder de una iglesia militarizada.

Además, las escenas bélicas están tan bien narradas que parece que estemos en medio de los asedios, oliendo la pólvora y viendo cómo miles y miles de musulmanes con sables cargan contra posiciones fortificadas defendidas por pocos hombres. Defensas desesperadas que reciben poca ayuda de otros países debido a las luchas internas en los distintos reinos.

Todo está tratado desde un punto de vista maduro, sin llegar a la crueldad de algunos pasajes de juego de tronos, pero sin cortarse con algunas tramas cuando la ocasión lo requiere.

Y todo esto en una primera novela no demasiado extensa que se lee en cuatro tardes (literal) sin poder dejarla en ningún momento. Posiblemente ésta brevedad en la novela hace que todo suceda mucho más deprisa, pero sin sensación de precipitación (quita toda la paja inútil, vamos). Engancha cosa mala, de verdad.

Dicho lo cual, no puedo sino salivar al pensar lo que puede estar por venir en las cuatro novelas restantes, que en caso de mantener el nivel pueden dar lugar a una saga realmente excepcional.

Lógicamente no puedo menos que recomendar éste estupendo exponente de la literatura fantástica más adulta que en los últimos años está viendo la luz. Una pequeña joya que estoy seguro disfrutaréis tanto como yo.

Me he dejado varias cosas de importancia por comentar (como la magia o las conspiraciones para que el viaje no llegue a buen puerto), pero creo que con lo que llevo escrito ya os podéis hacer una idea de lo que os vais a encontrar en la novela.

Valoración Personal: 9,8.

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