jueves, 20 de febrero de 2014

PC - Bastion

De vez en cuando me apetece probar productos distintos en el mundo de los videojuegos, de esos indie, que sin contar con un gran presupuesto se hacen un hueco entre los mejor valorados.


Entre ellos destacó Bastión, un juego de acción en tercera persona distinto.

Historia: Kid es un chaval que despierta sin recordar demasiado bien qué ha pasado y se encuentra con su mundo cuasi en ruinas, con sus habitantes congelados y con un buen puñado de monstruos campando a sus anchas.

Una calamidad se ha abatido sobre ese mundo, y nosotros intentaremos ir avanzando por él para descubrir qué ha pasado.

Es posible que la historia no sea el colmo de la originalidad (y que tenga demasiada carga dramática), pero tiene un punto muy interesante, ya que recorreremos el mundo acompañados de una voz en off que narrará en todo momento lo que Kid va viendo/haciendo o recuerdos que afloran al ver a según qué personajes o zonas.

Así, más que tener una historia fuerte y original (que no está mal), lo que tenemos es una nueva forma de contarla, lo que está muy bien.

Apartado técnico: Si por algo destacó en su momento éste juego era por tener una apartado visual preciosista. Entornos y enemigos parecen dibujados a mano en todos y cada uno de los fotogramas (cosa que, de hecho, creo que hizo).

Dicho entorno gráfico nos hace meternos más en la aventura de Kid, ya que la viviremos como si de un cuento se tratara, visitando distintos entornos, todos ellos afectados de una forma u otra por el cataclismo.

En cuanto al sonido y las voces (en inglés) no pasan de correctas.

Además, el que esté la voz en off en inglés hace que, al estar en combate casi todo el rato, no podamos leer los subtítulos con comodidad, perdiéndonos partes de la historia si no dominamos el idioma.

Jugabilidad: Aquí no se han roto demasiado la cabeza, haciendo un juego sencillo de jugar (point and click) pero con algunas opciones interesantes para el combate (esquivar o cargar golpes, así como el uso de pociones y ataques especiales).

Y si la base jugable no es demasiado potente, sí que gana en profundidad cuando añadimos las múltiples armas con las que podremos contar, así como los distintos niveles que podremos darles a las mismas (mediante experiencia).

De tal forma que el juego se adapta a la forma de jugar de cada uno, según qué armas y poderes llevemos equipados en cada momento.

El sistema de combate incorpora, además, un método que prima el sincronizar bien los golpes y las paradas, premiándonos por estar atentos y jugar bien.

Ah, y que no se me olvide decir que no se trata de un juego sencillo, sobre todo en su tramo final.

Opinión personal: Estamos ante un juego distinto, primero por su apartado visual, que cuenta con un currazo impresionante y deleita a la vista sin necesidad de usar la potencia de un ordenador moderno.

Y luego por su peculiar narrativa y sistema de combate.

Es un juego que sabe jugar sus bazas perfectamente, aprovechando lo básico de los juegos de rol y acción de antaño (a lo zelda de la Ness, pero sin puzles) en cuanto al sistema de combate.

Se podría definir el juego como una vuelta preciosista a las bases del género. Una mecánica simple, una historia bien narrada y un juego que entra por los ojos.

En el lado negativo queda una banda sonora algo repetitiva y unas mecánicas que se pasan de simples para mantenernos enganchados durante las 10/12 horas que puede durar la aventura.

Vale la pena jugarlo? Sí, pero sólo si os quedáis embobados mirando las capturas de pantalla. Para los que busquen sólo un juego para pasar el rato, hay opciones mejores que ésta.
 
Valoración Personal: 7,5.

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