lunes, 26 de mayo de 2014

PS3 - Tales of Xillia


Hoy os traigo un juego del que, históricamente, siempre ha sido mi género favorito: los JRPG, esos juegos de rol japoneses que han destacado siempre por sus historias con una sensibilidad especial.

En concreto con uno de los últimos exponentes de una gran saga, la Tales of, de la que tengo un par de representantes ya rondando por casa. Veamos pues, qué nos trae el Tales of Xillia.

Historia: La trama de Tales of Xillia nos traslada a un mundo ficticio, que de entrada puede parecer medieval, pero cuyos habitantes gozan de un nivel de tecnología bastante avanzado, con máquinas de guerra o electricidad en las casas.

En dicho mundo, además de los ingenios mecánicos también hay artefactos que funcionan con espíritus elementales, a los que la población puede llamar para que cumplan distintas tareas.

En éstas que en un laboratorio en plena ciudad se está desarrollando un arma que absorbe los elementos para funcionar, dejándolos secos y haciéndolos desaparecer. Lógicamente, dicho efecto hace que el equilibrio del mundo empiece a decantarse, con la posibilidad eventual de que la magia y los espíritus que la hacen funcionar desaparezcan.

Aquí es donde entramos nosotros, ya sea encarnando a un personaje masculino o femenino entraremos en el laboratorio donde el arma se desarrolla, momento en el que la cosa empezará a despegar.

Estamos ante una aventura que nos obligará a visitar multitud de paisajes, con tramas secundarias e incluso personales centradas en los miembros de nuestro grupo. Será una aventura larga, con una historia principal satisfactoria que irá de menos a más, con un final bastante trepidante (y con acción, traición, intriga, momentos emotivos e incluso amor y amistad).

Sé que soy bastante vago en la descripción de la trama, pero tened en cuenta que es por lo que vale la pena jugar al juego, y prefiero no hacer destripes (ni de personajes ni de sus distintas situaciones).

Apartado Técnico: En el momento de jugarlo (escribo la reseña en octubre de 2013 y lo jugué hace un mes) el juego venía con un retraso de dos años respecto a su salida en Japón, lo que puede explicar varios de los defectos que le veo.

De entrada, cuando juegas no parece que estés ante un juego de PS3, casi parece que sea de la anterior generación.

Los escenarios están lejísimos del nivel de detalle que pueden ofrecer otros juegos de su época (Uncharted 2, por ejemplo) con unos escenarios vistosos, pero vacíos casi por completo de elementos, con una campiña bastante desangelada y unas ciudades que en ningún momento nos dan la sensación de estar vivas.

Una vez en combate tampoco es que destaque demasiado, pero al menos las animaciones y las magias se recrean sin que baje el framerate.

Lo que sí destaca y entra por los ojos son los personajes, que están mucho más trabajados y mejor acabados que el escenario por el que se mueven. Por no hablar de las escenas anime (abundante y algunas hasta largas) que no tienen nada que envidiar a ninguna película del género.

En cuanto al sonido, melodías a tutiplén bastante conseguidas, con la típica canción para combates que os hartaréis de escuchar.

Jugabilidad: Sin ningún tipo de duda estamos ante lo mejor del juego. Sobre todo en lo que a combate se refiere.

En dichos momentos controlaremos a un personaje en tiempo real, pudiendo ejecutar combos predefinidos en distintos botones, pudiendo moverlo hacia donde queramos o esquivando con él.

Todo mientras la máquina controla a nuestros compañeros (con bastante acierto).

Dicho sistema da como resultado un sistema muy dinámico, con multitud de golpes a elegir y con los que podemos superataques combinándolos con los de nuestros compañeros. No se hacen pesados en ningún momento, y eso que son muchos y bastante seguidos.

Fuera de los combates nos limitaremos a ir del punto A al B, con algún que otro camino alternativo y un par de puzles, e incluso misiones secundarias que aderezan nuestro periplo. No es muy original, pero como nos moveremos mucho tampoco se hace pesado.

Como siempre en éste tipo de juegos, tendremos multitud de armas y armaduras para equipar a nuestros personajes, así como un sistema de subida de nivel muy parecido al de Final Fantasy X (bueno, se da un aire), que es en mi opinión de los mejores que se han hecho en el mundo del rol.

Además, los Tales destacan por tener un sistema de conversaciones intrascendentes entre los miembros de nuestro grupo, divertidas o profundas que hacen que les cojas cariño. Son opcionales pero muy recomendables.

Opinión Personal: Tales of Xillia nos proporciona casi cuarenta horas de aventura, unas cuantas más si nos da por intentar sacar todos los secretos y el doble si jugamos el juego con los dos personajes (que tienen algunas escenas distintas).

Así que como inversión si nos gusta el género no está nada mal.

Encima tiene un buen sistema de combate y jugarlo es divertido, enganchando a ver un poco más, subir otro nivel o ir a ver qué hay en ese camino que no hemos explorado aún.

Desgraciadamente viene con un envoltorio visual que no está a la altura de otros juegos del género (como Ni no Kuni e incluso anteriores como Lost Odyssey), incluso queda por detrás de producciones bastante más modestas.

Éste descuido en cuando a crear un mundo vivo y que entre por los ojos lastra bastante a una aventura bien planteada, con secundarios y villanos muy carismáticos y que se hace divertida de jugar. Una auténtica pena, porque el mismo juego con unos gráficos a la altura hubiera estado en el excelente sin dudarlo.

Tal y como está se queda en un notable (que no está mal), dejando un sabor agridulce por lo que podría haber sido.

Por mi parte no me queda más que recomendarlo si os van los JRPG y os da igual el apartado visual (que tampoco es tan horrendo simplemente uno espera más a éstas alturas).

Valoración Personal: 8.




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