sábado, 24 de enero de 2015

La Jungla de Cristal

Uno de esos regalos de reyes que me han hecho ilusión éste año ha sido el pack con todas las películas de la jungla de cristal. Una cajita bastante pequeña donde hay acción a raudales (de mayor o menor calidad) protagonizada por el incombustible Bruce Willis.

Como no podía ser de otra forma hemos empezado a ver dicha caja por la primera de las películas, por ésa Die Hard cuyo título fue tan estupendamente traducido a nuestro idioma (se nota el sarcasmo?)

La película nos narra la historia de cómo un policía de Nueva York va a Los Ángeles para ver a una mujer de la que se ha distanciado y que está a punto de pedir el divorcio. Una mujer que está triunfando en el mundo de los negocios y trabaja en una gran empresa que celebra una fiesta de ¿fin de año?

John (el nombre del policía) se verá involucrado al llegar al poco de llegar al edificio en algo que no se esperaba: un grupo terrorista alemán ha invadido las oficinas a punta de pistola con el objetivo de abrir cierta caja fuerte que se esconde en el sótano del edificio.

Y ya la tenemos liada: una película de acción con sabor noventero (es del 1988) que nos descubría que el hasta entonces galán de la serie Luz de Luna tenía capacidad suficiente para hacer de héroe de acción.

La cinta en sí es acción de la de antes, con un héroe carismático como pocos y un villano que está a la altura. Lo bueno del caso es que son escenas sin apenas efectos especiales, rodeadas de un humor muy particular (y frases para el recuerdo) y que funcionan estupendamente incluso a día de hoy.

Es de esas películas con un ritmo tan bien medido que apenas te das cuenta de que has pasado dos horas viéndolas al llegar al final.

Quizá sea cierto que tiene algunos elementos difícilmente entendibles a día de hoy, pero si uno hace el ligero esfuerzo de meterse en el contexto de la época (con pensar que lo que ves no sucede hoy, sino hace más de 25 años) incluso hace gracia ver cómo han cambiado algunas cosas de la sociedad en apenas un cuarto de siglo (armas en los aviones, pantallas táctiles, etc…).

También es cierto que tiene varios momentos en los que debes apagar el cerebro crítico y sumergirte en lo que la película te muestra, olvidando que eso es imposible o que esos policías parecen sacados de la loca academia de policía.

Creo que verse la Jungla de Cristal a día de hoy no desmerece para nada el producto que fue en su día, y ayuda a darle el valor que tiene como auténtica joya del cine de acción. De ese que se hacía antes y que conseguía lo mismo (o mejor) que películas de hoy sin esos efectos visuales tan rimbombantes.

Fue el inicio de una saga que, con mayor o menor fortuna, ha llegado hasta nuestros días, y una de las mejores películas de acción de su época sin ningún tipo de duda. Tipo duro, diálogos ingeniosos, villano carismático, acción de la buena… se puede pedir más?

Valoración Personal: 9,5.


PD: Me tiene loco el pelo de Bruce Willis. Tenía!
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