sábado, 17 de enero de 2015

Matrix

Buena prueba de que debo portarme bien a menudo es que en los reyes del año pasado me trajeron el pack con las tres películas de Matrix, esa que o te encantan o las odias y que marcaron un antes y un después en el estilo visual cinematográfico.

Pues bien, hoy os comentaré mis impresiones sobre la primera de ellas.

Matrix es una película de 1999 (tened en cuenta el año para efectos visuales y otros elementos) que nos cuenta lo siguiente: la raza humana perdió la guerra contra las máquinas hace tiempo, y desde entonces ha sido cultivada como ganado para uso energético de esas máquinas.

Para que no haya problemas se ha creado una simulación sensorial que todos los humanos reciben: están a finales del siglo XX, momento en que la humanidad estaba más o menos conforme. Dicha simulación se convierte en la vida de prácticamente todos los humanos del planeta, ignorantes de la situación real.

Pero hay unos pocos afincados en la última ciudad humana que siguen luchando contra el control impuesto por las máquinas, y que introduciéndose en esa realidad virtual (Matrix) intentan rescatar a cuantos individuos pueden sacándoles al mundo real.

Uno de éstos individuos es Neo, un currito más o menos normal que está totalmente insatisfecho con su vida actual y que quiere saber qué es Matrix y que hay detrás. Dicho personaje será rescatado por los rebeldes, convirtiéndose en el Mesías de los mismos debido a cierta profecía.

Estamos ante una película de poco más de dos horas que mezcla éste argumento tan chulo con una estética muy propia (y muy copiada) y unos efectos visuales centrados en la más pura acción totalmente rompedores. La cinta consigue un delicado equilibrio entre ir avanzando en la historia (incluso mezclando romance y otros elementos) con la acción más desenfrenada y espectacular.

Habrá mucha gente que diga que Matrix no inventó nada, y que películas como Dark City ya planteaban elementos similares. Pero lo que está claro es que ésta fue la primera película que supo plasmarlo en pantalla con ésta contundencia y éste ritmo imparable.

En ésta primera entrega de la saga se conjugaban todos los elementos que la hicieron grande y que luego no pudieron repetirse en las secuelas (que ya reseñaré) convirtiéndola en un producto redondo que sobrevive incluso a las caras de palo de Keanu Reeves y Carry Ann Moss: un subidón sin freno con una buena idea y una buena ejecución.

Así que ya lo sabéis, para los amantes de la ciencia ficción estamos ante una cinta imprescindible que ha envejecido bastante bien y que es altamente recomendable desde mi modesto punto de vista.

Valoración Personal: 10.


PD: El blu ray se ve estupendo, pero tiene algo que le deja un pelín por detrás de títulos punteros en calidad de imagen.


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