viernes, 13 de marzo de 2015

Hace un Año XVI... Dallas Buyers Club

Basada en una historia real, Dallas Buyers Club es la película que nos vino a confirmar que Mathew McConaughey ha cambiado totalmente su registro y se ha convertido en un actor de verdad.

La película nos cuenta la historia de un cowboy de rodeo, un mujeriego, borracho, drogadicto y xenófobo. A ésta perla de ser humana le diagnostican SIDA y le dan únicamente un mes de vida. Desde ese momento seguiremos al protagonista en su lucha por conseguir vivir más, así como a su evolución personal a medida que lo intenta.

De lo más interesante de la cinta es ver el tratamiento que se le daba a los enfermos de SIDA en esa época, teniendo en la cabeza que se trataba de una enfermedad que contraían únicamente los homosexuales (que ya estaban estigmatizados en esa época), o ver la crítica al sistema sanitario americano y las aberraciones que se llegan a hacer por dinero.

Pero sin lugar a dudas destaca por encima de todo lo demás la interpretación de su protagonista, un personaje realista y creíble al que odiaremos en su inicio pero que demostrará no ser tonto e irá evolucionando a medida que pase el tiempo y descubra más cosas sobre la enfermedad, su tratamiento y aquellos que la padecen.

Sorprende que la película no llegue a las dos horas, quedándose en un drama de duración correcta, con un muy buen ritmo y que en ningún momento llega a hacerse pesado; un buen retrato de un momento muy particular de la historia reciente.

También es cierto que no estamos ante una película rompedora, ni con esa chispa especial que la destaca sobre las demás y la convierte en un clásico. Estamos ante una película rodada con muchísima eficacia y con dos actores en estado de gracia, con crítica social y un drama de esos que no se recrean en su propia miseria.

Vale la pena verla? Sin lugar a dudas. Es imprescindible? No.

Valoración Personal: 8,5.


Publicar un comentario