miércoles, 16 de marzo de 2016

Saint Seiya #14

Hacía meses que no me acercaba a un tomo de Saint Seiya, así que se me han ido acumulando con el tiempo. No tengo claro si me pondré a leerlos del tirón o iré a mi ritmo, pero el caso es que he recuperado una de mis series de la infancia y hoy comentaré el tomo 14 de la misma.

Lo primero que me ha sorprendido de éste tomo es el ritmo que tiene y lo rápido que se lee, recuerdo que los primeros tomos de ésta colección se me hicieron farragosos, pero en 14 la acción transcurre rápido, quizá por tratarse de un final de saga.

El argumento sigue girando en torno a lo apurados que van los caballeros para rescatar a Atenea de las garras de Poseidón, aunque aquí poco más tenemos además del combate (por llamarle algo) con el Dios y alguna que otra revelación sobre su despertar, además de mencionar la existencia de otro con el que Atenea parece pegarse regularmente.

Las resoluciones son tópicas hasta la náusea, con personajes sacrificándose uno tras otro para que el protagonista pueda dar ese golpe que les salve a todos. E incluso sabiendo lo que pasará, habiéndolo leído ya varias veces en ésta misma serie y teniendo frases muy poco afortunadas, el resultado final sigue desprendiendo cierta magia que hace que disfrutes con éste topicazo.

Porque sí, porque me lo he pasado bien leyéndome éste tomo y porque he recordado por qué tengo tantas figuras de caballeros del zodiaco en casa de cuando era pequeño. Nostalgia pura que no sé cómo aguantará los ojos de los lectores menos talluditos.


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