lunes, 14 de noviembre de 2016

Penny Dreadful T3

Llega el final de una gran serie como ha sido Penny Dreadful, y lo hace cogiendo a los fans totalmente por sorpresa (escribo esto en julio) con un último capítulo que no se anunció como tal y que supone el cierre definitivo para la serie. Un cierre que será todo lo discutido que quieras pero que es precisamente eso.

En ésta temporada hemos visto al personaje de Vanessa caer en lo más profundo de sí misma, encerrándose del mundo e intentando recuperarse para no ser el instrumento del mal que vimos que podía llegar a ser durante la segunda temporada.

Sus amigos, ahora desperdigados por el mundo y con sus propios problemas, se verán empujados a regresar para ayudarla, pero puede que ni con eso baste.

Las tramas que se han ido plantando a lo largo de las temporadas anteriores tienen aquí su final, un final digno de los cuentos en los que se basa la serie, con personajes como el monstruo de Frankenstein regalándonos algunos de los momentos más emotivos que se han podido ver en televisión.

Es un tapiz el que han compuesto, cuyo dibujo puede que no guste a todo el mundo y que deja evidentes cabos sueltos que podrían haberse recogido en una hipotética cuarta o quinta temporada (el arqueólogo que va a Egipto, la figura del Dr. Jekill, etc…) pero como la vida misma, en ésta serie han quedado cosas en el aire, sin resolver.

Lo que sí se resuelve es la historia de Vanessa y sus miedos. Y lo hace mediante nueve capítulos de una altísima calidad que satisfarán a todo aquél que haya llegado hasta ésta temporada.

La producción sigue siendo muy buena, y las interpretaciones (con las nuevas incorporaciones incluidas) son magistrales, con especial énfasis en Eva Green y Roy Kinnear. Es un placer ver a tantos actores buenos hacer bien su trabajo con un guion y unos personajes solventes.

Ha sido una serie que no gustará a todo el mundo, una que aprovecha la ambientación victoriana para contarnos una historia que no siempre irá por donde queramos o esperamos, y que avanzará a un ritmo lento sobre los diálogos más que sobre la acción (que también la hay, y para muestra el último capítulo). Una serie distinta y arriesgada que podría haber seguido (y yo daría palmas con las orejas), pero que por un motivo u otro se ha decidido cerrar.


Personalmente me parece una serie de bandera, que vale la pena ver aunque sólo sea por ver a sus actores principales comerse la cámara. La recomiendo? Sí, es corta y no os hipotecará demasiado tiempo; eso sí, si pasados tres o cuatro capítulos no os gusta, dejadla, no es para vosotros.

PD: Hay tramas secundarias menos afortunadas (como la de Dorian Grey), pero tampoco molestan.
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