jueves, 23 de febrero de 2017

Death Note T2

Hace unos meses hice la review de la primera temporada de Death Note, la adaptación animada del manga homónimo obra de Tsugumi Oba y Takeshi Obata. Dicha temporada adaptaba la parte mejor considerada por los fans, dejando a ésta segunda entrega la difícil papeleta de adaptar lo sucedido tras el final de la anterior. Veamos qué tal lo hace.

Estudio:  Madhouse  
Nº Capítulos: 12
Manga Original de: Tsugumi Oba & Takeshi Obata.

Historia: Como he dicho ya, ésta segunda temporada adapta lo ocurrido justo tras el traumático final de la primera, así que para entender mínimamente de qué irá ésta, deberé hace algún destripe de la anterior. Avisados estáis.

Tras la muerte de L parece que light ha ganado la partida, ya que no sólo ha acabado con su rival más directo sino que se ha erigido en el nuevo L.

Todo marcha bien para el poseedor del cuaderno de muerte, al menos hasta que aparecen dos personajes nuevos: M y N. Ambos son chicos elegidos por L para ser sus sucesores en caso de que le pasara algo. Los dos chicos tienen cualidades distintas a las que tenía L, y no sólo eso, sus métodos y formas de ser también son totalmente opuestas.

Así pues, tenemos una nueva batalla de intelectos, en ésta ocasión recopilada en tan sólo 12 capítulos. Unos capítulos muy fieles al manga y que no desmerecen para nada a los veinticinco anteriores; supongo que la suerte de no tener relleno.

Apartado técnico: La primera temporada se llevó un bien alto en éste apartado. Pues la segunda se llevará exactamente la misma nota.

Las diferencias entre ambas temporadas son totalmente inexistentes, creadas una a continuación de la siguiente y adoptando el mismo estilo de dibujo y la misma calidad de animación las diferencias son inapreciables.

De éste modo, nos queda una serie con un diseño en estático muy chulo pero que pierde bastante al verla en movimiento. Tiene el error típico de las series de animación japonesas: una animación irregular capaz de lo mejor y lo peor.

Personajes: Con la pérdida del personaje antagonista, se siente que en ésta segunda mitad de la serie le falta algo, ése gancho especial que hacía a éste anime distinto. Además, la mayoría de personajes pierde peso, quedando los principales de la siguiente forma.

Light Yagami: El que disfrutaba con el duelo con L se ha vuelto un auténtico Dios para la gente. De chico ha pasado a ser la persona más poderosa del mundo, y todo sin que nadie sospeche nada. Eso sí, en ésta segunda mitad evidencia bastantes síntomas de locura.

M & N: Los dos nuevos enemigos de Light. Huérfanos igual que el anterior L, son genios capaces de arrinconar a Light en muy poco tiempo. La gracia está en que son complementarios y en los tics que les hacen especiales. Mientras uno es reflexivo y está obsesionado con los rompecabezas el otro es impulsivo y no le importan los métodos a utilizar. Son rivales de altura, pese a que en mi opinión no lleguen a la de L.

Misa Amane: La que fuera el segundo Kira y tuviera un papel destacado en la temporada anterior pasa en ésta ocasión a actuar como mera comparsa. Si ya tenía poco carisma lo pierde del todo.

Jefatura de Policía: Tras la pérdida del padre de Light dentro de la jefatura han estado siguiendo las instrucciones al pie de la letra del protagonista. Suerte que aquí parece que hay alguno que piensa más allá y gana algo de carisma, porque los demás siguen igual.

Otros: Quitando a los dos nuevos detectives aparece algún que otro personaje más, cada uno con protagonismo dentro de sus mini sagas argumentales. Entre ellos destacan una reportera a la que conocimos cuando iba a la universidad con Light, un grupo de dirigentes de una gran compañía o un fiscal con un gran sentido de la justicia.

Opinión Personal: La primera mitad de ésta serie es una auténtica maravilla a la que sólo se le podían achacar los capítulos de relleno y la animación irregular. Pues bien, ésta segunda solventa el tema del relleno pero no está tan afortunada en el plano argumental, con lo que el resultado final no es tan bueno como lo fue en la primera entrega.

Aun así, éstos doce capítulos suponen un buen broche para una historia que se ha convertido en un clásico moderno y que en éste formato (en total 37 capítulos de veinte minutos) es mucho más sencillo que acabe por llegar al gran público (el original de 12 tomos manga es más complicado de vender, aunque sea mejor).

Yo me lo he pasado muy bien viéndola, aunque he echado de menos el carisma que desplegaba L, un personaje que, en mi opinión, suponía más de media serie.

Supongo que la decepción por no poder seguir disfrutando de mi personaje favorito ha hecho mella en mi valoración final del producto, porque lo que es el desarrollo es más frenético que al inicio, así que supongo que debe tratarse de una percepción personal.

Si visteis la primera temporada no podéis dejar pasar de largo la segunda. Mientras que si no la visteis, ya estáis tardando en haceros con la obra en papel o en pasaros por Netflix, allí la podéis encontrar doblada al castellano.

Valoración personal: 7.9.

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