miércoles, 28 de marzo de 2018

Naruto #33

En el tomo anterior teníamos cómo se formaba el nuevo grupo de Naruto y Sakura, pues bien, en éste ya llega el momento de mandarlos de misión, concretamente a hacerse pasar por uno de los Akatsuki para conseguir capturar a Kabuto con vida.

Lo malo? Que aparece Orochimaru y la cosa se desmadra, especialmente por parte de Naruto. El zorro de nueve colas va tomando el control, y cada vez que se manifiesta lo hace con más potencia, llegando incluso a anular la consciencia del protagonista, haciendo que pueda incluso atacar a compañeros.

El combate entre un Naruto descontrolado y Orochimaru es una genialidad. Acción por los cuatro costados, bien dibujada, fácil de seguir y manteniendo la personalidad de cada uno de los contendientes. Además, no se eterniza.

Y luego está la esperable traición de Sai, puente entre el malo que nos presentaban en el tomo anterior y el mismo Orochimaru.

Buen ritmo, un cambio de tercio (aunque la recuperación de Sasuke sigue ahí) y una misión que sigue cambiando ligeramente el tono de la obra. Se agradece el nuevo líder de grupo y que no sea como Kakashi.


Me gusta, no me entusiasma, pero sigue gustándome.
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