jueves, 10 de mayo de 2018

Better Call Saul T3

Hoy os traigo (ni que las hiciera yo XD) la tercera temporada de Better Call Saul, la serie que nació de Breaking Bad y se iba a centrar en el abogado de Walter White y que poco a poco ha ido cogiendo cuerpo y tomando una entidad propia realmente importante.

Y es curioso, porque siendo una serie con la misma factura, tono e incluso calidad que la serie madre, no ha conseguido movilizar tanto a crítica y público como sí lo hiciera Breaking Bad.

Ésta tercera temporada sigue adelante con la transformación de Jimmy en Saul. Al protagonista no para de golpearle la vida, y no digo que no haga cosas para que así sea, pero nos cae bien y es inevitable empatizar con él.

Además, ésta temporada vuelve a tener el plus de ofrecer varias tramas paralelas (que no tienen porqué cruzarse) de mucha calidad. Aparece todo el tema de la droga (con tres puntos de vista), el que acabará siendo el matón de Gustavo Fringe se acerca a él, la pareja de Jimmy tiene vida y sueños propios... y el protagonista hace lo que puede por salir adelante, aunque tenga que enfrentarse a su hermano o engañar a quien haga falta.

Reconozco que el inicio de la temporada es lento, incluso diría que los dos primeros capítulos son simplemente de arranque, de volver a ponernos en materia para que disfrutemos plenamente del resto. Y no son malos, simplemente es quitar el freno de mano antes de ir cogiendo velocidad.

Quizás esos capítulos sean un peaje excesivo para según quién, pero los encuentro necesarios en una serie con cierto número de tramas y con el ritmo particular que tiene ésta.

En el apartado actoral no tengo ninguna queja. Desde el protagonista hasta el último secundario, todos cumplen con su papel, haciéndote sufrir por ellos e incluso provocando momentos de mucha tensión (momento pastillas, por ejemplo).

Sé que los impactos no son tan fuertes como eran los de Breaking Bad, nos movemos a una escala menor y con un personaje protagonista que se mete en unos tinglados de escala mucho más pequeña. Pero la serie consigue que te importen, que te sepa mal lo que le sucede a Jimmy e incluso te duela ver el camino que lleva (sabiendo dónde acabará).

Una serie que no es para todo el mundo, con una tercera temporada de un nivel muy alto (y un ritmo bastante HBO) que demuestra el toque especial que tienen sus creadores, y que no han perdido ni tan sólo 8 temporadas después (cinco de una y tres de la otra). De las series que no fallan.

Valoración Media Followmytv: 8,66.

Valoración Media Imdb: 9,01.
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