martes, 23 de octubre de 2018

Saga #07


No sabría deciros qué es lo que hace especial a Saga. A ver, es una odisea espacial con un imaginario realmente original y un gran dibujo. Pero la trama tiene altibajos, parece no dirigirse a ningún sitio y
conformarse con seguir las desventuras de sus protagonistas. Ah! Ahí están: son los personajes los que hacen grande a Saga!

Éste séptimo volumen sigue las andanzas de la familia protagonista, un grupo de personas que se han unido por una u otra razón y que parecen contentarse con vivir juntas. Pero siguen persiguiéndoles, y a veces no todo el mundo puede sobrevivir.

La lectura de éste número es altamente satisfactoria: reaparecen algunos secundarios que no acababa de recordar. La vida pasa factura a los protagonistas. La narradora va creciendo emocionalmente. Y se muestran temas sociales curiosos, sin ningún tipo de tapujo.

Con todo éste rollo quiero decir que en Saga no importa absolutamente nada el destino: lo importante es el viaje y con quién lo compartes. Las pequeñas (o no tan pequeñas) cosas que te suceden por el camino y lo que supone para ti la familia. Quizá sea un argumento que hemos visto muchas veces, pero el tener unos personajes tan vivos hace que te cale muchísimo más.

Y luego está el dibujo, una maravilla que comento en todos los números y que acaba de redondear las personalidades de todos... (y que no se corta en mostrar ni violencia ni sexo).

Muy buen tomo, parece mentira que se pueda disfrutar tanto de un viaje sin objetivo aparente.

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