viernes, 23 de noviembre de 2007

Stephen King - Posesión

Tercer libro de Stephen King que ha pasado a engrosar mi librería; en éste caso sí que se hace un incapie importante en lo sobrenatural, pero importante de verdad; de tan sobrenatural que es, a veces hasta desorienta. Pero vayamos por partes.

Historia: Transcurre una apacible tarde de verano en Wentworth, Ohio. Como es habitual, en la soleada calle Poplar todo es normal: el chico de los periódicos los reparte en bicicleta, los niños juegan en las aceras, las barbacoas se preparan en los jardines y patios. Lo único extraño es la furgoneta roja que hay aparcada en una esquina. El misterioso vehículo no tardará en ponerse en marcha... y con él se desencadenará una atroz matanza. Cuando la noche caiga, los supervivientes del vencindario se encontrarán en un mundo pavoroso donde cualquier cosa es posible. Esto es lo que pone en la parte de detrás del libro, y puede ser un buen resumen que tampoco destripa nada (de los resúmenes mas acertados que he leído, que a veces sueltan cada una...). El caso es que hasta bien entrado el libro estaremos como desconcertados, un poco como los protagonistas del libro, hasta que poco a poco se vaya desgranando la trama y se explique porqué está pasando lo que está pasando. La explicación es como cogida con pinzas, y queda un poco en el aire; pero es plausible (dentro de lo sobrenatural), y con eso me conformo.

Personajes: Demasiados XD. Sí, se que igual me paso al decir esto, y que poco a poco lo va solucionando (y me diréis: cómo se soluciona el exceso de equipaje?, pos fácil, te lo cargas). Y digo lo del exceso, porque durante el principio, además de lo lioso de la situación, nos liaremos aun más al no saber quien es el que está hablando. Aparte de esto, se rigen por unas pautas bastante humanas, y se hacen creíbles, que en el entorno que les toca vivir ya es mucho decir.

Opinión personal: el libro va cogiendo ritmo a medida que pasa, y poco a poco engancha, para qué negarlo. Es puro entretenimiento, como las pelis palomiteras; nada más, ni hace pensar, ni nos acordaremos de él dos meses después de acabarlo (o sí, si no leéis nada más). Yo no volvería a leerlo (hay relecturas muchísimo mas recomendables), y no se lo recomiendo a nadie porque hay cosas mejores; pero si aún así os apetece pasar un rato entretenido (no es muy largo), con paranoias varias, muertes a tutiplén, y una estructura un tanto extraña; pues le dáis una oportunidad. Si tenéis poco tiempo para leer, pillaros otra cosa (del mismo autor tenéis Insomnia, que dentro de lo que me he leído suyo es de lo mejor –reseña en breve-).
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