viernes, 9 de diciembre de 2011

Conjuro de Dragones - Quinta Era III - Dragonlance

Y con éste llegamos al último de la triología puente de la Dragonlance. Conjuro de Dragones nos cuenta cómo queda definitivamente Ansalon tras la marcha de los Dioses (y antes que los autores principales recuperen la saga para sí mismos).

Historia: Malystryx y Khellendros, los más poderosos de entre los dragones, se desviven cada uno a su manera por obtener el control definitivo sobre Ansalon. El Dragón Azul conspira contra Malys, en un intento de obtener el suficiente poder para acceder a El Griseo y la furia de la hembra Roja ante esa traición resulta gigantesca y abrasadora. La Roja pretende convertirse en diosa agrupando todos los objetos mágicos y sustituir a la Reina Oscura.

La pugna entre los malignos dragones y el intento por instaurar el Bien por parte de la nueva generación de héroes configuran el desenlace de la primera trilogia épica sobre la Quinta Era.


Aquí tenemos el final de la primera (y última) triología que hacía avanzar a pasos agigantados la historia principal de la Dragonlance y que no había estado escrita por sus creadores.

Conjuro de Dragones nos cuenta el final de la lucha entre la gran Dragona Roja y el Dragon Azul que perteneció a Kitiara mucho tiempo atrás. La sensación de estar a punto de asistir a un momento culmen y definitorio del futuro de la saga está presente durante toda la novela.

Por su parte, los “nuevos héroes” siguen intentando hacer lo que pueden para evitar que ninguno de los dos dragones se alce con el triunfo final, para intentar darles a las razas de Krynn algo a lo que aferrarse para poder seguir mirando el futuro con un cierto optimismo.

Con todo presentado, ya sólo nos queda asistir al final.

Personajes: Lógicamente, y tratándose de una triología, estaba claro que con la tercera parte nos ibamos a encontrar a los mismos personajes haciendo mas o menos lo mismo pero puestos mas al límite.

El problema está en que hay personajes aun menos utilizados que en ocasiones anteriores (el ogro y su lobo, por ejemplo), dando la sensación que están por estar.

Y por si fuera poco, el protagonista se vuelve mas y mas “llorón” a medida que la cosa avanza, intentando ser un Tanis, pero quedándose en algo bastante lejano.

Por otro lado tenemos a los dragones, que si eran lo que salvaba el libro anterior, en éste están mas caricaturizados, dando la impresión de que la autora no tenía muy claro como definirlos en los momentos claves de la historia.

Así, nos encontramos con el mismo error que en los anteriores: lo que le dan a la autora le viene grande, y pese a contar con buenas ideas, coge un rumbo que no sería el adecuado.

Opinión personal: Si los dos libros anteriores estaban muy por debajo de lo que uno esperaría en una saga principal de la Dragonlance, con el desenlace la cosa no cambia.

Nos encontramos con un final de triología que podría haber sido válido para una saga satélite, entendiendo que es una franquicia y que hay algunas novelas de la misma que no tienen nivel casi ni para ser leídas.

Pero con éstos tres libros esperaba mas, sobretodo por lo que significan para todo amante de la Dragonlance: una triología principal.

A Jean Rabe le viene todo grande, y no tiene claro en ningún momento qué hacer ni con el mundo ni con los personajes que tiene entre manos. Ésta sensación de quiero y no puedo nos acompañará a lo largo de absolutamente todas las páginas de los tres libros, así que imaginaros como acaba uno....

Encima, el final tampoco está a la altura, dejándote con un bajón importante.

Como conclusión os diré que lo mejor que podéis hacer es leeros un resumen de los tres libros y volar por encima de ésta saga hacia la siguiente (la Guerra de los Espíritus) que está a años luz.

Una lástima.

Valoración personal: 5,5.
Valoración en Amazon: 5,85
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