lunes, 26 de agosto de 2013

True Blood T5


La serie de los vampiros con enfoque adulto alcanza su quinta temporada tras una cuarta algo irregular, y lo hace dando un paso al frente y tomándose en serio sólo lo justo.

Me explico.

Ésta quinta temporada me ha dado la sensación que estaba un poco pasada de vueltas, con muchas escenas que parecían más una auto parodia que algo medianamente serio. Y curiosamente le ha sentado bien.
Me ha parecido una temporada más fresca, con más humor (negro) y con un argumento algo más duro. Primero porque tenemos la vuelta del vampiro asesino de miles de años (grandioso) y luego porque vemos a la Autoridad por dentro (que es para darles de collejas) y conocemos más sobre los mitos de los propios vampiros.

Por otro lado están un Djinn, un vampiro que promete buenos momentos la temporada siguiente, la transformación de una protagonista, los poderes de Lafayette o una manada que se ha vuelto loca, entre otras.

En general son tantos los frentes que ha ido abriendo la serie que no acaba de centrarse demasiado en ninguna (bueno, igual en la Autoridad) y deja algo de lado algunas cosas que estaban bien (pero que estoy seguro volverán en la siguiente temporada).

Son unos capítulos que se pasan en un santiamén, con el sexo y el gore justos (para mantener el nivel de la serie) y los suficientes elementos interesantes como para que os recomiende que la veáis.

Eso sí, creo que se está haciendo cada vez más para los fans y menos para el público en general. Y creo también que Ana Paquin está cada vez más sobreactuada.

Pero bueno, True Blood sigue encantádome y creo que lo hará en el futuro si siguen el camino de ésta temporada en lugar del de la anterior. Aunque espero que se centren más en menos tramas, que queda todo muy disperso y superficial.

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