martes, 29 de julio de 2014

Vagabond #36

Hoy os toca hablar de un manga de mi dibujante favorito, su obra insignia una vez has leído Slam Dunk, y no es otro que Vagabond, de Takehiko Inoue.

Lo primero que llama la atención al leerse el manga es que sigue dejando de lado al antagonista, así como que sigue centrándose en la temporada que Musashi pasa en una aldea perdida de la mano de Dios en la que sus habitantes pasan las mil y uno para intentar sobrevivir.

Y es que salvo contados momentos en los que recuerda a la espada, éste tomo 36 podría muy bien ser un retrato de la dura vida campesina japonesa de esa época, lucha desesperada para tener algo que llevarse a la boca.

Veremos cómo la aldea cae poco a poco en un hambre insoportable que ya veremos cómo acaba, pero que ayuda para que el protagonista vaya abriendo los ojos y madurando como persona.

Es un tomo que me ha encantado. Creo que a Inoue le ha venido bien el parón realizado en su vida de mangaka, y es que todos los que he leído desde su vuelta me han parecido de lo mejor de Vagabond.

Un gustazo.


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