lunes, 13 de octubre de 2014

Sleepy Hollow T1

Mejor tarde que nunca, y así es como os traigo la reseña de la primera temporada de Sleepy Hollow.

De entrada y por el título parece una serie sobre el jinete sin cabeza que aparece en las cercanías de no sé qué pueblo… pues de entrada sí, pero la serie es más, mucho más.

Efectivamente nos lleva a la localidad de Sleepy Hollow, en la que resucita un hombre coetáneo de Geroge Washington y el ya mentado jinete sin cabeza. El primero murió en batalla al matar al segundo, momento en que sus sangres se mezclaron, lo que les ha hecho volver a la vez.

Y han vuelto a un pueblo en el que no sólo está el jinete sin cabeza, también están un buen puñado de sociedades secretas, seres sobrenaturales, profecías, reinterpretaciones de la historia…

Es una serie que juega a modificar eventos del pasado para que le cuadren con lo que quiere hacer, añadiendo un amor perdido para el protagonista y una chica a la que le pasó algo hace años y que ahora parece estar también ligada a él.

En muchas ocasiones recuerda a Supernatural, por los casos aislados, pero la trama general toca tantos palos y se pasa por el forro tantas cosas que no tiene absolutamente nada que ver: Iluminati? Vale. Templarios? Vale. Jinete sin cabeza con escopeta? Vale. Brujas y brujos? Vale. Casa encantada? Vale…

Son tantos los “vale” que tiene la serie y tantas las cosas aparentemente inconexas que acaban encajando bien que no os hacéis una idea hasta que la veis. Por suerte todo tiene un tono desenfadado, con momentos de cierta gravedad, pero siempre con un punto de “con dos cojones” que no puede menos que encantarte u odiarla.

Y más cuando son apenas 13 capítulos que van in crescendo según todo avanza…

Por mi parte he olvidado que me están tomando el pelo y la he disfrutado mucho. Si sois capaces de ello tendréis una serie más que entretenida que acabará por engancharos cosa mala.


PD: Y que salga John Noble en la serie ya la catapulta a las imprescindibles.
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